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América
Barros se despide
Nuestras vidas están en las manos de Dios que conoce nuestras conciencias y las acciones de cada uno en este complejo tiempo que nos tocó vivir

El obispo chileno Juan Barros pidió perdón por sus "limitaciones" luego que este lunes, 11 de junio del 2018, el papa Francisco aceptara su renuncia en medio de las acusaciones en su contra por encubrimiento de abusos sexuales a menores realizados por un influyente sacerdote.

"Les pido con humildad que me disculpen por mis limitaciones y lo que no pude lograr", indicó Barros, exobispo de la ciudad de Osorno (sur), en un comunicado difundido en la página electrónica de la Conferencia Episcopal de Chile.

El prelado fue acusado por víctimas de pederastia de haber encubierto los abusos sexuales que sufrieron en los años 1980 y 1990 de parte del influyente sacerdote Fernando Karadima -un formador de obispos de quien Barros era discípulo-, suspendido de por vida de sus funciones por el Vaticano en el 2011.

"Renuevo mi confianza en el amparo y guía de nuestra Santísima Madre la Virgen María, pidiéndole especialmente que algún día llegue a resplandecer toda la verdad", sostuvo Barros.

Durante su visita a Chile en enero pasado, el papa Francisco defendió a Barros, pero cambió su postura luego de recibir un informe de 2 300 páginas sobre los abusos cometidos en la iglesia chilena elaborado por el obispo de Malta Charles Scicluna, quien estuvo en el país en febrero pasado para investigar el caso.

Barros confirmó en el comunicado haber renunciado a su cargo en anteriores ocasiones, las cuales fueron rechazadas por Francisco. Pero, en mayo, todos los obispos chilenos, incluido Barros, presentaron su dimisión ante el pontífice. El papa aceptó este lunes la renuncia de tres obispos chilenos, entre ellos Juan Barros.

"Nuestras vidas están en las manos de Dios, que conoce nuestras conciencias y las acciones de cada uno en este complejo tiempo que nos tocó vivir", manifestó Barros. La acusación en contra de Barros causó un fuerte remezón en la iglesia chilena, hoy sumida en una profunda crisis por las denuncias de abusos sexuales cometidas por religiosos.

Texto íntegro del comunicado de monseñor Barros

Hoy se ha comunicado oficialmente que el Santo Padre ha aceptado mi renuncia al gobierno pastoral de la Diócesis de Osorno. Como es de conocimiento público, en ocasiones anteriores ya había puesto en sus manos esta misión encomendada.

Nuevamente expreso mi gratitud al Papa Francisco por su viva y paternal preocupación para el bien de todos. Con espíritu de fe veo en sus decisiones los caminos de Dios, su Divina Providencia nos va conduciendo para nuestro mayor bien.

A la Diócesis de Osorno le deseo lo mejor en su peregrinación hacia la plenitud cristiana. He rezado mucho por esto y traté de colaborar en ello estos años que fui destinado a este servicio pastoral.

Agradezco a todos quienes con fe me recibieron, me acompañaron generosamente, trabajaron con amor por su Iglesia. Agradezco a muchas personas y comunidades que han rezado y también ofrecido sus dolores conmigo en este tiempo, en la esperanza de "que Dios dispone todas las cosas para bien de los que lo aman" (Romanos 8,28). A los más pobres y quienes más sufren les envío un especial abrazo, pidiéndoles que no dejen de orar por mí.

Les pido con humildad que me disculpen por mis limitaciones y lo que no pude lograr; el Padre misericordioso del cielo nos ayude a todos para mejorar, para amar en todo. Nuestras vidas están en las manos de Dios que conoce nuestras conciencias y las acciones de cada uno en este complejo tiempo que nos tocó vivir.

A mi querida familia y buenos amigos que me acompañan espiritualmente y estimulan, les encomiendo especialmente a la recompensa eterna de Dios. Sigamos confiando el presente y futuro a su infinito Amor.

Renuevo mi confianza en el amparo y guía de nuestra Santísima Madre la Virgen María, pidiéndole especialmente que algún día llegue a resplandecer toda la verdad.