• Director: José Manuel Vidal
América
Fernando Chomali y su libro sobre el Papa
En lo personal espero que el Espíritu que soplará en la reunión con el Papa Francisco me ayude a tener más olor a oveja

(José M. Vidal).- Siempre mesurado, pero valiente, el arzobispo de Concepción, Fernando Chomali afronta la próxima visita a Roma con "mucha humildad y esperanza". Convencido del poder sanador de la convocatoria papal, el que podría ser el próximo arzobispo de Santiago insta a Karadima, el cura abusador, a pedir perdón, porque "usar la religión para abusar es la máxima tergiversación del mensaje evangélico".

¿Con qué actitud afronta la próxima visita a Roma, junto a sus hermanos en el episcopado, convocados por el Papa?

Yo afronto la próxima visita con mucha humildad y esperanza, atento a las reflexiones del Santo Padre después del informe que le entregó Mons. Scicluna. Voy también, acogiendo su llamado, a colaborar en el discernimiento que está realizando para tomar medidas a corto, mediano y largo plazo que permitan sanar las heridas de la Iglesia en Chile, para que pueda volver a su misión evangelizadora en un espíritu de fraternidad y confianza.

Lo ojos de las iglesias de todo el mundo están puestos en la resolución del 'caso chileno' que se ha vuelto paradigmático.

La situación de abuso ha generado mucho dolor en las víctimas y ha dejado en entredicho el modo de proceder frente a ellos. El Papa, enviando esta delegación personal a Chile, enviando la carta a los obispos, recibiendo a las víctimas de Karadima en su propia casa y convocando a toda la conferencia episcopal, le da a esta dramática realidad la máxima relevancia. Ve con claridad que el abuso es la negación misma de la labor de la Iglesia y no se debe tolerar bajo ningún aspecto, se debe investigar hasta las últimas consecuencias y se debe pedir perdón de corazón y reparar. La Iglesia chilena ha ido haciendo un camino al respecto y hemos de hacer más.

Usted acaba de pedirle al padre Karadima que pida perdón. ¿Por qué?

El Papa, como sucesor de Pedro, cargó sobre sus hombros los pecados de muchos, lo que llevó, a quienes se encontraron con él, a que experimentaran un cierto alivio frente al dolor que arrastran por años. Pero Fernando Karadima debe pedir perdón también porque los engañó, al presentarles por un lado el valor de la santidad y los famosos tres amores blancos "la eucaristía, la Virgen María y el Papa" como ideal de vida, y por otro lado abusar de ellos. Usar la religión para abusar es la máxima tergiversación del mensaje evangélico. Espero que se dé cuenta y actúe en consecuencia.

¿Como puede el episcopado chileno resarcir a las víctimas de Karadima, recibidas por el Papa y hospedadas en su propia casa?

Creo que cada uno de nosotros, al ver la hidalguía con la que el Papa pide perdón por haber tomado decisiones equivocadas y entrar en la dinámica de la verdad, la justicia y sobre todo el amor, debemos actuar en consecuencia. Juan Carlos Cruz reveló en un mensaje que en la reunión con el Papa se sintió frente a un padre. Ello significa mucho, por cuánto el Papa fue más allá del ámbito protocolar, jurídico o canónico. Él quiso entrar en el corazón del drama de quien había sido abusado.

¿Qué medidas prevé que tome el Papa, en colegialidad con el episcopado?

Las medidas concretas que adoptará, no lo sé. Pero lo que espero es que éstas ayuden a favorecer una verdadera comunión eclesial y ayuden también a sanar las heridas que nos aquejan como Iglesia. Como obispos debemos preguntarnos personalmente si el modo como ejercemos nuestro ministerio episcopal ayuda al Santo Padre en el ejercicio de su ministerio petrino o no. Esa es la pregunta fundamental en este tiempo de oración que nos ha pedido. Tiempo que también ha permitido apreciar el inmenso amor a la Iglesia que le tienen tantas personas, de modo especial en las comunidades, percibir su genuino sufrimiento, su oración de corazón y su esperanza.

¿De la reunión en Roma con el Papa saldrá una nueva Iglesia chilena? ¿Con qué características?

Esperamos que después de la reunión con el Papa se cambie el rumbo de aquellos caminos que están equivocados, se mantengan los caminos que conducen a buenos puertos gracias al trabajo abnegado de tantos sacerdotes, religiosas, diáconos, laicos, y hombres y mujeres de buena voluntad, y sobre todo, miremos el futuro con esperanza para ir abriendo nuevos senderos en los lugares que son prioritarios para el Papa, es decir, los pobres, los enfermos, los encarcelados, los migrantes, los sin techo, los que están por nacer, los ancianos, así como el diálogo y la sencillez de vida. En lo personal espero que el Espíritu que soplará en la reunión con el Papa Francisco me ayude a tener más olor a oveja.