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América
Cóctel molotov en una iglesia de Matamoros Agencias
“Explosivos hechizos” en diócesis de Matamoros acelerarían creación de Programa “Iglesia segura para todos”

(Guillermo Gazanini).- El jueves 1 de marzo, un escueto comunicado de la diócesis de Matamoros refirió el incidente en Catedral de Nuestra Señora del Refugio cuando fue reportado un pequeño estallido al interior de la sede episcopal al ser derramada alguna materia que explotó generando un estruendo que no provocó mayores reacciones que las de movilizar a peritos especialistas, protección civil y bomberos, corporaciones que reportaron "sin incidentes mayores" el evento.

Autoridades del obispado minimizaron el hecho incluso afirmando que era "una botella de ácido que causo un pequeño estallido" que pudo haber sido dejada por un feligrés o indigente en bancas del templo. Así se quería pasar la hoja de esta historia sin saber que la misma cobraría una ruta distinta este fin de semana.

Y es que la mañana de este domingo 4 de marzo, día de la familia en la República mexicana, en la parroquia de San Antonio,de la ciudad de Matamoros, otro artefacto explosivo fue detonado al interior del templo sin causar daños materiales o lesiones a los fieles. El VI obispo de Matamoros, Mons. Eugenio Lira Rugarcía, manifestó en un comunicado su "profunda preocupación" porque lo que parecía un incidente aislado, el del jueves en Catedral, tuvo una hipótesis distinta.

Apelando al derecho de cualquier persona a gozar de ambientes seguros, Mons. Lira exigió a las autoridades "a seguir trabajando en la edificación de una comunidad en la que se reconozca, respete, promueva y defienda la vida, la dignidad y los derechos de todos, de tal manera que sea posible una vida en paz y un desarrollo integral que no excluya a nadie".

 

 

Por esos hechos, el obispo de Ciudad Victoria, Mons. Antonio González Sánchez, dijo que "artefactos hechizos con envases de refrescos y sustancias que podrían provocar una explosión en el interior de dos iglesias" son signo de la lamentable descomposición social en el Estado de Tamaulipas. En entrevista, el prelado manifestó que "tristemente es el ambiente que estamos viviendo o es una manifestación más del ambiente que estamos viviendo en la sociedad de violencia de agresividad, yo así lo veo como un signo más de lo mal que andamos como sociedad".

Tamaulipas es uno de los Estados del norte de México que no ve la paz. Las disputas entre los cárteles de la droga llegaron a niveles insólitos cuando, el finalizar 2017, se contaron cerca de ocho mil muertes violentas según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Entre los municipios más violentos estaban Reynosa, Matamoros, Río Bravo, San Fernando, Nuevo Laredo, Victoria, El Mante, Tampico y Ciudad Madero.

Este 2018, por reacomodos en los grupos delincuenciales y cárteles de la droga, la diócesis de Matamoros sufre el azote de la violencia que ha puesto de rodillas a la ciudadanía por los frecuentes enfrentamientos entre sicarios y las fuerzas del orden, ejército y marina armada.

La iglesia católica tamaulipeca ha reaccionado preparando un Plan llamado "Iglesia segura para todos" en prevención de cualquier delito que pudiera afectar a los fieles. En enero pasado, Mons. Lira Rugarcía anunció en conferencia de medios proyección de un programa integral de seguridad ante los graves problemas en Reynosa cuando a inicios del 2018, bloqueos, enfrentamientos y asesinatos asolaron a la población por más de 24 hrs seguidas.

El obispo de Matamoros indicó que "debemos reconocer que se siguen presentando riesgos en municipios como Reynosa y por ello buscamos estrategias de apoyo con especialistas. La seguridad física, la seguridad sexual, emocional, la patrimonial y la espiritual, van implícitos en los temas que pretende llevar la Diócesis de Matamoros como parte de un apoyo a los feligreses."

Lira Rugarcía fue designado al oficio de VI Obispo de Matamoros en septiembre de 2016. Al llegar a la diócesis declaró "no tener miedo" a la violencia desatada en la entidad fronteriza con los Estados Unidos. El día de su toma de posesión, el 23 de noviembre de 2016, declaró que rechazaría cualquier forma de protección policial para él o cualquier miembro de su clero.

Hoy la diócesis de Matamoros no sólo enfrenta esta zozobra por la inseguridad, ahora dos "explosivos hechizos" -como los calificó el obispo de Ciudad Victoria- hacen urgente la implementación del Programa "Iglesia segura para todos" como afirmó Lira Rugarcia en orden a "colaborar en la construcción de un Matamoros, un Tamaulipas y un México en paz". Un México que, tan sólo en enero de 2018, tuvo más de dos mil muertos por causas violentas.