Leonardo Boff
la Iglesia Católica "no está a la altura de la urgencia del problema de la crisis ecológica"
El teólogo brasileño Leonardo Boff, presidente honorario del Centro de Defensa de los Derechos Humanos de Petrópolis, ha dicho hoy que el G-20 comete una "inmensa equivocación" porque se reúne para discutir "cómo salvar el sistema" económico, cuando, a su juicio, lo importante es "cómo salvar la Humanidad".
Boff, que ha presentado en Alicante la iniciativa internacional de la Carta de la Tierra y los proyectos del centro que preside, ha explicado en rueda de prensa que "los países ricos" se reúnen para que el sistema "continúe con la misma lógica", en lugar de preguntarse "cómo salvar las condiciones de reproducción de la tierra como superorganismo vivo".
El teólogo, que además es profesor de Ética, Filosofía de la Religión y Ecología en la Universidad de Río de Janeiro, ha defendido "una nueva ética" y unos "nuevos hábitos" para luchar contra la "injusticia social" y la "injusticia ecológica", que se dan en un contexto de "crisis global".
"Así como estamos no podemos continuar", ha sentenciado Boff, quien ha considerado que la Humanidad se enfrenta ante una "gran crisis que libera la esencia de un proyecto civilizatorio para una forma nueva de plasmar la realidad".
Por ello, ha animado a "producir para atender la demanda de los humanos, pero con límites y buscando la equidad", ya que "no se puede consumir como consumíamos", sino "consumir para que los demás sobrevivan".
Por ello, Boff trata de divulgar la declaración internacional de La Carta de la Tierra que se basa en promover principios, propuestas y aspiraciones para una "sociedad mundial sostenible, solidaria, justa y pacífica en el siglo XXI".
Por su parte, el teólogo, que fue condenado en 1985 por el Vaticano a un "silencio obsequioso" por defender sus tesis ligadas a la Teología de la Liberación, ha opinado que la Iglesia Católica "no está a la altura de la urgencia del problema de la crisis ecológica".
A su juicio, "la perspectiva del actual Papa, Benedicto XVI no es tanto ocuparse de los temas del mundo hacia afuera, sino ocuparse de los asuntos internos de la Iglesia, porque es una Iglesia que busca una fuerte identidad, al precio de renunciar a un diálogo con las culturas", ha añadido.
No obstante, Boff, que ha asegurado que no ha abandonado la Teología, ha mantenido que en el mundo hay "una vuelta a la dimensión esotérica", pues existe una "búsqueda de bienes espirituales" que den al ser humano un "sentido a su existencia".(RD/Efe)