• Director: José Manuel Vidal
América
CVI Asamblea Plenaria de los obispos colombianos
La paz es un bien que merece todos nuestros esfuerzos. Ningún colombiano puede negarse a participar en la superación de los problemas y situaciones conflictivas del país

Los Obispos católicos de Colombia hicieron público su mensaje al término de su CVI Asamblea Plenaria.

Mons. Óscar Urbina Ortega, Arzobispo de Villavicencio, Presidente de la Conferencia Episcopal; Mons. Ricardo Tobón Restrepo, Arzobispo de Medellín y Vicepresidente de la Conferencia Episcopal y Mons. Elkin Fernando Álvarez Botero, Obispo Auxiliar de Medellín y Secretario General de la Conferencia Episcopal, en nombre de la Conferencia, invitaron a las nuevas autoridades y a todos los colombianos a construir la unidad, combatir la corrupción, trabajar por la paz y sostener un compromiso de todos por la reconstrucción de la nación.

Se trata de un mensaje de esperanza, tal como ellos escribieron, que nace de la interpretación de algunos hechos de la actual situación del país, a la luz de la fe.

La división no hace bien a nadie: hay que avanzar

Tras manifestar la necesidad ir hacia adelante "dentro de un pacto social y cultural, a un gran acuerdo que nos permita vivir y trabajar todos en un gran proyecto nacional", los prelados saludaron al nuevo Presidente de la República, Iván Duque, expresando su acompañamiento en el propósito por él manifestado de "ser garante de la unidad del país". En ese sentido pidieron al Congreso de la República, a los partidos y agrupaciones sociales y políticas comprometerse dicho cometido, y a empeñarse por el bien común.

No participar en negociaciones que malvendan las esperanzas

Haciéndose eco de las palabras del Papa, los prelados se refirieron al mal endémico de la corrupción y pidieron no tener miedo de "alzar serenamente la voz para recordar a todos que una sociedad que se deja seducir por el espejismo del narcotráfico se arrastra a sí misma en esa metástasis moral que mercantiliza el infierno y siembra por doquier la corrupción y, al mismo tiempo, engorda los paraísos fiscales".

También escribieron sobre la necesidad de acoger iniciativas válidas para combatir este flagelo, rechazar las prácticas corruptas y cultivar una cultura de la honestidad y la transparencia.

 

Llamado a la sociedad colombiana por la paz

Los Obipos de la CEC pidieron además, no dejar a mitad de camino el esfuerzo que el país ha realizado por la paz y la reconciliación, y tras manifestar su consternación por los asesinatos de los últimos días, y su cercanía a las familias, efectuaron un llamado a la sociedad a mantener la estabilidad de las regiones y de la democracia y a continuar avanzando por los caminos que garantizan la vida, la libertad y la justicia.

A las autoridades solicitaron elevar los niveles de protección y los mecanismos establecidos legalmente para garantizar la vida de quienes están bajo amenazas.

No esperar con los brazos cruzados el cambio del país

Por último, en el mensaje de cuatro puntos los prelados expresaron su dolor por lo que sucede en el país y su preocupación por aquella de los hermanos venezolanos: "acojamos, protejamos, promovamos e integremos a quienes, desde la hermana nación, llegan a nuestro país en busca de nuevos horizontes", dijeron y llamaron a los colombianos a no quedarse con los brazos cruzados esperando el cambio del país: "Inspirados en el Evangelio, trabajemos sin descanso por sanar las heridas, tender puentes, encontrar la reconciliación y cultivar la cultura del encuentro fraterno".

(RD/Vatican News)