Política
Montero e Iglesias, en una imagen en el Congreso.

Pablo Iglesias e Irene Montero fueron padres de sus mellizos de manera prematura el pasado 3 de julio. Semanas antes, tras la moción de censura, ya habían desaparecido ambos de la opinión pública.

Ni una declaración, ni una aparición pública, ni siquiera un artículo de opinión y un inusual mutismo total y absoluto en las redes sociales. El último rastro del secretario general de Podemos en Twitter son varios retuits realizados el pasado 2 de julio. Hasta aquí desaparece ya la pista de Iglesias y Montero. No hay más señales de vida.

Es cierto que actualmente están en una situación complicada por el delicado estado de salud de sus prematuros bebés, nacidos con apenas 6 meses de gestación. Pero no es menos cierto que han abandonado sus obligaciones laborales y políticas y a su partido en un momento crucial para el país. Pablo Iglesias e Irene Montero se han acogido a todos los privilegios de la baja paternal y maternal y superarán con creces este periodo de inactividad, según ha podido saber Periodista Digital de fuentes de la formación morada.

A ello han unido sus vacaciones, es conocido el gusto de Iglesias por tomarse asueto de más de dos meses, lo que ha provocado una suerte de descabezamiento de Podemos que se encuentra sin rumbo, sin presencia en los medios y sin impacto en la opinión pública.

Ello no quita que la pareja Iglesias-Montero se siga embolsando la nada despreciable cantidad al mes de 11.700 euros netos entre los dos. Es la cifra que se desprende de sus sueldos de diputados (en teoría donan todo lo que supere tres salarios mínimos), más los 858,5 euros "extra" por sus dos hijos y las dietas (pese a no asistir) que sí vienen cobrando del Congreso de los Diputados, unos 500 euros Pablo Iglesias y 700 Irene Montero.

Sueldo públicos de la pareja que Iglesias complementa con su faceta de "presentador" en Fort Apache y Otra Vuelta de Tuerka y que le suponen la importante cantidad de 3.400 euros todos los meses.

Son ingresos más que suficientes para hacer frente a la ventajosa hipoteca, concedida por la entidad financiera independentista catalana, con la que los de Podemos ya pagan el lujoso chalet de 600.000 euros adquiridos en las afueras de Madrid.