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América
Los obispos de Nicaragua CEN
No renunciaremos a acompañar en esta hora decisiva a todo el pueblo nicaragüense que bajo el azul y blanco de nuestra bandera ha salido a las calles a reclamar sus justos derechos

(Israel González Espinoza, corresponsal en Nicaragua).- Los diez obispos que conforman la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) mostraron su hastío por la campaña de difamación y desacreditación que ha emprendido el régimen de Daniel Ortega y su mujer, Rosario Murillo contra Monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua y varios sacerdotes críticos con la gestión gubernamental a lo largo y ancho del país centroamericano.

La CEN manifestó su rechazo absoluto a la campaña difamatoria que ha lanzado el gobierno de Managua, utilizando a "periodistas" y medios de comunicación propiedad de la familia Ortega-Murillo, así como medios computacionales del Estado para crear cientos de cuentas falsas en Facebook y Twitter con la finalidad de contribuir al hostigamiento del obispo Báez y demás miembros de la jerarquía católica nicaragüense.

Fuentes de la Iglesia nicaragüense consultados por Religión Digital revelaron que los obispos están sumamente molestos con la intransigencia del régimen Ortega-Murillo para negociar una transición pacífica ordenada hacia la democracia, tal y como lo exige la coalición formada por universitarios, empresarios, campesinos y representantes de la sociedad civil.

"Este pueblo atraviesa hoy una de las peores crisis de su historia tras la cruda represión por parte del Gobierno de Nicaragua que trata de evadir su responsabilidad como principal actor de las diversas agresiones", expresan los obispos en uno de los primeros párrafos del comunicado.

Sin embargo, dónde los obispos son claramente contundentes en señalar sin ambages a los responsables de la campaña mediática de odio, difamación y calumnia sumadas a amenazas de muerte que ha recibido Monseñor Báez junto a otros sacerdotes y obispos: El gobierno de Daniel Ortega.

"Sin embargo, ante algunos sectores sociales poco acostumbrados a la cultura del diálogo y ante los inmediatismos de los que quieren perpetrarse en el poder, nos vemos en la urgente necesidad de informar a nuestro pueblo sobre el descrédito y las amenazas de muerte de las que estamos siendo objeto los obispos y sacerdotes, particularmente nuestro hermano, monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua", denuncian los jerarcas católicos de Nicaragua.

Los obispos manifestaron que si el gobierno traspasa los límites a los que hasta ahora ha llegado (campaña de desprestigio y amenazas de muerte), se verán obligados a responder con contundencia asegurando que son un cuerpo colegiado único y unido.

"A pesar de estas amenazas, recordamos a nuestros agresores que somos un cuerpo colegiado y que si se ataca a un obispo o un sacerdote se nos ataca a la Iglesia, y que no renunciaremos a acompañar en esta hora decisiva a todo el pueblo nicaragüense que bajo el azul y blanco de nuestra bandera ha salido a las calles a reclamar sus justos derechos", puntualizan los obispos al final del comunicado.

 

 

Una campaña gestada paralela a la crisis del país

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo nominalmente se declara "cristiano", pese a ello, ha iniciado una campaña mediática de desprestigio y descrédito no sólo contra obispos críticos, sino contra todo aquel que no sigue la línea oficialista a lo largo de los once años de gobierno autoritario.

En noviembre de 2017, la misma corresponsalía de Religión Digital fue víctima de esta campaña de descrédito en el portal Informe Pastrán, dirigido por Adolfo Pastrán, un periodista colaboracionista del régimen y hoy parte de la delegación negociadora del gobierno ante el Diálogo Nacional. En esa ocasión, se acusó sin fundamentos a este medio de comunicación de estar "parcializados" y de ser plataforma de la "Iglesia conservadora".

Leopoldo Brenes, cardenal-arzobispo de Managua confirmó en horas de la noche del martes al diario La Prensa que todos los obispos del país centroamericano han recibido mensajes intimidantes y hasta amenazas de muerte.

"Todos los obispos, sacerdotes, han recibido amenazas y nos dicen hasta de lo que vamos a morir. A mí me han llegado algunos (mensajes amenazantes) ahí, pero los borro. Me dicen que soy aquí, que soy allá... que soy un vendido, un flojo, pero yo los borro y me pongo a rezar", dijo el cardenal.

Brenes manifestó que durante la reunión de la Conferencia Episcopal ayer, los obispos decidieron emitir el contundente comunicado pensando "por cualquier cosa que nos pueda suceder".

Por su parte, Monseñor Báez reiteró en Twitter su compromiso con la Iglesia y con el pueblo de Nicaragua mediante un tuit en su cuenta oficial de Twitter @silviojbaez. "Que sepan, quienes me insultan y calumnian e incluso quieren mi muerte, que no tengo miedo y que no me doblegarán ni me callarán. Mi fidelidad a Jesucristo y mi amor al pueblo de Nicaragua están más firmes que nunca".