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América
Cardenal Aguiar Retes
El nombramiento del Cardenal Carlos Aguiar Retes abrirá un nuevo capítulo en la historia de una Arquidiócesis por demás compleja

(Guillermo Gazanini, corresponsal de RD en México).-  Esta mañana de jueves 7 de diciembre, se dio a conocer la designación del Arzobispo de Tlalnepantla, Cardenal Carlos Aguiar Retes, como nuevo Arzobispo Primado de México sucediendo al Cardenal Norberto Rivera Carrera nombrado, por voluntad del Papa Juan Pablo II, en 1995 sucediendo al Cardenal Ernesto Corripio Ahumada.

En junio pasado, Norberto Rivera Carrera presentó la renuncia obligatoria conforme a los lineamientos canónicos que obligan a los obispos a dimitir de su cargo al cumplir los 75 años de edad. Se especuló la inmediata aceptación de la renuncia misma que desmintió cuando afirmó la continuidad de sus labores pastorales al frente de la Arquidiócesis hasta que el Papa Francisco no aceptara formalmente su solicitud y designara a un sucesor.

Seis meses después, la noche del miércoles 6 de diciembre, algunos medios dieron a conocer el trascendido sobre la aceptación de la renuncia antes de su publicación en los medios oficiales de la Santa Sede. A la par, una supuesta carta del Administrador Apostólico también circuló y como si fuera una súplica escuchada, el Cardenal Rivera Carrera reconocía "la bondad" del Papa Francisco al haber aceptado el fin del encargo dando gracias por la designación de Mons. Carlos Aguiar Retes.

Esa carta también consignó el aprecio del Arzobispo emérito por su clero y agentes de pastoral en este largo pontificado inaugurado en 1995. Como importante logro y, a la vez denuncia, presumió por "no haber permanecido mudo ante las violaciones de los derechos humanos y divinos de mi madre la Iglesia". Pidiendo perdón de sus errores, Norberto Rivera dio así la bienvenida a Carlos Aguiar Retes deseándole toda clase de bienes en esta nueva etapa de su ministerio elevando oraciones por el nuevo Arzobispo Primado de México.

De inmediato, esta noticia fue replicada por medios informativos nacionales y redes sociales sin que el sitio oficial del Arzobispado de México hiciera un pronunciamiento o desmentido al respecto confirmando así la veracidad del trascendido en espera de la confirmación oficial en L´Osservatore Romano.

Mons. Carlos Aguiar Retes (Tepic, 1950) es Arzobispo de Tlalnepantla desde el 3 de febrero de 2009. Formado en el seminario de Montezuma y de la diócesis de Tula, fue ordenado en 1973 para el clero de Tepic durante el episcopado de Mons. Adolfo Antonio Suárez Rivera. Especialista en Sagrada Escritura y Teología Bíblica, Carlos Aguiar conoció de primera mano los procesos de formación de seminarios de México y de Latinoamérica lo que le convierte en un agudo observador en relación a las exigencias requeridas para los futuros pastores.

El 29 de junio de 1997, Aguiar Retes fue consagrado III Obispo de Texcoco, diócesis conurbada a la capital mexicana con grandes desafíos y retos. En esa etapa de su ministerio fue nombrado secretario de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano, el 23 de mayo de 2000, sucediendo al Obispo emérito de San Cristóbal, Felipe Arizmendi Esquivel; posteriormente, ocupó el cargo de primer vicepresidente del Consejo para el cuatrienio 2003-2007.

Fue secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano para el trienio 2004-2006 y presidente de los obispos de México por dos trienios 2007-2009 y 2009-2012; el 31 de marzo de 2009 tomó el Arzobispado de Tlalnepantla por voluntad del papa Benedicto XVI; a su vez, los obispos de Latinoamérica le confiaron el cargo de presidente del CELAM para el período 2011-2015.

