Política
HK MP5: El subfusil de las Fuerzas Especiales. PD

Doce guardias civiles resultaron heridos de bala este 8 de septiembre de 2017 mientras participaban en un curso de adiestramiento especial en un polígono de entrenamiento en Logroño.

Una ráfaga de tiros disparada accidentalmente por un agente que portaba un subfusil ametrallador alcanzó a los participantes en las prácticas, bien directamente, por rebote de los proyectiles o por esquirlas.

Tres de los guardias tuvieron que ser operados por heridas en los brazos en el hospital San Pedro de la capital riojana, pero no se teme por sus vidas.

El accidente, que afectó a 12 agentes de la Unidad de Acción Rural (UAR) de la Guardia Civil, ocurrió en el Polígono de Experiencias para Fuerzas Especiales (PEFE) que el instituto armado tiene en las inmediaciones de Logroño.

Los guardias participaban en unas prácticas cuando se produjo el suceso.

Ocho de los agentes quedaron ingresados en el centro hospitalario de San Pedro y tres requirieron una intervención quirúrgica, según las mismas fuentes, que han recalcado que "todos están fuera de peligro".

Los otros cuatro fueron dados de alta en la noche del viernes por presentar "heridas superficiales".

Casi todos fueron alcanzados en las extremidades inferiores.

Los heridos son casi todos guardias rasos, pero también hay un teniente y un capitán, según han informado las citadas fuentes.

El centro de adiestramiento en el que se produjo el accidente ha servido en los últimos años para preparar a los agentes que desempeñan misiones en lugares de riesgo, como Afganistán. Tiene una extensión de 32 hectáreas y está pensado para que los agentes se enfrenten a situaciones hostiles "en un escenario próximo al real".