Política
Pitos y gritos de 'Fuera' al rey Felipe VI y a Rajoy.

"Felipe, quien quiere la paz no trafica con armas". Nueve días después de los atentados islamistas de Barcelona y Cambrils, el separatismo ha convertido la manifestación de Barcelona en un acto de repulsa contra España. Una vergüenza.

El presidente de la Generalitat, el presidente del Gobierno y la alcaldesa de Barcelona han recibido al rey en el paseo de Gràcia de Barcelona, al llegar a la manifestación. Carles Puigdemont, Mariano Rajoy y Ada Colau le han saludado cuando se han oído pitos y gritos de 'Fuera' y se han visto banderas 'esteladas', tras lo cual se han dirigido a pie hacia la cabecera, junto a la Gran Via.

Han caminado hacia junto a estas autoridades los presidentes del Congreso y del Senado, Ana Pastor y Pío García Escudero. Al llegar a la cabecera, Felipe VI ha saludado a representantes de seguridad, emergencias y otros miembros de la sociedad civil, que forman la primera fila de la marcha.

Los pitos a ambos se han repetido en varios tramos de la marcha y especialmente cuando ambos aparecían en las pantallas instaladas en paseo de Gràcia. También durante la despedida del monarca de las autoridades y algunos asistentes. Era la primera manifestación a la que asistía un monarca español.

Pitos a la Guardia Civil y la Policía Nacional

Una gran pancarta cuadrada dispuesta horizontalmente y visible desde arriba decía, en catalán: 'Felipe VI y Gobierno español cómplices del comercio de armas #notenéisvergüenza', y después de la manifestación se ha extendido en el suelo de la plaza Cataluña para que pudiera leerse.

En otra gran pancarta, similar a la de 'No tinc por' y situada detrás de las autoridades, se ha podido ver un mensaje distinto, en catalán: 'Vuestras políticas, nuestras muertes' con las efigies del exministro de Defensa Pedro Morenés, el Rey de Arabia, el Rey Felipe VI y los expresidentes Tony Blair (Reino Unido), George W.Bush (EEUU) y José María Aznar (España).

En paralelo, durante la marcha, también se ha aplaudido a los Mossos y otros agentes y personal por su labor tras los atentados, que dejaron 15 muertos --14 en Barcelona y una víctima en Cambrils (Tarragona) y más de un centenar de heridos, de los que 25 siguen ingresados--.

Sobre los pitos al Rey y a otras autoridades, Puigdemont ha defendido no magnificarlos, sino valorar el "clamor" por la paz que se ha podido oír este sábado en la calle.

"La libertad de expresión por encima de todo. Pero tampoco lo tenemos que magnificar", ha afirmado, tras añadir que la gente se ha expresado con libertad, con convivencia y con paz.

Además, ha destacado que ese clamor tiene mucho que ver, no sólo con Barcelona, sino con Cataluña: "Cómo queremos construir esta Cataluña del futuro, una Cataluña absolutamente comprometida con la paz".

En plaza Cataluña, el acto final se ha desarrollado con normalidad: cuando todos los colectivos han llegado al interior, se ha abierto el acceso al resto de ciudadanos y se han repartido rosas rojas, amarillas y blancas, colores de la bandera barcelonesa.

Con la plaza llena, la actriz Rosa Maria Sardà y la miembro de la Fundació Ibn Battuta Míriam Hatibi han leído un manifiesto de apoyo a las víctimas y de rechazo al terrorismo.

Sardà ha clamado: "Si su ideología es la muerte, la nuestra es una apuesta decidida por la vida", mientras que Hatibi ha apelado al respeto por la diversidad cultural y las creencias.

Ambas han intercalado el catalán y el castellano frente a un gran cartel del artista Frederic Amat como telón de fondo con la leyenda 'No tengo miedo' en 15 idiomas, y en un escenario presidido por un decorado floral hecho por el Gremi de Floristes de Cataluña.