• Director: José Manuel Vidal
América
Monseñor André de Witte IJD-Jongerenpastoraal Vlaanderen
Cuando un gobierno, como ahora, perjudica y disminuye las condiciones de vida que los hijos e hijas de Dios merecen, está claro que la Iglesia tiene que denunciar, con firmeza y claridad

(Luis Miguel Modino, corresponsal en Brasil).- La Comisión Pastoral de la Tierra - CPT - es el organismo de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil - CNBB - que, desde hace más de cuarenta años, lucha por los derechos de los pequeños campesinos, cada vez más amenazados en Brasil por el llamado agro negocio, ampliamente representado en el Congreso Nacional, elaborando leyes que sólo favorecen sus macabros intereses.

En esta última semana, la CPT acaba de elegir su nueva coordinación nacional para los próximos tres años. El servicio de Presidente Nacional ha recaído en Monseñor André de Witte, obispo de Ruy Barbosa, estado de Bahia, siendo Monseñor José Ionilton Lisboa de Oliveira, obispo de Itacoatiara, el Vicepresidente. Junto con ellos, cuatro coordinadores ejecutivos.

La elección llega en un momento difícil para el país y para la propia CPT, que como sucede con otros movimientos y pastorales sociales, son duramente perseguidos por un gobierno y un sistema que se han declarado al servicio de los poderosos. Un ejemplo de esa coyuntura es la reciente detención, que muchos consideran arbitraria y manipulada, de uno de los agentes de la CPT en el norte del país, el Padre Amaro Lopes, íntimamente unido a la hermana Dorothy Stang, asesinada en 2005 por defender a los más pobres y el medio ambiente.

En esta entrevista, el nuevo presidente de la CPT, Monseñor André de Witte, reflexiona sobre la actual realidad y los desafíos que deben ser enfrentados por este organismo. El obispo de origen belga, con quien tuve la alegría de vivir mi servicio misionero durante más de nueve años, llegó a Brasil a mediados de la década de 1970, como misionero en la diócesis de Alagoinhas, estado de Bahia, y desde 1994 es pastor de una diócesis que siempre ha sido una referencia por el trabajo de las pastorales sociales y su apuesta por una Iglesia contruída a partir de las comunidades eclesiales de base.

Después de ser durante los tres últimos años vicepresidente de la CPT, ya al final de su ministerio episcopal, pues cumplirá la edad canónica para presentar su renuncia el 31 de diciembre de 2019, asume este servicio, con el que quiere "continuar un trabajo que es colegiado, con un vicepresidente y cuatro coordinadores ejecutivos", avanzando para que se pueda "conocer y reconocer mejor su valor (de la CPT) dentro de la Iglesia y de la sociedad y la responsabilidad que significa representarla".

El nuevo Presidente apuesta por una Iglesia que cuida del "trabajo interno" (liturgia, catequesis) y de "la participación en la construcción de una sociedad justa y solidaria", pues en su opinión, "la Iglesia es llamada a caminar con equilibrio, con esas dos piernas". Todo ello basado en el Evangelio, pues "Jesús vino para que todos tengan vida y vida en abundancia" y la doctrina del Papa Francisco, que defiende Tierra, Trabajo y Techo para todos, y que también expresa en la Laudato Sí.

Siguiendo el estilo de vida de Jesús, su opción por los pobres, que marcó su vida "desde su nacimiento", André de Witte destaca que "somos todos llamados a ser discípulos y misioneros con las actitudes de Jesús". Desde ahí, no duda en afirmar que "todo el trabajo de toda la CPT, debe mostrar la opción por los pobres de la Iglesia".

Para alguien que en los tres últimos años ya fue vicepresidente, ¿Qué significa asumir el servicio de la Presidencia de la Comisión Pastoral de la Tierra?

Como dice la propia pregunta, es asumir un servicio. Por varios motivos, prefería que fue otro hermano quien asumiese, pero también no quería "escurrir el bulto" y voy a continuar un trabajo que es colegiado, con un vicepresidente y cuatro coordinadores ejecutivos. Con tres años de participación en este colegio - y también en la vida de la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT) en sus diversos regionales - ya tuve la oportunidad de participar de muchas alegrías y dificultades de la CPT, conocer y reconocer mejor su valor dentro de la Iglesia y de la sociedad y la responsabilidad que significa representarla.

En el momento histórico actual, donde el gobierno brasileño ha insistido en el recorte de los derechos sociales, como ha reconocido en diferentes notas la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB), ¿cuál es el papel de la CPT dentro de esa coyuntura?

En esa coyuntura, como en cualquier otra, la CPT es un Comisión PASTORAL de la Tierra. Y la misión evangelizadora de la Iglesia, de los discípulos del Buen Pastor, es, de un lado, cuidar y formar al Pueblo de Dios. Esto hace referencia a nuestra identidad y abarca todo el trabajo "interno" de la Iglesia: su liturgia, la Biblia, la catequesis, etc. Pero el otro lado es igualmente esencial, sin duda es social, pero es tan eclesial como el primero: la participación en la construcción de una sociedad justa y solidaria, al servicio de la vida y de la esperanza, en dirección al Reino definitivo. La Iglesia es llamada a caminar con equilibrio, con esas dos piernas.

Cuando un gobierno, como ahora, perjudica y disminuye las condiciones de vida que los hijos e hijas de Dios merecen, está claro que la Iglesia tiene que denunciar, con firmeza y claridad. Existen derechos sociales y la Doctrina Social de la Iglesia, pero la base de todo y nuestra motivación es que Jesús vino para que todos tengan vida y vida en abundancia (Jn 10,10). El Papa Francisco ha recordado repetidamente los derechos de los pequeños, a quienes les es negada, o hasta sustraída, la Tierra, el Trabajo y sus condiciones dignas, el Techo para la vida familiar.

Las Pastorales Sociales, que por opción y misión están al lado de personas y de categorías vulnerables y amenazadas, son de los primeros en "ver la opresión y oír el clamor" (cf Ex. 3,7) y deben ser los primeros en actuar. Por eso, en este campo, notas de la CPT y de la Comisión Episcopal para la Acción Social Transformadora pueden salir antes que las de la CNBB, pero eso no quita la misión y por tanto la corresponsabilidad de nadie.

¿La CPT siente el apoyo del conjunto del episcopado brasileño?

En verdad ese sería el ideal, que todos los obispos referencias en los Regionales, de la CPT, de las Pastorales Sociales y de cualquier pastoral pudiesen dar testimonio de que "todos los obispos del regional apoyan esta pastoral, pues no todos pueden estar en todo. Yo los represento en esta pastoral".

Por otra parte nos encontramos con la expectativa, grande, del pueblo, de sentir el apoyo de su obispo y del conjunto del episcopado. A pesar de toda la dedicación recibida, no siempre se siente plenamente satisfecho.

Siendo padre, años atrás, me escandalicé cuando oí a un obispo en un encuentro de labradores: "Soy obispo de la CPT de este Regional, pero un hermano obispo dijo: En mi diócesis no le necesitamos". ¿Será un hecho aislado del pasado? Gracias a Dios, la CPT y su misión son acogidas. Mucho más que para tener su nombre en el organigrama, fue creada por la CNBB y su servicio forma parte de la acción social transformadora de la conferencia episcopal, sus iniciativas son destinadas al pueblo que les es confiado a todos.

La acogida, el apoyo directo e indirecto, el sumar esfuerzos, el compartir, los cuestionamientos y las críticas tienen lugar como sucede con las iniciativas de otras pastorales. Aquí también, la expectativa de quien está directamente relacionado con la CPT es que los hermanos obispos y sus diócesis den valor y apoyen el servicio a la vida y por una sociedad justa que la CPT realiza y sumen siempre más esfuerzos.

¿Usted está de acuerdo con la afirmación de muchos, que dicen que las pastorales sociales perdieron la fuerza profética de décadas pasadas? Si es así, ¿qué es necesario hacer para recuperar esa profecía?

Continúa para los discípulos de Jesús la misión de proclamar el mismo mensaje profético: denunciar las fuerzas contrarias al Proyecto de Dios y anunciar que Él es el Vencedor que nunca deja de estar al lado del pueblo. Estoy de acuerdo con que en décadas pasadas fuimos agraciados con personas extraordinarias que tenían el don especial de una profunda sensibilidad con la vida y el sufrimiento del pueblo y hacer resonar con todas las fuerzas sobre esta realidad y mensaje profético. Así se destaca hoy el Papa Francisco.

Dios es quien nos ofrece estos regalos cuando quiere. Su palabra, para dar fruto como la lluvia, nos viene y nos llama a actuar también a través de ellos. El Papa actualmente nos convoca a la conversión pastoral, a salir para las periferias. Allí vamos a ver personas asaltadas por el sistema, donde el mercado y el lucro están en el centro, y los pequeños, preferidos de Dios, caídos a la orilla del camino. Si tuviésemos la mirada y el corazón del buen samaritano puede crecer la sensibilidad y la compasión. Entonces, junto a la motivación de la fe pueden y deben inspirar la acción transformadora que probará la fe por la caridad en acción.

Los conflictos en el campo y la persecución en contra de los líderes de los movimientos y pastorales sociales aumentan cada día en Brasil. Un ejemplo claro es la reciente prisión del Padre Amaro Lopes, de la CPT del estado de Pará. Como presidente de la CPT, ¿qué es lo que tiene que decir ante esta situación?

