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Nicaragua
El Gobierno ha anunciado celebraciones durante toda la semana, coincidiendo con el 39 aniversario, hoy, del derrocamiento del dictador Anastasio Somoza

Todas las iglesias de América Latina rezarán este domingo por Nicaragua. La iniciativa, convocada por Celam, quiere expresar la "cercanía y solidaridad con el pueblo nicaragüense y con sus pastores profetas de justicia, ante la dramática y dolorosa crisis social y política que allí se vive actualmente".

El comunicado, firmado por el presidente del Celam, Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá, y por el secretario general, Juan Espinoza Jiménez, obispo auxiliar de Morelia, evidencia que "ante esta grave situación, estamos llamados a ser la voz de quien no tiene voz, para hacer valer sus derechos, encontrar caminos de diálogo e instaurar la justicia y la paz".

A su vez, los obispos del Celam alientan a los obispos nicaragüenses "a seguir siendo defensores de los derechos humanos y portadores de la esperanza". Y finalmente, los exhortan "a no cerrar los oídos ante el clamor y sufrimiento de nuestros pueblos y a continuar siendo los líderes valerosos por medio de los cuales Dios se hace presente y guía la historia de su pueblo".

 

 

Numerosos han sido los episcopados de todo el mundo que, en estos días, han expresado solidaridad y cercanía con sus hermanos de Nicaragua y con la población, víctima del conflicto. Y a estas voces solidarias se agrega también ahora la de los Frailes Menores de Asís que escriben en una nota: "San Francisco de Asís nos invita a rezar para que prevalezca el diálogo y a trabajar para que se construyan estructuras de paz".

Por su parte, el nuncio apostólico en Nicaragua, Waldemar Stanislaw Sommertag, exhortó al presidente Daniel Ortega y a la oposición a pactar una "tregua" para frenar la violencia, ante los constantes enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno y manifestantes en distintos puntos del país.

"Llorando por todos los muertos y rezando por sus familias, hago con todas mis fuerzas humanas y espirituales un llamado a las conciencias de todos para lograr una tregua", instó en declaraciones a la prensa.

El martes, la policía nacional de Nicaragua y las fuerzas paramilitares afines al gobierno tomaron el control del barrio de Monimbó, en la ciudad de Masaya, que se había convertido en el refugio de la resistencia al régimen gubernamental.

El nuncio se declaró "muy preocupado por la situación" de violencia que vive el país.

"No es aceptable pensar que los muertos y las víctimas de la violencia pueden solucionar una crisis política y garantizar un futuro de paz y prosperidad en Nicaragua", sostuvo.

 

 

Sommertag llamó a "permitir un rápido regreso a las mesas del diálogo nacional para buscar juntos una solución adecuada y resolver así la crisis".

Todo esto ocurre mientras el Gobierno ha anunciado celebraciones durante toda la semana, coincidiendo con el 39 aniversario, hoy, del derrocamiento del dictador Anastasio Somoza. Algunos colegios privados suspendieron desde ayer hasta el próximo lunes sus clases a la espera de que hayan mínimas garantías de seguridad, mientras las escuelas públicas mantienen su curso lectivo.

Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de los años de 1980, también con Ortega siendo presidente. Recordamos que esta crisis inició con unas manifestaciones contra una reforma a la seguridad social y que se convirtió en un grito nacional que pide la salida del presidente Daniel Ortega, polarizando al país.

(RD/Agencias)