Reinformación Balear

La radiografía del pene

International Journal

La 'aventura sexual' del australiano sorprende a todos

clipping

Un anciano se introduce en el pene un tenedor de postre para darse 'placer' y casi no lo cuenta

El objeto de diez centímetros de longitud se le quedó dentro, y por vergüenza tardó 12 horas en ir al hospital

Redacción, 20 de agosto de 2013 a las 06:20
Los doctores tuvieron que usar fórceps y abundante lubricación para poder sacárselo

Algunos pueden pensar que la masturbación es una práctica exenta de todo riesgo, aunque no siempre es así. Y si no que se lo pregunten a un anciano de 70 años de Canberra, Australia, que por poco 'se va' -en el mal sentido de la palabra- al otro mundo.

El caso ha sido publicado en 'The International Journal of Surgery', y se hace eco el 'Daily Mail': el hombre se introdujo en su pene un tenedor de cocina de diez centímetros de longitud con tan mala fortuna que se le quedó 'atascado', y no había forma de sacarlo.

AVERGONZADO SE LO CALLÓ

Tras darse cuenta de la pifia al buen hombre no se le ocurrió nada mejor que mirar para otra parte, como si nada hubiese pasado, a pesar del intenso dolor que sentía. Todo antes que pasar por el difícil trance de dar cuenta de lo sucedido y hacer, a su entender, el ridículo padre .

Con el paso de las horas, sin embargo, el intenso dolor dejó pasó a la razón, y salió como alma que lleva el diablo rumbo de hospital más cercano, el Hospital de Canberra, donde confesó lo sucedido y le hicieron una radiografía. Entonces detectaron la 'extraña presencia'. Su uretra ya empezaba además a sangrar'.

LUBRICANTE A TODO PASTO

Los médicos, que argumentan ahora que a pesar de secreto profesional han dado cuenta del fenómeno en un informe titulado 'Un cuerpo extraño uretral Unusual', "ya que es muy raro encontrar objetos extraños alojados en el tracto urinario inferior", se las vieron y desearon para alcanzar un feliz desenlace.

Así, tuvieron que emplear fórceps y lubricante para, tras dejar anestesiado al paciente, poder extraer el dichoso tenedor de acero.

El protagonista de la historia, de quien lógicamente no se ha dado a conoce su identidad, aunque su pene bajo los rayos X es ya es famoso, no ha sufrido ninguna secuela, y puede volver a repetir la hazaña si tiene lo que hay que tener y menos de dos dedos de frente.

Los médicos recomiendan en todo caso acudir a un centro sanitario si suceden este tipo de cosas, "dado que se pueden provocarse infecciones con riego de muerte".



facebook

Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad | sugerencias@periodistadigital.com | Publicidad | Quiénes Somos | Copyleft
PERIODISTA DIGITAL, SL CIF B82785809 - Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España) - Tlf. (+34) 91 732 19 05