Política

Recuerden este nombre: Marta Torrecillas, la mujer que aseguró que los agentes de Policía le habían roto los dedos de una mano y que le habían tocado las tetas, es una farsante de cuidado que pide a gritos un reality.

Todo sucuedió en el instituto Pau Claris del barrio del Eixample de Barcelona durante la jornada del referéndum del 1-O. Allí dijo que le habían doblado los dedos cuando lo cierto es que como aseguró en TV3 solo tiene una inflamación -en concreto una "capsulitis"- en una de las articulaciones.

Torrecillas, que actuaba como interventora de la consulta, es concejala de Gallifa (Barcelona) por la candidatura de ERC-Units per declarar la independencia catalana. denunció que una excesiva actuación policial en el centro de votación había provocado que sufriera lesiones de importancia.

En un vídeo con la mano vendada al completo, explicó que fue arrastrada por los agentes: "Me cogieron los dedos y me los fueron rompiendo uno a uno", aseguró.

Comentó que uno de los policías le había tocado "las tetas mientras se reía". En declaraciones a El País, Torrecillas cuenta que "no hubo diálogo en ningún momento. Pasaron por encima de la gente".

Todo esto lo cuenta en un mensaje de audio que envió a una conocida, a quien le pide que lo cuente "todo" sobre lo que sucedía. "Esto es mucha maldad", sentenció.

En la grabación del momento exacto de la actuación policial, que se ha compartido en las redes sociales, se ve cómo se produce un forcejeo entre la afectada y los agentes mientras el resto de personas allí congregadas protestan.