En estas etapas tiene colaboración estrecha con el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, coincidiendo además en los trabajos de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, en Aparecida, Brasil de mayo de 2007. Mons. Aguiar Retes fue creado Cardenal por el Papa Francisco, el 19 de noviembre de 2016, en lo que se consideró fue uno de los últimos movimientos del Arzobispo Christoph Pierre, nuncio apostólico en México, nombrado nuncio para los Estados Unidos en abril de 2016.

Carlos Aguiar Retes ha llevado un esfuerzo de renovación pastoral y misionera para la Arquidiócesis de Tlalnepantla; sin embargo, su cercanía con los entramados del poder mantienen ciertas afirmaciones sobre una convivencia a modo para el equilibrio de las relaciones entre el Estado y la Iglesia. Su contacto con los dos últimos gobernadores mexiquenses, el actual presidente de la República y el hoy dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Ciudad de México, podrían mantener ciertos beneficios que darían una relativa estabilidad en el proceso comicial que se desarrolla para la elección del nuevo presidente en 2018, justo cuando, en días recientes, se verificó el destape del candidato que podría suceder al actual titular del Poder Ejecutivo.

Pero también está la sucesión para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y que es el mismo territorio de la Arquidiócesis de México. Carlos Aguiar Retes coincidirá con el último gobernador mexiquense, hoy líder del PRI en la capital, con quien mantuvo estrecho contacto y amistad. El Arzobispo de Tlalnepantla le unió en matrimonio el 24 de junio de 2017 y, justo a unos días para dejar la gubernatura en septiembre de 2017, hizo la donación de terrenos con objetivos ecuménicos a la comunidad judía y católica para la creación de plazas de convivencia entre religiones.

Mons. Carlos Aguiar vio este gesto como de buena voluntad por parte del Gobierno del Estado de México y de cómo la religión es símbolo de la unidad.

En reciprocidad, el gobernador del Estado de México manifestó  "que la donación de los inmuebles es un ejemplo claro de trabajo en equipo, en el que participan no solo las autoridades eclesiásticas, sino también el gobierno municipal y estatal  para hacer realidad este evento histórico para el estado y el país, que es la unión de diferentes credos con el objetivo común de reforzar los valores".

Esa misma administración estatal fue criticada por abrir partidas presupuestarias especiales y apoyos a diversas diócesis mexiquenses concediendo apoyos, becas, tarjetas o monederos electrónicos a catequistas y parroquias particularmente en zonas pobres para incidir en las preferencias electorales.

El nombramiento del Cardenal Carlos Aguiar Retes abrirá un nuevo capítulo en la historia de una Arquidiócesis por demás compleja, lugar y asiento de los poderes económicos y administrativos de un país convulsionado por la violencia y ocupado en la carrera por la presidencia de la República.

Biblista y pastoralista, conciliador y gestor del poder, amigo de los poderes temporales y satisfecho de la amistad con el actual Papa, el nuevo Arzobispo Primado de México habría comentado, después de la presentación de la renuncia del Arzobispo emérito, su decisión de seguir en Tlalnepantla cuando se daban las quinielas y pronósticos en cuanto al nombramiento del Sucesor de Fray Juan de Zumárraga: "Yo preferiría, con toda honestidad lo digo, continuar en Tlalnepantla. Sé que la Ciudad de México es un gran desafío, y si a mí no me toca yo le doy gracias a Dios".

Hoy no dará gracias a Dios, pero sí suplicará por la asistencia del Espíritu Santo para saber conducir una Arquidiócesis con grandes problemas. Hogar de más de siete millones de católicos donde la fe se debate entre la tradición y la modernidad. Un Arzobispado nutrido por diversidad de carismas y de un clero ansioso de trabajar en unidad y estrecha colaboración con el nuevo pastor, pero además asociado con los pobres y ocupado de la gente que exige razones para creer. Un inmenso territorio en donde, en gran medida, se asienta uno de los pilares más decisivos para apuntalar el futuro del catolicismo en esta parte del mundo.

Bienvenido Mons. Carlos Aguiar Retes
Arzobispo Primado de México

Gracias Mons. Norberto Rivera Carrera
Arzobispo emérito de México

Carta del cardenal Rivera