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América
Abrazo a Francisco tras la primera reunión del Consejo Presinodal
Tratándose de Francisco, lo que cada vez resulta más común es “que no está ahí para controlar o dirigir, sino que verdaderamente para asistir al proceso”

(Luis Miguel Modino, corresponsal en Brasil).- Mauricio López es una de las personas que mejor conoce los procesos del Sínodo de los Obispos de la Pan-Amazonia. La sinodalidad es uno de los aspectos en los que insiste el Papa Francisco y, en ese sentido, el Secretario Ejecutivo de la Red Eclesial Panamazónica, tras la celebración de la primera reunión del Consejo Presinodal junto con los asesores, que ha tenido lugar en el Vaticano los días 12 y 13 de abril, ha insistido en que en el encuentro “ha habido una absoluta experiencia de sinodalidad. La comunión con la que hemos vivido los miembros del Consejo Presinodal junto con la Secretaría del Sínodo de los Obispos y los asesores expertos ha sido profundamente inspiradora”.

Como muchos de los presentes, el Secretario Ejecutivo de la REPAM, destaca que “la presencia del Papa evidentemente que ha iluminado, porque ha sido una presencia callada, de escucha, y donde él mismo al final ha señalado que él hace parte de ese proceso para escuchar, para comprender como se está constituyendo el proceso sinodal y luego poder, de alguna manera, acompañar adecuadamente”.

Algo más sorprendente aún si tenemos en cuenta la historia de la Iglesia y de los últimos papados, pero que cada vez resulta más común tratándose de Francisco es “que no está ahí para controlar o dirigir, sino que verdaderamente para asistir al proceso”, subraya López. En ese sentido, dentro de “un ambiente realmente festivo y esperanzador”, según el Secretario de la REPAM, destaca que era “una presencia del Papa que compartía también los espacios cotidianos, la oración, en el café, con una disponibilidad para hablar con todos, para escuchar, para poder profundizar más en la misión de cada uno”.

El texto elaborado para trabajar el Sínodo en las comunidades de la Amazonia, que “tiene que presentarse oficialmente por la Secretaría del Sínodo” en el momento oportuno, ha seguido una “dinámica de construcción colectiva”, según Mauricio López, quien resalta que “es un texto que refleja los rostros concretos de la realidad panamazónica, los gritos de esta territorialidad diversa, la invitación a una Iglesia que va en salida, que responde a los signos concretos de la realidad, y la posibilidad de que se vayan dando como perspectivas hacia estas nuevas vías”, recogiendo la vida local e iluminando esa realidad con los ejes fundamentales del papado de Francisco.

Si hay algo que va a ser importante para que el Sínodo llegue a buen puerto eso es el trabajo en la base, “que haya una verdadera escucha activa, recepción adecuada y luego, por lo tanto, una repuesta que enriquezca todo el proceso sinodal de parte de todas las instancias participantes”, según el Secretario de la REPAM, quien “ha sido encomendada para poder también animar todos los espacios de asambleas territoriales, asociadas formalmente al Sínodo, foros temáticos, algunos espacios también académicos y luego algunos encuentros internacionales que se están pensando para poder profundizar en ambos elementos del Sínodo, tanto los nuevos caminos para la Iglesia con rostro amazónico, y también las perspectivas hacia una ecología integral”.

Junto con eso, “la REPAM es formalmente parte de la animación, y sobre todo del acortar brechas para que toda la consulta de este Sínodo llegue a los territorios y a la vida de las personas y, por lo tanto, para que esa vida y esos territorios se comuniquen hacia la Iglesia que quiere también escuchar, repensar y plantear nuevas cosas”. A decir verdad, es necesario una comunicación mutua que haga posible encontrar los nuevos caminos que el Sínodo pretende.

Mauricio López, destaca en sus conclusiones sobre la reunión, “la presencia de los obispos misioneros, que viven y trabajan en la Amazonia”, hecho sobre el que afirma que “ha traído un soplo de vida, una brisa de aire fresco porque son testimonios desde la propia experiencia, desde estar encarnados en la realidad y desde el escuchar cotidianamente y directamente las comunidades”, aspecto éste que sin duda va a hacer realidad un proceso que tenga los pies en la tierra. Son obispos “que han traído también a la memoria y al corazón la importancia de los testimonios martiriales, que son también sangre derramada en la Amazonia y que nos invitan a poder responder con esa misma convicción a los signos de la realidad”, en opinión del Secretario de la REPAM.

Mauricio López es consciente de “que hemos hecho apenas una primera etapa, que es un proceso paulatino” y para eso hace una llamada a “ponernos en las manos de Dios”. Este momento, en su opinión, “se conecta evidentemente con el inicio del Sínodo formal, con el anuncio y la visita del Papa a Puerto Maldonado”. En ese sentido, el Secretario Ejecutivo de la REPAM destaca que el “mensaje en Perú a los pueblos indígenas amazónicos ha hecho parte esencial de toda la discusión en esta sesión del Consejo Presinodal”. Dentro de la fase de consulta, que va a comenzar en los próximos meses, “habrá incluso una mediación de los documentos para acercarlos más a la vida de la población de a pie que camina en esta realidad”.

Esta próxima fase, será sucedida por “la fase de integrar y de acoger todas estas respuestas a lo que será el documento de trabajo, el instrumentum laboris, que es el que luego se enviará para que todos los que participen en la fase final del Sínodo, en octubre de 2019, puedan revisar, reflexionar y votar finalmente para plantear posiblemente una exhortación apostólica y las nuevas posibilidades o los nuevos caminos para la Iglesia en este territorio hermoso que es la Amazonia”, afirma Mauricio López.

Sin duda, se presentan perspectivas de futuro ilusionantes, todavía más después de todo lo vivido en estos momentos iniciales. Caminemos juntos con esperanza, pues este es un momento histórico, que puede cambiar el futuro y hacer más visible al Dios que se hace presente en la vida de los pueblos y de la Iglesia de la Pan-Amazonia.