Política
Alberto Garzón (AHORA PODEMOS - IZQUIERDA UNIDA). PD

Lo del árbol de Navidad en llamas, -vergonzosa y lamentable imagen-, ha dejado a los de IU algo más que chamuscados. Y es que sofocar las llamas de la rebelión interna en Izquierda Unida contra Alberto Garzón, es ardua tarea que aviva el viento de la discordia y el resentimiento.

La gestión de sus ediles en Ahora Madrid y el cese de su concejal de Economía, Carlos Sánchez Mato, ha puesto además a la luz para muchos militantes el enchufe del hermano del coordinador general, Eduardo Garzón, como asesor a dedo en el Ayuntamiento de Madrid.

Y ahora se pasan tres pueblos con un nuevo ataque contra las creencias religiosas de la mayoría de los españoles, que ha desatado una bronca interna y la indignación de un amplio sector de IU, que discrepa de la estrategia radical de Garzón.

Uno de los primeros en criticar esa iniciativa de la federación comunista más afín a Garzón ha sido uno de sus antecesores en el cargo, Gaspar Llamazares: