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América
El arzobispo Charles Scicluna
Algunos obispos han sugerido a Barros la idoneidad de presentar su renuncia para no hacer más daño a la imagen de la Iglesia y del Papa

(Jesús Bastante).- El arzobispo de Malta, Charles J. Scicluna, ya ha comenzado su trabajo para resolver la crisis suscitada en Chile por el 'caso Barros', y que amenaza con poner el riesgo la credibilidad de la 'tolerancia cero' auspiciada por Francisco en la lucha contra los abusos sexuales en la Iglesia.

Así, pocos días después de recibir el encargo del Papa de retomar la investigación sobre las acusaciones de encubrimiento contra el obispo de Osorno, Scicluna ya se ha puesto en contacto con las víctimas, y con la asociación de Laicos y Laicas de Osorno, con quienes se encontrará a lo largo de la semana que viene. El arzobispo de Malta quiere dejar zanjada la polémica de inmediato, y el próximo 26 de febrero entregará su informe, en mano, al propio Papa Francisco.

Aunque el anuncio de la investigación papal fue recibida con cierto escepticismo por parte de las víctimas de Fernando Karadima, el sacerdote condenado por abusos que fue formador de varios obispos chilenos, entre elos el polémico Juan Barros, lo cierto es que la rápida actuación de Scicluna ha acabado con las reticencias de algunas de las víctimas.

 

 

Y eso que parte de la jerarquía eclesiástica chilena no lo está poniendo nada fácil. Así, Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de Karadima, denunció que el Nuncio, Ivo Scapolo, les exigió enviar un resumen de lo que tienen previsto plantear al enviado papal. "Le escribí al arzobispo Scicluna y me dijo que se lo mandaran a él y llevasen copia a la entrevista", señaló Cruz en su perfil de Twitter, reclamando que "hay que mantener la investigación independiente lejos de las garras del episcopado de Chile".

 

 


 

 

Sea como fuere, lo cierto es que las víctimas están manteniendo una interlocución directa con el cardenal de Malta. Y si el Nuncio pidió que sólo fuera un delegado de los laicos de Osorno quien se entrevistara con Scicluna, éste ha decidido que sean todos.

La cita será el 21 de enero, a las 16 horas (hora chilena), en la sede de la Nunciatura. Juan Carlos Claret, portavoz de los laicos de Osorno, manifestó su preocupación ante la petición del Nuncio, y señaló que solo adelantarán puntos generales a la nunciatura.

Claret afirmó que la Scapolo siempre se ha negado a responder a sus quejas sobre Barros. "Durante estos últimos tres años, ha sido el nuncio quien ha bloqueado cualquier intento de diálogo, no solo con el clero, sino también con el laicado", afirmó Claret, quien añadió que sí dará toda la información detallada directamente a Scicluna.

Antes de llegar, el 20 de enero, a Chile, el legado papal se dirigirá a Nueva York, donde el 17 de enero se entrevistará con Juan Carlos Cruz. Entretanto, según ha sabido RD, algunos obispos han intentado trasladar a Juan Barros la conveniencia de que el obispo de Osorno renuncie al episcopado, para no seguir cultivando una polémica, que afecta directamente al gobierno del Papa Francisco. Barros, entretanto, se mantiene apartado de los focos, y prácticamente desaparecido de la diócesis.