Baleares
Jarabo, Armengol y Barceló EP

Todo un cuadro, y nada transparente. Lágrimas de una consellera puesta de patitas en la calle con el eufemismo de "dimisión voluntaria", excusas de un acojonado vicepresidente, decisiones de una desganada presidenta socialista venida a menos y, de fondo, un desolador paisaje donde los soberanistas de Baleares han quedado retratados de la peor manera posible ante la 'asombrada' mirada de sus socios podemitas en el Parlamento autonómico, bajo la batuta de Alberto Jarabo.

La consellera Ruth Mateu, que dice que dimite "para dar ejemplo"

Lo de este viernes 31 de marzo de 2017, ha sido de traca. La misma cuya mecha prendió días atrás al conocerse que los econacionalistas del grupo Més, -los que gobiernan en las islas aliados con el PSIB bailándoles el agua a Podemos-, han adjudicado a dedo y sin publicidad alguna, (a través de distintas consellerias de Govern y concejalías del Ayuntamiento de Palma gestionadas por Més), un total de seis contratos menores por un importe total de 154.000 euros. Todo ello ha ido a parar a las manos de Jaume Garau, el que fuera jefe de campaña de la citada formación pancatalanista que lidera Biel Barceló, actual vicepresidente del Ejecutivo balear.

Biel Barceló y Francina Armengol

Desde Més per Mallorca han movido rápidamente ficha, y ha abierto el proceso de expusión del partido al último mentado anunciando de paso dimisiones de cargos públicos, que no desde luego la de Barceló:

"Hemos cometido un error político. Pedimos disculpas a la ciudadanía en general y a todas las personas que han confiado en nuestro proyecto en particular".

PARA "DAR EJEMPLO"

Ruth Mateu ha defendido por su parte y entre lágrimas que no ha cometido irregularidades, y que ha presentado su dimisión como consellera de Transparencia, Cultura y Deportes "por honestidad y por principios, para dar ejemplo", asumiendo así la responsabilidad política de todo el Gobierno balear ante la contratación "poco ética" del exjefe de campaña:

"Lo hago por responsabilidad política, ética, por convicción (...) como una medida de contundencia".

Ha insistido en que su responsabilidad como consellera de Transparencia es velar por el cumplimiento del código ético de todo el Govern y, aunque ha defendido la legalidad de los contratos sin concurso a Garau, ha señalado que algunos de ellos "no se han hecho correctamente. Ni yo ni otros miembros del Govern hemos recibido instrucciones (de MÉS) de a quién teníamos que contratar", ha afirmado la desconsolada política, para quien no supone un fraccionamiento contratar por separado un estudio y la encuesta en que se basa, como hizo su departamento.

ARMENGOL SALVA LOS MUEBLES Y EL SILLÓN DE BARCELÓ

Francina Armengol, tras la reunión del Consell de Govern en la que se ha llegado a a decisión de darle puerta, dice a su vez que

"La exigencia de este Govern en transparencia es elevada. Es uno de los ejes clave, no queremos que quede ninguna sombra de duda, y por eso hemos decidido que la consellera deje el cargo. Ella me ha presentado la dimisión y yo la he aceptado. Agradezco el trabajo realizado y que asuma esta responsabilidad política muy pocas veces vista".

Afirma, como quien no quiere la cosa, que los contratos puestos en duda tienen visos de legalidad, aunque "estéticamente no me gusta nada".

Preguntada por si el vicepresidente del Govern, Biel Barceló, también renunciará a su cargo, Armengol ha dicho que no ve motivos para ello.