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América
Báez y Brenes, con las protestas RD
La Comisión asimismo recibió información que indica que Silvio José Báez y sus familiares estarían en una lista de personas a "eliminar" y personas sospechosas vigilarían de manera constante el domicilio de familiares"

(Israel González Espinoza, corresponsal de RD en Managua).- La Comisión Interamericana para los Derechos Humanos (CIDH) adoptó medidas cautelares para proteger la vida y la integridad física de Monseñor Silvio José Báez Ortega, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, quién ha sido objeto de una campaña de descrédito y desprestigio por parte del régimen autoritario de Daniel Ortega y su mujer, Rosario Murillo.

Según la nota emitida este jueves en horas de la noche, la CIDH adoptó la medida tras serle presentada abundante documentación que constata el acoso sistemático al que está sometido el obispo Báez por parte del régimen orteguista, a través de los medios de comunicación que maneja el gobierno, periodista asalariados del mismo e infinidad de cuentas falsas en las redes sociales (Facebook y Twitter), abiertas por simpatizantes del partido de gobierno para planificar y ejecutar esta campaña sucia.

"La Comisión tomó en cuenta que, según la información recientemente difundida por la Conferencia Episcopal Nicaragüense, Monseñor Silvio José Báez -presuntamente como resultado de sus labores de mediación que realiza en la mesa de diálogo- habría sido objeto de acciones de "descrédito", "amenazas de muerte", así como de presuntos "ataques del gobierno orquestados a través de periodistas y medios de comunicación oficialistas y cuentas anónimas en redes sociales como Facebook  y Twitter", señala la nota difundida por la CIDH.

 

 


 

 

El órgano que tutela los derechos humanos en el hemisferio occidental, dependiente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), también manifestó que Monseñor Silvio José Báez estaría siendo parte de una lista de personas que serían asesinadas por matones a sueldo del régimen de Managua.

"La Comisión asimismo recibió información que indica que Silvio José Báez y sus familiares estarían en una lista de personas a "eliminar" y personas sospechosas vigilarían de manera constante el domicilio de familiares", explicó la CIDH.

Monseñor Báez desde el inicio de las protestas populares en Nicaragua el pasado 18 de abril, se ha convertido en un referente fuerte para la población debido a su transparencia de vida humana y pastoral, su capacidad de comunicar en las redes sociales, su disposición de servicio al pueblo al extremo de exponer su vida para proteger a jóvenes de la brutal represión y señalamientos fuertes contra la pareja gobernante de Nicaragua por su incapacidad de resolver por la vía pacífica la mayor crisis de gobernabilidad en los once años de gobierno autoritario.

El régimen de Ortega respondió al obispo Báez desde el primer día con una campaña negra de acoso sistemático, descrédito y desprestigio, en una estrategia que sólo se había visto antes durante la dictadura militar salvadoreña contra Monseñor Óscar Arnulfo Romero, arzobispo mártir de San Salvador y futuro santo.

 

 


 

 

La corresponsalía de Religión Digital en Nicaragua denunció desde el primer día dicha campaña, señalando a los autores intelectuales y realizadores de la misma en Nicaragua, y dos semanas más tarde, nuestro director José Manuel Vidal publicó un fuerte editorial llamado Silvio Báez, el obispo que hizo frente al comandante Ortega, que tuvo amplia repercusión en los medios de comunicación de Nicaragua.

Fuentes eclesiásticas y diplomáticas tanto en Managua como en Washington nos han confirmado que las denuncias hechas en Religión Digital fueron añadidas al dossier de documentación de la CIDH.

"Y no es fácil, ni en Nicaragua ni en cualquier otro lugar del mundo, que un obispo concite el apoyo y las simpatías de todos, católicos y no católicos. Como se dice en España, algo tendrá el agua de Don Silvio, cuando tanto y tantos la bendicen. Incluso a nivel internacional, porque su popularidad ha trascendido las fronteras de su país", escribía José Manuel Vidal en RD sobre el Obispo Báez.

 

MONSEÑOR ÁLVAREZ: "SI NOS ATACAN, SALDREMOS A LAS CALLES"

La mañana del mismo día jueves 31 de mayo, Monseñor Rolando Álvarez Lagos, obispo de Matagalpa (norte de Nicaragua), denunciaba en la cadena televisiva de los obispos, Canal Católico de Nicaragua 51 una serie de amenazas contra él, su personal y contra las instalaciones de la emisora local diocesana Radio Hermanos.

"No estoy afirmando quién es el que está haciendo eso, pero quiero decirles que si me tocan a alguien de mis cooperadores y queman o hacen algo contra una institución de la Iglesia en Matagalpa, sepan que no me voy a quedar en la Curia, sepan que me voy a ir ahí, a la calle", dijo enfático el obispo de Matagalpa, quién ya ha tenido que lidiar en días pasados con el asedio de las turbas del régimen orteguista en las ciudades de Sébaco y la violenta irrupción de encapuchados armados en la capilla del Santísimo Sacramento de la parroquia de Matiguás.

 

 


 

 

Monseñor Álvarez, quién es un líder espiritual joven y enérgico, con dominio en medios de comunicación, manifestó que si atacan a la Diócesis que él dirige, a los colaboradores o a los medios eclesiásticos, saldrá pacíficamente a las calles a protestar contra el gobierno orteguista.

"Quiero que ya lo sepan, no nos vamos a quedar los sacerdotes de esta Diócesis ni el obispo en nuestras casas curales. En nombre de Jesucristo no me toquen al personal ni a la gente que trabaja en la Diócesis. Igual que hemos dicho no toquen al pueblo nicaragüense, no lo agredan", manifestó visiblemente indignado el obispo de Matagalpa.

Álvarez, quien forma parte de la comisión mediadora de la Iglesia Católica para el Diálogo Nacional explicó que la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) no puede convocar a una nueva sesión del mismo mientras el gobierno de Ortega continúe siendo "reprimido y asesinado". También habló que es necesario saber si el presidente nicaragüense está verdaderamente dispuesto a dialogar para salir del poder o si se decidirá a atornillarse junto con su mujer en la silla presidencial "para no estar en jueguitos".

"Lo que hemos dicho es que al mismo tiempo manifestamos que no podremos restaurar la mesa del Diálogo Nacional mientras al pueblo de Nicaragua se le niega el derecho a manifestarse libremente y continúe siendo reprimido y asesinado", puntualizó Monseñor Álvarez.