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América
Monseñor Alejandro Goic, obispo de Rancagua
Las denuncias de abusos son de las cosas más duras que a uno como obispo le toca enfrentar. Pero en esto he aprendido dos criterios fundamentales: buscar la verdad aunque sea dolorosa y que la prioridad la tienen las víctimas

(Conferencia Episcopal de Chile).- En una extensa entrevista con el periodista Gazi Jalil F. Mons. Alejandro Goic aborda varios temas, habla de su salud y del pedido expreso del Papa Francisco para que continúe -pese a haber presentado su renuncia hace casi tres años- a cargo de la diócesis de Rancagua.

Obispo Barros

Sobre la participación de Mons. Barros en la reciente visita del Papa Francisco, Mons. Goic señala que "él debió haberse restado, por prudencia evangélica y por prudencia pastoral, porque él sabe que su persona, más allá de su inocencia o culpabilidad, es una figura controvertida. Lo que debía brillar en ese momento era el Papa y por eso he dicho, sin hacer juicios sobre él (Barros), que me dejó un sabor amargo, porque era obvio que los periodistas lo iban a buscar."

Consultado por una posible división de los obispos chilenos por este caso, el Obispo de Rancagua responde que "nunca he pensado que Barros haya cometido algún delito. Por eso, el tema no pasa por lo judicial: es un tema prudencial. Si yo hubiera llegado a una diócesis, donde un grupo importante no me acepta por alguna razón, lo lógico es pedir ser relevado de esa función, porque tengo que ser pastor de todos, de los más conservadores a los más progresistas. Y si encuentro un rechazo tan grande como el que se preveía en Osorno... porque hay muchos que no creen en su versión de que él nunca vio nada. ¿Que nunca haya visto nada siendo cercano a Karadima? Parece un poco extraño. Yo, si encuentro un rechazo tan grande en un sector importante, al menos trataría de dialogar y comprender, pero ahí no hubo nada de eso."

Y continúa: "Yo desconozco las razones más de fondo que el Papa tiene para mantener a Barros, y por eso respeto su decisión. Pero, por otro lado, yo, hijo de la Iglesia, que percibo que soy un elemento que no une, hubiera tratado de dar un paso al costado. Él no lo ha hecho. No lo juzgo, pero en su situación yo hubiera dado un paso al costado."

Añade Mons. Goic que luego de las declaraciones del Papa Francisco en Iquique, previo a la Eucaristía final de su visita, el mismo Santo Padre "hizo cierta rectificación, y el hecho de enviar al arzobispo de Malta (Charles Scicluna) para conversar con todos los involucrados indica que se ha replanteado, porque es un hecho que causó conmoción no solo en el país, sino que en el mundo. Pienso que el Papa se refería a un problema judicial y quizá no logró que sus asesores le hicieran comprender más a fondo que no es un problema judicial, sino que de prudencia pastoral. Espero que la visita del arzobispo Scicluna nos ayude a enfrentar este drama de la Iglesia chilena."

Consultado sobre quienes afirman que el Obispo de Osorno fue una víctima de Karadima, por el abuso de conciencia, Mons. Goic señala creer que "los mecanismos de poder que generan algunas personas especiales, a veces anulan las personalidades de quienes están cerca. No he hecho estudios al respecto, pero se da. Está el caso de Maciel, de los Legionarios de Cristo, que tenía una doble vida. Entonces, creo que el dominio que a veces ejerce una persona puede afectar a otro, y he escuchado que las primeras víctimas son los que están cerca. No sé si a Barros le haya pasado. Puede ser, porque frente a tantas cosas que han ocurrido, uno esperaría una reacción distinta."

Finalmente y ante la pregunta referida a la continuidad de Mons. Barros a la cabeza de esa diócesis o de cualquier otra, el Obispo de Rancagua espera que "él reaccione, más allá de lo que el Papa pueda decir. Lo digo con mucho cariño, pero él tiene que plantearse seriamente que la diócesis no puede seguir en un conflicto permanente, no es sano para nadie. Hay otros servicios que un obispo puede hacer. Cuando termine mi misión acá, puedo escuchar a la gente, apoyar, hay mucho dolor. Ya no estaré en el primer plano, pero un hombre que se consagra a Dios no debe buscar estar en el tapete. Conozco obispos eméritos que, en silencio, hacen tal vez más bien ahora que cuando eran obispos diocesanos."

Golpe de Estado de 1973

Monseñor Alejandro Goic expresa que "el golpe fue uno de los dolores más grandes que he tenido en mi vida sacerdotal. Jamás imaginé que en Chile podía pasar lo que pasó. En Magallanes hubo más de mil presos políticos y me tocó recibir a sus padres, hermanos, hijos, esposos o esposas. Todos querían saber qué pasaba y me pedían interceder. Pude ayudar a algunos, pero los militares nunca me dejaron ir a isla Dawson. Fueron meses angustiosos, donde también viví mucha incomprensión, acusaciones de todo tipo, ofensas y hasta amenazas graves de parte de los partidarios del golpe. Lo más suave que me decían era marxista."

