Política
Puigdemont, Forcadell y Junqueras en el Parlament .

El espectáculo ha sido bananero, propio de un republiqueta caribeña. Consumado el golpe de Estado Junts pel Sí y la CUP, liderados por Carme Forcadell, han impuesto incluir en el Pleno el debate y votación de la ley del referéndum por la vía exprés. Secuestrado el Parlament por las fuerzas separatistas ante una oposición aplastada por los que se llenan la boca exigiendo 'diálogo', la pregunta que habría que hacerse es si no podría haberse frenado esto mucho antes.

¿Cómo se explica que el mismo sujeto que se carcajeó del Constitucional y del Código Penal celebrando una consulta ilegal ahora esté haciendo 'crowdfounding' para pagar una multa? ¿Qué ha estado haciendo el Tribunal de Cuentas estos tres años para exigir a Artur Mas y sus consejeros justo ahora el pago conjunto de una fianza de 5,12 millones de euros que se destinaron para realizar la consulta del 9-N?

"No he pasado tanta vergüenza nunca en mi vida democrática", asegura enfadadísima la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Ni ella misma se lo cree. Menos lobos, Caperucita. Porque si hay una gran derrotada esa ha sido la vicepresidenta y su 'Operación Diálogo', con los masajitos y las sonrisitas de Junqueras. Ahora sobreactúan con solemne y calculada indignación pero son los mismos a los que los separatistas les tomaron el pelo el 9-N. Que se lo pregunten a Torres Dulce, que se fue a su casa a ver películas de vaqueros, porque esos tipos aún al menos tenían principios y no disparaban por la espalda.

No actúan porque les tienen miedo, cómo quedó patente en la manifestación de Barcelona. No se atreven a meterle mano. Con el aparato mediático en manos de laSexta, la norcoreana 'Tele-Gundín' y Roures haciendo un 'Mi casa es la tuya' con Junqueras y Pablenin, lo único que nos queda es pillar palomitas y esperar que toda esta farsa acabe cuanto antes. ¿Quién se apuesta a que ninguno de estos golpistas acaban en la cárcel? ¿Quién se apuesta que además tendremos que rascarnos el bolsillo para pagar más impuestos, dinero que irá a engordar las plantillas de TV3, la ANC y Omnium Cultural? No se indigne, vicepresidenta. Para farsas, ya tenemos el Teatro Nacional de Cataluña.