Política
Eecretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique. PD

Con la renuncia de Echenique toca rascarse el bolsillo, aunque esta vez la mano la van a meter en las propias arcas del partido sus atribulados compañeros, que ven con cierto desasosiego que a partir de ahora su sueldo de casta lo van a tener que apoquinar ellos mismos.

Y es que la renuncia al escaño del mentado, para metese en cuerpo y alma en la olla a presión de la Secretaría de Organización, supone que ya no se embolsará los 3.408,94 euros netos mensuales de las Cortes de Aragón. Poco importa al fin y a la postre que, según él, se quede solo con 1.965,60 euros y el resto lo done.

Según da cuenta 'Es Diario', esta es la útima nómina facilitada por el secretario de Organización de Podemos al portal de transparencia de la formación, correspondiente  a noviembre de 2016.

Ahora el partido tendrá que poner un sueldo a su número dos; cosa que no ocurre con la inmensa mayoría de su Consejo Ciudadano: Podemos se ha ido ocupando de colocar a prácticamente toda su cúpula en cargos públicos para que tengan, a su vez, un salario público.

¿De qué cuantía? Pues seguramente no menos de tres veces el salario mínimo interprofesional, esos 1.965 euros que según él han sido sus ingresos finales estos meses. Para que no pierda poder adquisitivo.

Es un sueldo ajustado, aduce. En la memoria queda el vergonzoso episodio con su asistente personal, cuando la inspección de Trabajo le multó por haberlo tenido trabajando para él sin contrato y pagándole en negro. Se quejó entonces de que pagar esa multa le suponía "una importante parte" de sus "modestos ahorros".