• Director: José Manuel Vidal
América
Cardenal Sturla
Estamos acostumbrados a trabajar y a evangelizar en una sociedad secular, con todo lo que esto tiene de desafíos impresionantes

(José M. Vidal).- Lo encuentro en una librería de la Via de la Conciliazione, tras asistir a la creación de los 14 nuevos cardenales. El purpurado uruguayo Daniel Fernando Sturla (Montevideo, 1959) espera que Francisco visite pronto Argentina y Uruguay, al tiempo que reconoce la capacidad de atracción que ejerce el Papa, incluso en un país tan secularizado como el suyo.

¿Vino al consistorio por alguien en especial?

Vine porque vienen muchos cardenales y también porque quería encontrarme con un sacerdote mío, que está en Alemania empezando sus estudios. Así que aproveché para ir a Münster primero y luego venir a Roma.

El Papa sigue en la misma línea con los cardenales, ¿no? Las birretas son más para las personas que para las diócesis.

Sí, pienso que sí. El Papa asume con mucha libertad, como corresponde, estos nombramientos. Nombra más allá de lo establecido, a quienes él realmente considera que pueden ayudarlo en el gobierno de la Iglesia.

¿Le ha sorprendido algún nombramiento de estos últimos 14? El limosnero, por ejemplo...

Sí, claro, el caso del limosnero. El caso también de quienes ha elegido estando ya mayores de 80 años, que siempre es como un reconocimiento a la trayectoria que han tenido. Creo que esto también es importante. Y después, hay algún que otro, por ejemplo, el arzobispo peruano...

Monseñor Barreto.

Sí, Barreto. Son figuras que él elige más allá de su diócesis.

¿Podría haber algún día en el colegio cardenalicio un laico o una mujer?

Bueno, esto está todavía muy lejos...

¿Están deseando que el Papa vaya algún día a Uruguay?

Sí, lo estamos deseando. Entendemos que el viaje a Uruguay está unido a la ida a la Argentina, y entonces estamos esperando que cuando el Papa considere oportuno ir a su país sin duda nos vaya a visitar. Esperamos que esto suceda pronto: lo estamos aguardando con mucha expectativa.

¿Cómo está la Iglesia en Uruguay? Un país muy laico y no sé si laicista.

Es una Iglesia muy pobre, una Iglesia que sabe desde hace cien años lo que es la secularización, y por lo tanto, siendo una entidad pequeña, quiere ser muy viva y recuperar el ardor misionero, dentro de la sociedad plural en la que nos encontramos.

En Uruguay el pluralismo no es algo de ahora, la secularización no es de ahora, entonces esto hace que estemos acostumbrados a trabajar y a evangelizar en una sociedad secular, con todo lo que esto tiene de desafíos impresionantes.

¿Falta de libertad no tienen, no?

Falta de libertad, ninguna. Lo que hay sí es a veces, cuando la Iglesia aparece mucho -que es lo que está pasando últimamente-, hay como un decirle: "Ponle un freno". Pongo un ejemplo: con la imagen de la Virgen María, en la rambla de Montevideo, hubo una oposición y finalmente se votó en la Junta de la ciudad que no. Eso quizás hace unos años hubiera pasado, pero ahora que la Iglesia está más viva hay un decirle: "Acordad de que estamos en un país laico".

El ejemplo del Papa, ¿está sirviendo para atraer de nuevo a la gente a la Iglesia?

Nosotros tuvimos un gran bajón de gente, y ahora hay un estabilizarse. Creo que sí, que ha ayudado, pero nos queda mucho para trabajar, para que de la simpatía de la figura del Papa se pase al querer encontrarse con Jesucristo en la Iglesia. No sé por qué, pero se ha detenido la caída que veníamos viviendo de la práctica de la fe.

Un salesiano como usted estará en la JMJ  de Panamá, con sus jóvenes

Estaré en Panamá acompañando a los jóvenes. Hay mucho entusiasmo por esa Jornada Mundial. Uruguay, siendo un país pequeño, ha participado ampliamente en Río y Cracovia, así que en Panamá esperamos también que haya jóvenes uruguayos que participen.