 

Es un ejemplo claro de los medios violentos que son usados para callar, apartar, incriminar, matar física o moralmente, a las personas que luchan contra un sistema de muerte para los pequeños y consecuentemente contrariando el sistema (neoliberal, del capitalismo salvaje, del mercado, del latifundio...) y/o aquellos que se benefician de él.

Es un ejemplo también de como la proximidad influencia positivamente nuestra actitud y nuestro actuar, como y dije en la pregunta anterior. Ya había oído hablar de "ese caso". Pero ahora él cambió en la Asamblea. La presencia de los hermanos de Pará exigió un relato suyo. Su exposición reveló la presencia que asusta de la violencia en el campo, lo que coincide con la noticia de un nuevo asesinato en Rondônia. No podía faltar una referencia a este hecho en la oración y en la Carta de la Asamblea, ni una carta firmada por todos al "compañero", el propio Padre Amaro.

Aquí surge la pregunta: los ataques y amenazas anteriores al Padre Amaro culminaron ahora en su prisión. Pero, ¿contra cuántas personas hubo denunciar absurdas y amenazas como contra él antes? ¿Y la nota de la FAEPA (Federación de Agricultura y Pecuaria del Pará) que ataca al Padre Amaro, pero también a la CPT, a los Obispos del Xingú y a la propia CNBB que denomina como Sindicato dos Bispos?

La CPT acompaña al pueblo más pobre de Brasil, que es quien más sufre las consecuencias del cambio climático, lo que se traduce, entre otros aspectos, en prolongadas sequías que son sufridas en algunas regiones del país, como sucede en el interior del Nordeste, donde usted es obispo. ¿Cómo está siendo trabajado, o debería ser trabajado, desde la CPT el cuidado de la Casa Común, el espíritu de la Laudato Sí?

Tierra, Territorio y Agua determinan la primera gran línea de trabajo asumida por la CPT para el próximo trienio. En verdad, y lógicamente, continúan la anterior y deben llevar a acciones prioritarias conforme a las situaciones concretas en los Regionales. La Laudato Sí inspira bastante y fue recordado que la ecología no puede ser apartada de lo social. Los territorios campesinos conservan mucho más la naturaleza, y con eso ayudan a conservar el clima.

En relación al agua hubo muchas aportaciones y ejemplos sobre como el agua, los ríos y nacientes, y con ello la vida, sufren amenazas, desde la contaminación hasta la mercantilización, y que sería importante un trabajo relacionado con las cuencas hidrográficas, con el clima.

Es lo que en mi Regional Nordeste 3 (Bahía y Sergipe) está sucediendo. Por iniciativa de la Iglesia hubo un encuentro de los obispos de la Cuenca del San Francisco. En esta misma Cuenca, en Correntina-Bahía el propio pueblo está enfrentando una serie de luchas por su derecho al agua, que falta por causa del abuso, de la cantidad de agua usada por el agro negocio para regar y la falta de políticas reguladoras. La CPT y las Pastorales Sociales de Ruy Barbosa acaban de enviar una carta a los obispos de las once (archi)diócesis implicadas, pidiendo una atención especial a la Campaña de Defensa de la Cuenca Hidrográfica del Río Paraguaçu iniciada en agosto de 2017. Esta Cuenca, compuesta por más de 150 ríos, la mayor parte temporales, abastece 86 municipios baianos, además de la región metropolitana de Salvador. Son más de tres millones de personas que dependen de sus aguas.

 

¿Escoger un Presidente del Nordeste y un Vicepresidente del Norte, Monseñor José Ionilton Lisboa de Oliveira, obispo de la Prelatura de Itacoatiara, estado de Amazonas, quiere mostrar que la CPT apuesta por las regiones más pobres del país?

Es una feliz coincidencia y también es algo buscado. La opción por los pobres marcó a Jesús desde su nacimiento, en su vida en Nazaret, en las actitudes de su vida pública y misión. Él viene para que todos tengan vida, pero comienza por el lado de los pobres, así éstos no son excluidos, no quedan sobrando, Sin Nada, como sucede "en el mundo". La vida del pobre en el país de los Gerasenos (Mc 5,1ss) no vale más que una manada de cerdos...

Somos todos llamados a ser discípulos y misioneros con las actitudes de Jesús. La porción del pueblo de Dios confiada a la CPT no tiene las fronteras de una diócesis, abarca "los pueblos de la tierra", que son originarios, trabajan la tierra, cuidan de la tierra, luchan por la tierra, don de Dios para todos y que ya no es más una mercancía. El Norte y el Nordeste continúan siendo esas regiones desafiantes. No sólo la presencia del Presidente y Vicepresidente o mismo de toda la coordinación, sino todo el trabajo de toda la CPT, debe mostrar la opción por los pobres de la Iglesia. Que Dios nos conceda la gracia, la luz y la fuerza de ser fieles a esta misión.

Para leer todos los artículos del autor, pincha aquí: