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Gustavo Óscar Carrara, nuevo obispo auxiliar de Buenos Aires Agencias
El nombramiento de dos sacerdotes de estos barrios creo que es el reconocimiento, en primer lugar, a estos lugares y, también, a una pastoral que lleva acompañando la vida de estos barrios por casi cincuenta años

(C. Doody/Aica).- Francisco no se olvida de las villas argentinas, los barrios de emergencia que ha llevado toda una vida en el más profundo del alma. Es lo que desprende del nombramiento como obispos auxiliares de Buenos Aires y Lomas de Zamora de dos "curas villeros", Gustavo Óscar Carrara y Jorge Ignacio García Cuerva, quienes han afirmado en sendas entrevistas a Aica que en el corazón del Papa siguen estando "los más pobres entre los pobres".

Utilizando un término que el Papa usó en el retiro que predicó a los sacerdotes en el Jubileo de la Misericordia, el nuevo obispo auxiliar de la capital argentina, monseñor Carrara, manifestó que recibió la noticia con "avergonzada dignidad", y "sorpresa".

"En el corazón del Papa están las periferias geográficas y existenciales y, por consiguiente, están las villas", afirmó el nuevo prelado que, al momento de su nombramiento realizaba su trabajo pastoral como párroco de Santa María Madre del Pueblo y vicario episcopal para las villas de emergencia de la ciudad de Buenos Aires.

Junto con él, el Papa Francisco nombró a monseñor García Cuerva, que era párroco de Nuestra Señora de la Cava, en Béccar, como obispo auxiliar de Lomas de Zamora.

"El nombramiento de dos sacerdotes de estos barrios creo que es el reconocimiento, en primer lugar, a estos lugares y, también, a una pastoral que lleva acompañando la vida de estos barrios por casi cincuenta años. Así lo interpreto yo", expresó monseñor Carrara.

Para su nuevo ministerio pidió: "No olvidarme de los más pobres entre los pobres". "Y, como nos enseña Francisco, recibir la vida como la vida viene y acompañarla cuerpo a cuerpo y correr fronteras pastorales buscando a la oveja perdida", añadió y recordó el ejemplo de santo Toribio de Mogrovejo, "obispo que pasaba muy poco tiempo en la sede de su vastísima diócesis y recorría, visitaba, misionaba".

El nuevo prelado recibirá su ordenación episcopal y asumirá su ministerio el sábado 16 de diciembre, a las 10, en la catedral metropolitana. El consagrante principal será el cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, y los co-consagrantes serán el obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Ojea; el rector de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), arzobispo monseñor Víctor Manuel Fernández, y los obispos auxiliares de Buenos Aires monseñor Joaquín Sucunza y monseñor Ernesto Giobando SJ.

"Con respecto a porqué elegí a los obispos consagrantes que elegí es porque cada uno tiene uno o varios dones personales que me gustaría tener y, también, de uno u otro modo me han acompañado en estos años", concluyó.

García Cuerva: "Somos la cara visible de la opción preferencial por los pobres"

Por su parte, el nuevo obispo auxiliar de Lomas de Zamora, monseñor García Cuerva, comentó que recibió la noticia de su nombramiento con "sorpresa".

"Quedé impactado y muy emocionado", contó y agregó: "Es sentir que el Papa me confía la misión de pastorear una porción del pueblo de Dios, animarme a decir que sí como la Virgen María, consciente de mi fragilidad, pero confiando en Él, que me llama a seguirlo con mayor compromiso y servicio".

Monseñor García Cuerva desempeñaba su ministerio como párroco de Nuestra Señora de la Cava, en Béccar, diócesis de San Isidro, cuando recibió su nombramiento.

"La Iglesia tiene una fuerte presencia en barrios carenciados, cerca de los más pobres", explicó monseñor García Cuerva. "El padre Gustavo y yo somos, en este caso, la cara visible de un compromiso que la Iglesia asumió con los que sufren, encarnando la opción preferencial por los pobres. Nuestro nombramiento, creo, es una señal hacia esa Iglesia cercana, hacia esas comunidades que desde hace mucho tiempo viven el Evangelio de Jesucristo entre los más pobres", manifestó.

Si bien es oriundo de Santa Cruz, el nuevo obispo auxiliar de Lomas de Zamora -que recibirá su ordenación episcopal el sábado 3 de marzo de 2018- pertenece al clero de la diócesis de San Isidro. Acompañará ahora en su trabajo pastoral al obispo de Lomas de Zamora y presidente de la comisión episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Lugones SJ, junto con el obispo auxiliar, monseñor Jorge Torres Carbonell.

Para monseñor García Cuerva, que será ordenado obispo a los 49 años de edad, los desafíos de su nuevo ministerio "son muy grandes pero, en primer lugar, son conocer y acompañar a la Iglesia de Lomas de Zamora, a sus pastores, a sus comunidades", expresó y afirmó que tiene "mucho que aprender". "Es una diócesis muy grande que ojalá pueda ir conociendo, recorriendo, estando cerca de los más pobres, de los que sufren", añadió.

Será consagrado obispo por monseñor Lugones, obispo de la diócesis en la que ejercerá su ministerio episcopal. Los co-consagrantes serán: monseñor Oscar Ojea, obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), "con el que compartí muchos años de mi ministerio sacerdotal trabajando codo a codo en La Cava y desde Cáritas diocesana compartiendo el ideal de una Iglesia en salida, 'pobre para los pobres', como dice Francisco"; monseñor Jorge Casaretto, "obispo que me recibió en el seminario y que me ordenó sacerdote en 1997"; monseñor Miguel Ángel D'Ánnibale, "formador mío en el seminario y hoy obispo de la diócesis en la que nací, Río Gallegos", y monseñor Esteban Laxague SDB, obispo de Viedma, "con quien compartí muchos años la tarea de la Iglesia en la Pastoral Carcelaria, un obispo al servicio de los encarcelados", detalló monseñor García Cuerva.