Vocación sacerdotal

Mons. Goic dice que nunca ha dudado de de su fe ni de su vocación. "Mantengo un convencimiento claro de que Dios quería que yo fuera cura." Y añade: "me enamoré en los años de adolescencia y de juventud muy fuertemente de una joven. Nunca se lo dije, porque estaba con esta duda interior, aunque creo que ella me correspondía. Y a lo largo de mi vida he procurado ser fiel a mi vocación. Uno se siente atraído evidentemente por una bella mujer, sobre todo cuando la belleza es también interior, cuando uno se encuentra con almas que están en sintonía con lo que uno cree, pero el Señor me ha dado la gracia de nunca pasar más allá."

Denuncias de abuso

Consultado si ha recibido alguna denuncia de abuso, Monseñor Goic responde que sí. "Una vez, en Osorno, me llegó el rumor de un sacerdote alemán que, antes de mi llegada a la diócesis, había cometido algún abuso. Pero nunca recibí una denuncia ni tampoco hubo nada en los tribunales. Cuando hablé con él, me reconoció que fue una imprudencia con alguien mayor de edad. Él luego se fue a Alemania, pero antes le dije: si la justicia civil o eclesiástica te requiere, tú tendrás que volver."

Agrega que "aquí en Rancagua tuve otro caso de un sacerdote que estuvo acusado de abuso de un menor de edad, se hizo el proceso y fue dimitido del estado clerical. Yo animé a los denunciantes a que hicieran la denuncia también ante los tribunales, pero no quisieron para no verse expuestos públicamente. Son de las cosas más duras que a uno como obispo le toca enfrentar. Pero en esto he aprendido dos criterios fundamentales: buscar la verdad aunque sea dolorosa y que la prioridad la tienen las víctimas".

Pensiones más equitativas

Hace 10 años Mons. Goic acuñó el tema del "sueldo ético". Consultado al respecto responde que "el drama más grande en el país es que aún es muy inequitativo, porque no pensamos en los demás. Hay empresarios muy buenos que comparten sus ganancias con sus trabajadores cuando les ha ido bien, pero he visto también lo contrario. Solo en esta región han llegado más de 10 mil inmigrantes, que son presa fácil de algunos empresarios que les pagan sueldos muy inferiores a lo que ganan los nacionales, eludiendo las leyes sociales, evitando que tengan reconocimiento legal y explotándolos."

"Si mi preocupación es enriquecerme y crecer en desmedro de los demás, nunca vamos a salir de este desnivel y clasismo que tenemos en la sociedad chilena. Por ejemplo, el acceso a la salud y las pensiones dejan mucho que desear. Veo lo que yo mismo he gastado por mis operaciones, y es tremendo. Afortunadamente estoy en una isapre y tengo una mutual sacerdotal del clero, que me cubren muchos de los gastos. Tomo remedios para el corazón y una caja que dura 20 días cuesta 70 mil pesos. ¿Cómo podría vivir alguien de mi edad con las pensiones que se reciben?"

Sobre el actual sistema de AFP señala que "cualquiera sea el sistema, debe ser más equitativo. Que una persona de 80 años tenga que estar casi mendigando para que lo atiendan, es muy doloroso. Espero que el nuevo parlamento y las nuevas autoridades tengan la capacidad de buscar una solución."

Aborto

Consultado sobre si respetaría la decisión de una mujer que quisiera interrumpir su embarazo por una de las tres causales, el Obispo de Rancagua responde que "no le vamos a imponer a nadie nuestra visión. Siempre vamos a acompañar a las personas afectadas y si alguien ha decidido abortar es libre de hacerlo, lo vamos a respetar.

Hace unos años creamos el centro La Vida Siempre, para brindar ayuda a niñas, adolescentes o mujeres que se encuentran frente a un embarazo vulnerable y ven como única alternativa el aborto. El centro busca que opten por privilegiar la vida. Pero si una mujer abortó y viene herida hacia nosotros, la vamos a amar y ayudar."

Identidad de género

Consultado sobre si acompañaría a una persona trans si se lo pidiera, Monseñor Goic es enfático: "Absolutamente. De hecho, he recibido aquí mismo a dos trans y los he acogido con amor. Si ellos hablaran con usted, le dirían lo mismo, que los traté con profundo respeto. Ellos tienen que encontrar en la comunidad cristiana una acogida, respeto e integración, pero no significa que nos vamos a tragar cualquier ideología de género que nos quieran meter. Diremos nuestra opinión crítica en busca de la verdad y en algunos casos con evidencia científica."

Para leer la entrevista completa, pinche aquí.