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América
Víctimas del cura César Lobo Agencais
Me llama la atención que el Papa descienda y se abaje de su dignidad de sucesor de Pedro y se ponga a la altura de unos malhechores pidiéndoles perdón

(J. Bastante/Agencias).- "Tengo la impresión de que el Papa quiere congraciarse con los enemigos de la Iglesia". El sacerdote ecuatoriano César Cordero, acusado de violación de menores, se ha desapachado con unas indignantes declaraciones ante la Justicia, en las que despreció a las víctimas y aseguró que denunciar a un clérigo "se ha puesto muy de moda".

"Me llama mucho la atención la actitud del papa Francisco de pedir perdón a las víctimas. Por mi experiencia personal puedo decir que pedir perdón me parece algo muy difícil, propio solo de aquellos más santos. Por eso me llama la atención que el Papa descienda y se abaje de su dignidad de sucesor de Pedro y se ponga a la altura de unos malhechores pidiéndoles perdón", subrayó el sacerdote.

"Tengo la impresión de que el Papa quiere congraciarse con los enemigos de la Iglesia", añadió Cordero. Al tiempo, el sacerdote apuntó que las denuncias por abusos "últimamente se han puesto muy de moda" y tiene "toda la impresión de que muchas personas, con el objetivo de obtener dinero, acusan a los sacerdotes de delitos tan graves".

"A mí me parece que en el tema de los abusos se da una cierta complicidad puesto que aquel que quiere mantenerse íntegro no permite que el abuso tenga lugar", concluyó el cura. Sin embargo, el Arzobispado de Cuenca emitió un comunicado la pasada semana en la que consideraba "verosímiles" las acusaciones, por lo que el cura quedó suspendido de sus funciones.

Al tiempo, la diócesis pidió perdón a las víctimas, personas y comunidades "que hubieran sido afectadas por los escándalos de clérigos". Según los medios locales, los abusos habrían ocurrido hace 40 años.