• Director: José Manuel Vidal
América
El Papa y el cardenal Maradiaga
Lo que quieren es doblarle el brazo para que, llegado el periodo, el santo padre me diga: Mejor te vas porque estás demasiado mal en la prensa internacional

(José M. Vidal).- "Hasta el santo padre me ha llamado y me ha dicho: ‘Me duele todo lo malo que han hecho contra ti, pero tú no te preocupes'. Yo le dije: ‘Santidad, yo estoy en paz'. Estoy con el señor Jesús y él que conoce el corazón de cada uno sabe la maldad que hay en esas personas". Sn palabras de la conversación telefónica entre el Papa Francisco y su 'mano derecha', el cardenal Rodríguez Maradiaga, calumniado por la revista italiana L'Epresso, que acusa al purpurado de corrupción.

En una entrevista televisiva a Suyapa Medios y recogida por Andrés Beltramo en Vatican Insider, el arzobispo de Tegucigalpa, además de referir la consoladora llamada telefónica del Papa, arremetió contra la publicación italiana y contra el periodista: "Todo es una calumnia", publicada por un "periodista de muy poca ética", que "está destinado al fracaso" aunque reciba dineros "de libros infames". "Un ataque al santo padre" lanzado por quienes "no quieren que se reforme la Curia".

Maradiaga volvió a repetir, una vez más, que los datos publicados en la revista "son antiguos" y fueron difundidos, ya en 2016, en un libelo anónimo cuyo autor es un funcionario de la universidad que debió ser despedido por "comportamientos deshonestos en la administración de fondos". Recordó incluso que, en su momento, interpuso una querella judicial que nunca prosperó.

"¿Por qué razón ahora, después de un año, sacan esto a colación con tintes de un enorme escándalo, con medias verdades y precisamente una semana antes de que yo deba presentar mi renuncia? Hasta las personas más sencillas me han dicho: Esto no es contra usted solamente, es contra el Santo Padre. Lo que quieren es doblarle el brazo para que, llegado el periodo, el santo padre me diga: Mejor te vas porque estás demasiado mal en la prensa internacional", explicó el cardenal hondureño.

"Una norma básica de la ética profesional del comunicador es que cuando se trata de difundir algo que toca a una persona hay que hacer un esfuerzo, primero, para hablar con ella. Este periodista tiene muy poca ética porque ya ha hecho varias publicaciones contra la Iglesia e, incluso, fue sujeto de un proceso dentro del Vaticano", agregó.

Maradiaga asegura que el reportaje "es una calumnia" porque los fondos que recibe de la universidad, una institución "próspera" y "sin deudas", no son para uso personal sino para las obras de la arquidiócesis a su cargo. Entre otras cosas ayudar a personas pobres con prótesis y medicamentos, garantizar la subsistencia de los sacerdotes en las parroquias rurales y establecer un "pequeño seguro" para las atenciones médicas de los presbíteros.

Con la conciencia tranquila, Maradiaga proclama: "El señor sabe dónde se ocupan esos medios y sabe cómo es mi vida, yo no necesito mayor cosa, la gente es tan generosa que me ayuda y yo vivo feliz".

Por so, a su juicio, se trata de un intento de frenar la primavera de Francisco. "Estas personas que han inventado este libelo atacan al santo padre y a este pobre servidor que soy el coordinador del Consejo de Cardenales para la reforma de la Curia y lo que no quieren es que se reforme la Curia".

Tras experimentar en carne propia los efectos de las calumnias periodísticas, Maradiaga invitó a no creer en calumnias ni difundirlas, porque advirtió que propalar estas informaciones sabiendo que no son verdad o sin tener certeza de su veracidad es incurrir en difamación, que "además de ser un pecado es un delito, un delito punible". Por eso, instó: "¡No difundan calumnias ni verdades a medias!".

"Decían los padres de la Iglesia: ‘¿Oíste algo contra tu prójimo? Que muera en ti'. En cambio, ahora parece que la cultura de esta falsa comunicación es: ¿Oíste algo contra tu prójimo? Difúndelo lo más posible para que se hunda el prójimo. Yo oro incluso por este señor periodista que difundió eso porque, no tendiendo ética profesional, no tiene credibilidad y no teniendo credibilidad está destinado a fracasar como comunicador, aunque aparentemente le puedan llover fondos de libros infames o de publicaciones así, completamente difamatorias. Hay que orar por él también para que Dios toque su corazón y se convierta. Y hay que orar también por los que difunden esto y los que insultan a este servidor".

Por otra parte, Maradiaga contó que ya ha enviado al Vaticano su carta de renuncia al puesto de arzobispo, un procedimiento obligatorio al cumplir los 75 años según lo prescribe la ley fundamental de la Iglesia católica, el Código de Derecho Canónico "Usualmente el santo padre recibe la carta de renuncia y es él quien decidirá si la acepta o si quiere que siga sirviendo. Yo me siento feliz en cualquiera de las dos opciones. Tengo 39 años de obispo y 25 de arzobispo de Tegucigalpa. También me tienta la posibilidad de un retiro en paz".