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América
Los obispos Luis Fernando Ramos Pérez y Juan Ignacio González Errázuriz Agencias
Si hacemos las cosas bien, con humildad, con esperanza, siguiendo la enseñanza de Jesús, pensamos que podemos reparar todas las heridas en la sociedad chilena, y sobre todo en las víctimas

(J. B./Iglesia de Chile).- "Sentimos dolor y vergüenza (...). Si es necesario, pediremos perdón setenta veces siete". Compungidos y expectantes, el secretario general del Episcopado chileno, Fernando Ramos, y el obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González, comparecieron ante los medios horas antes del primer encuentro con el Papa.

Aunque las reuniones con el Papa serán confidenciales, los representantes de la Iglesia chilena sí avanzaron que mantendrán "varias reuniones" con Francisco, pero aclararon que aún desconocen la dinámica de trabajo.

"¿Cuál es nuestra actitud? Es, en primer lugar, de dolor y vergüenza, porque lamentablemente hay víctimas y eso nos causa un profundo dolor. Y vergüenza porque estos abusos se han cometido en ambientes eclesiales, donde jamás deberían haber ocurrido", declaró Fernando Ramos, quien dijo que "no es relevante si estamos humillados o no".

"Lo importante es activar a la Iglesia para hacer todo por las víctimas", añadió. "Creemos que éste es un encuentro muy importante para la Iglesia. Es un momento que nos ofrece oportunidades de mejoramiento y renovación".

 

 

Fernando Ramos señaló que "recibir informaciones de que en nuestra comunidad se produjeran abusos sexuales ha dejado a mucha gente en shock, porque es algo inaceptable, intolerable, injustificable desde todo punto de vista". El prelado añadió que en el pasado "no teníamos ni la preparación ni la capacidad para entender qué pasa con las víctimas, y por qué se demoraban tantos años en declarar las trocidades que han sufrido".

Por su parte, Mons. Juan Ignacio González enfatizó en que "el punto central son las víctimas, y siempre se puede reparar y siempre se puede caminar en la reparación de esas víctimas, cosa que en muchas ocasiones hemos intentado hacer, quizás no con los frutos que quisiéramos. Si hacemos las cosas bien, con humildad, con esperanza, siguiendo la enseñanza de Jesús, pensamos que podemos reparar todas las heridas en la sociedad chilena, y sobre todo en las víctimas".

Respecto de los encuentros con el Papa, el obispo de San Bernardo, señaló que el encontrarse con el Santo Padre, es encontrarse con el mismo Pedro, y que eso siempre trae bienes inconmensurables: "Ahora los vamos a recibir en esta materia lo que nos va a permitir continuar un trabajo que estamos tratando de hacer y hacerlo mejor, hasta llegar al final de este camino".