• Director: José Manuel Vidal
América
El arzobispo de Atlanta, Wilton Gregory Georgia Bulletin
Los pastores deben irradiar la alegría ellos mismos o fracasarán al intentar guiar a nadie a descubrirla

(Cameron Doody).- El arzobispo de Atlanta, Wilton Gregory, es una de las voces más respetadas de la Iglesia estadounidense. Una relevancia que acaba de confirmar con su última advertencia contra la "intolerancia chovinista" (nativist bigotry) y los "insultos denigrantes" hacia los inmigrantes que se han instalado en la sociedad estadounidense.

"Tenemos que recordar a nuestra gente que una gran mayoría de los católicos, incluyendo sus propias familias, eran una vez inmigrantes", ha aleccionado Gregory a sus hermanos obispos en una entrevista con Commonweal. Lamentando el "clima duro y punitivo" al que se enfrentan los inmigrantes en plena era Trump, el arzobispo de Atlanta ha insistido en la "responsabilidad pastoral" del episcopado de "cuidar de los migrantes en medio de nosotros sin importar su país de origen o afiliación religiosa".

El que fuera presidente de la Conferencia Episcopal estadounidense en el momento más álgido de la crisis de abusos sexuales (2001-2004) también ha sostenido que la "vigilancia, transparencia y honestidad" que los obispos se vieron obligados a implantar en aras de la protección de menores ha de extenderse a otras facetas de la vida de la Iglesia. La "actitud tenaz" que prevalece ahora a la hora de perseguir los abusos debe prevalecer, ha afirmado, en las áreas de la "integridad financiera, el acercamiento a los marginados y en nuestra respuesta a la presencia generalizada del racismo y la injusticia en nuestra sociedad".

Tareas todas estas para las que, ha dicho Gregory, el Papa Francisco es un buen modelo a seguir.

"El Papa Francisco me ha ayudado a centrarme de nuevo en la alegría en mi ministerio pastoral", ha declarado el prelado. "Me ha retado a creer que el Evangelio es y deber ser la fuente de la alegría de la Iglesia", y eso por el "estilo accesible, alegre y esperanzador" del pontífice, el cual recuerda al arzobispo de Atlanta que "los pastores deben irradiar la alegría ellos mismos o fracasarán al intentar guiar a nadie a descubrirla".