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América
Paramilitares irrumpen en la basílica de San Sebastián de Diriamba, Nicaragua Agencias
Estos hechos, son perpetrados por aquellos que no han comprendido que con la violencia jamás se podrá encontrar los caminos del diálogo y reconciliación para solucionar la grave crisis que se vive en Nicaragua

(Conferencia Episcopal Panameña).- Queremos hacer público nuestro más enérgico repudio y condena a los actos violentos que se han dado en el día de hoy contra los hermanos obispos de Nicaragua. Esta agresión irracional es una prueba de la ausencia de escucha del clamor del pueblo, que demanda de sus autoridades un país democrático, en el que pensar distinto al otro no sea causa de persecución y represión.

Los obispos de la Iglesia Católica, en el lugar donde se encuentren, tienen la misión de estar con quien sufre. A esto están llamados, a acompañar en sus justas aspiraciones.

Manifestamos nuestra solidaridad al Cardenal Leopoldo Brenes, al Nuncio Apostólico, Waldemar Stanislaw Sommertag; a monseñor Silvio Báez; a monseñor Miguel Mántica, a sacerdote Edwin Román; a los periodistas y líderes sociales, que fueron atacados en la basílica de San Sebastián, en Diriamba.

Estos hechos, son perpetrados por aquellos que no han comprendido que con la violencia jamás se podrá encontrar los caminos del diálogo y reconciliación para solucionar la grave crisis que se vive en Nicaragua.

Reiteramos el llamado a que cese la violencia y que se coloque en el centro del diálogo el bien común de todos los nicaragüenses.

- Panamá, 9 de julio de 2018

El obispo auxiliar de Managua, Silvio José Báez, muestra las heridas que sufrió en el ataque en Diriamba