Política
Carles Puigdemont, en Bruselas. EF

Lo de la investidura de Puigdemont está por ver. El Gobierno de Mariano Rajoy se las sabe todas, y tiene un as en la manga para desmontar la jugada de la investidura de Carles Puigdemont.

Se trata de meterle presión para que vuelva a España, y en consecuencia, que sea detenido.

Se trata de presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional (TC) en el caso de que la Mesa del Parlament apruebe una reforma del reglamento para permitir su investidura a distancia.

La opción ya es valorada por los servicios jurídicos de Moncloa. (La jugada maestra de Arrimadas que deja a Puigdemont con el culo al aire).

Según informa 'OkDiario', la posibilidad de asumir la presidencia desde Bruselas, donde permanece fugado, está siendo valorada por el expresident y sus asesores. El reglamento del Parlament no indica expresamente que el candidato tenga que estar presente en la investidura, pero así se entiende de facto. El propio exconsejero de Presidencia, Jordi Turull, confirmó recientemente que esa opción está sobre la mesa.

El recurso del Gobierno, en caso de ser admitido a trámite, paralizaría cualquier reforma hasta un plazo máximo de cinco meses. Esto es, más allá del 7 de abril, que es el día en que se agotan los plazos para celebrar la sesión de investidura. Si por entonces no hay candidato, se volverían a convocar elecciones.

Esta circunstancia añade una presión total sobre el expresident, obligado a tomar una decisión en los próximos días, a sabiendas de que, en caso de volver, sería detenido de forma inmediata.

Con este cuello de borrego deja Rufián trasquilado a Puigdemont en directo