Política

Martu Garrote es una socialista que nunca se ha mordido la lengua ante las mamarrachadas del PSOE de Pedro Sánchez. Una díscola a ojos de una dirección alérgica a las críticas y que las prefiere calladitas planchando en casa. Ir de frente le ha traido a Garrote más de un dolor de cabeza. Hasta que han acabado con su paciencia.

En julio de 2016 el PSOE la expulsó del partido después de que le abriese un expediente disciplinario por las críticas vertidas por esta militante contra el secretario general de la formación, Pedro Sánchez.

Ahora, tras sus críticas al sanchismo por la estretagia del PSC en Cataluña, sobando al nacionalismo 'moderado' de la mano de la moribunda Unió, Martu Garrote recibido el 27 de diciembre de 2017 dos burfaxes del PSOE comunicándole que le abrían un expediente disciplinario (el segundo) y la medida cautelar de suspensión de militancia.

Esto ocurrió, como contó Garrote en su blog, "casualmente cuando estaba, junto con algunos compañeros y amigos, enviando mi solicitud de baja en el Partido Socialista Obrero Español. Así les ahorro el bochorno de echarme otra vez".

En declaraciones a Periodista Digital, Garrote cuenta que por razones ideológicas "hace tiempo que veníamos meditando que era difícil seguir en el PSOE de la plurinacionalidad y de llevar a la derecha catalana en nuestras listas. Pero es que además estamos sufriendo una persecución, he recibido un expediente otra vez, otros compañeros también están siendo expedientados".

"Además está siendo una persecución sectaria porque al mismo tiempo que se nos abre expediente a nosotros, se perdonan todos los agravios cometidos contra Javier Fernández o Susana Díaz durante las primarias. Es decir, insultar a los enemigos de Pedro está bien, pero criticar a Pedro sin insultarle no y además te hacen la vida imposible, te persiguen y al final lo mejor que puedes hacer es irte".

"Ya pensaba irme, pero cuando recibí ayer la comunicación del expediente decidí hacer esto público y explicarlo bien. Me voy con mucha pena, pero no me voy a otro partido, no me voy a militar a otro sitio. Yo soy del PSOE y siempre hago la broma de que soy más del PSOE que el busto de Pablo Iglesias que hay en la entrada de Ferraz. Por eso no me puedo ir a otro partido, porque no entra en mis valores, pero tampoco puedo ir pagando una cuota como si aquello fuera un club de fans, donde se paga y se aplaude para que Pedro Sánchez haga lo que quiera. Esa no es mi manera de entender la militancia en el PSOE y llevo 20 años militando activamente, haciendo lo que creía que debía hacer. Me voy con mucha pena, pero creo que es lo mejor".