Política
Irene Montero y Pablo Iglesias.

la tesis dominante en esa ensalada de mamarrachadas que es Podemos, es que Irene Montero no seguirá los pasos de Tania Sánchez.

Por muchos motivos, por casi todo. A ambas les une que están en el grupo parlamentario de Unidos Podemos y que en su día fueron pareja del secretario general de Podemos.

Pero sus trayectorias políticas y su evolución en Podemos son muy diferentes.

Tania Sánchez y Pablo Iglesias no solían hablar de su relación sentimental. Allá por marzo de 2015, en la noche electoral de los comicios autonómicos de Andalucía, ambos anunciaron conjuntamente su ruptura mediante un post en sus muros de la red social Facebook, según recoge ElEspañol.

"Ojalá no tuviéramos que escribir esto aquí. Ojalá nuestra vida privada pudiera ser solo nuestra, pero, para nosotros, eso dejó de ser posible".

"Escribimos esto para evitar rumores y debates mal intencionados y os pedimos respeto: los asuntos personales no deberían ser objeto de debate público, aunque los protagonicen personas públicas".

"Ya no somos pareja; nos queremos mucho, nos admiramos, nos respetamos, somos compañeros y compartimos las mismas aspiraciones de cambio político, por las que seguiremos trabajando. Simplemente ya no somos pareja", concluían Sánchez e Iglesias.

Después de este anuncio, Sánchez e Iglesias continuaron cerca, como amigos y compañeros en ese "espacio del cambio".

Llegaron las elecciones generales del 20 de diciembre de 2016 y ambos compartieron lista.

Y, por ello, se convirtieron en diputados en el Congreso. Algo que volvió a ocurrir en las generales de junio de 2016.

La ruptura política entre Iglesias y Sánchez no llegó por motivos emocionales, sino porque la diputada se sumó al sector errejonista de Podemos en las primarias para elegir secretario general en Madrid. En Vistalegre 2, Sánchez volvió a defender al sector de Errejón.

Poco antes dejó de ser portavoz en la Comisión de Defensa del Congreso, ¿acaso por posicionarse contra Iglesias? Después de aquella batalla, Sánchez pasó, como ya contó JALEOS en su día, a un discreto segundo plano en el Parlamento.

El caso de Montero es muy distinto. JALEOS desvelaba este viernes que la portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados se ha trasladado a vivir a Lavapiés. Los propios residentes de la zona se encuentran con ella habitualmente por sus calles, sobre todo en las mañanas cuando la zona despierta y se dirigen al trabajo.

Antes de este cambio, Montero vivía junto al presidente de Podemos en un chalet de una de las zonas residenciales del municipio madrileño Rivas Vaciamadrid. Antes de hacerse pública la relación con el líder de su propio partido, Irene tenía una vivienda en el distrito de San Blas-Canillejas, al sureste de la capital.

Este cambio en la vida sentimental no va a afectar a Podemos y, menos aún, a la posición de Montero como portavoz parlamentaria. Ella está entre los más cercanos a Iglesias. Y no va a seguir los pasos de Tania Sánchez, que se sumó a un sector opuesto al de Iglesias.

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