Política
Pedro Sánchez, su mujer y el exministro de Exteriores, Dastis. PD

Hagan un ejercicio práctico de hemeroteca. Repasen ustedes lo que se decía hace un año cuando el entonces ministro de Exteriores en la segunda legislatura de Mariano Rajoy, Alfonso Dastis, aceptó la invitación del embajador de España en Ecuador para quedarse a dormir en su residencia.

El propio Pedro Sánchez, a través de sus portavoces de confianza en las Cortes, exigió a voz en cuello el cese del diplomático español, a pesar de que este había pagado el avión de su propio bolsillo y de que es potestad del embajador invitar a quienes quieran a su residencia.

Sin embargo, ni Sánchez ni sus medios afines, incluida esa 'despolitizada' RTVE hacen alusión alguna a uso del avión presidencial para que el presidente pudiera asistir a un acto que ni tan siquiera esta programado en la agenda oficial como fue el concierto de The Killers en Castellón.

Sorprende la doble vara de medir de cierta prensa que atacaron por activa y por pasiva a Dastis, como Público -El ministro de Exteriores usó en sus vacaciones la casa y el coche oficial del embajador de Ecuador-, Huffington Post -Las vacaciones de Dastis: se aloja en la embajada de Ecuador y usa coche oficial- o eldiario.es que silenció que Dastis se había costeado de su bolsillo el desplazamiento a la residencia del embajador español en Ecuador -Exteriores confirma que Dastis se alojó en casa del embajador en Ecuador y se desplazó en coche oficial "por seguridad"-.

Pero más aún, el siempre hiperactivo Antonio García Ferreras desde 'Al Rojo Vivo' (laSexta) dedicando cuatro programas para exigir la dimisión de Dastis y ahora, como está de 'luna de miel' con Sánchez, ha pasado de puntillas sobre el tema del avión para ir a un concierto de un grupo de rock en Castellón.

Y por supuesto, TVE, que tienen como noticia de cabecera el supuesto máster fraudulento de Pablo Casado, presidente del Partido Popular, pero en cambio la noticia del avión Falcon de las juergas de Sánchez se da de refilón y a lo sumo para meter la defensa a ultranza de los ministros del presidente socialista.