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América
XXI encuentro anual ACDE
Los pobres no solo dan que pensar, los pobres piensan. Los pobres no solo padecen injusticias, sino que se organizan y luchan para sacar sus familias adelante y eso merece nuestro respeto

(AICA).-"La grieta de la pobreza es más honda que la ideológica o la política. El rechazo al pobre es un desafío de la democracia. Cuando se levantan muros, crecen las grietas", advirtió el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Gustavo Carrara, durante el XXI Encuentro Anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).

El prelado porteño participó de un panel sobre "Grieta y pobreza" junto con el exministro de Economía Roberto Lavagna, el exministro de Finanzas Alfonso Prat Gay y la directora del Observatorio de Derechos Humanos de la Nación, Norma Morandini.

La jornada con la consigna "Hacia una Argentina Integrada y Plural" se realizó el jueves 7 de junio en el Hotel Sheraton, del barrio porteño de Retiro.

"Vivo hace 10 años en la 11-14, conozco la realidad de la violencia, del narcotráfico que le gana al Estado, pero también veo innumerables ejemplos de bondad y hermandad donde los pobres se hacen cargo de hermanos más pobres", expresó monseñor Carrara.

Asimismo, destacó que "es importante rescatar estos ejemplos de organización. Los pobres no solo dan que pensar, los pobres piensan. Los pobres no solo padecen injusticias, sino que se organizan y luchan para sacar sus familias adelante y eso merece nuestro respeto".

El obispo y referente de la pastoral en las villas de emergencia pidió que "las voces de las periferias" también sean escuchadas por los funcionarios.

"En la Argentina tenemos una deuda desde años y no es económica, es una deuda social. Detrás de las estadísticas, hay rostros y hay sufrimiento. La deuda social genera grandes daños", alertó, y agregó: "Cada ser humano tiene que vivir con dignidad. Hay que proteger a los más frágiles frente a los modelos exitistas que no encuentran sentido en invertir para que los más débiles tengan más oportunidades".

"Estamos hablando de poner en el centro de la discusión la dignidad humana para que el bien común sea la prioridad. La gente florece a través del trabajo, es la clave. Hay que garantizar las condiciones dignas de los trabajadores", aseguró.

Monseñor Carrara estimó que "el asistencialismo socioeconómico está confundido con clientelismo en los medios" y concluyó: "No hay camino alternativo ante la situación argentina que no incluya al asistencialismo. No podemos resolver la deuda fiscal a cuestas de la deuda social".