• Director: José Manuel Vidal
Arte
Celebridades en la alfombra roja de Cannes Agencias

(Cameron Doody).- Dios no solo ha llegado al mundo de la alta costura con la gala MET de Nueva York, sino que hace acto de presencia también en el famoso festival de cine de Cannes. Tanto es así, que The Hollywood Reporter ha afirmado que el festival está experimentando un "momento Jesús".

Entre las ofertas del concurso de la ciudad francesa en su edición de 2018, destaca el nuevo documental sobre el Papa Francisco del director tres veces premiado por los Oscars, Wim Wenders: Papa Francisco. Un hombre de palabra. Pero esta película, rodada con la bendición del Vaticano, no es el único filme de fondo religioso que se verá este año. Hay al menos otras cuatro películas que se distinguen por su temática cristiana: An interview with God, Samson, God bless the broken road y I can only imagine.

An interview with God, protagonizada por Brenton Thwaites (MaléficaPiratas del Caribe: La venganza de Salazar) y David Strathairn (El ultimátum de Bourne; Buenas noches, y buena suerte) narra la historia de un joven periodista que ve cómo su mundo y su fe se ponen en entredicho cuando le concede una entrevista alguien que dice ser el Todopoderoso.

Samson cuenta la historia del antiguo juez israelí, y está protagonizada por Jackson Rathbone (La saga Crepúsculo), Billy Zane (The Phantom. El hombre enmascarado) y Taylor James (Mamma mía! La película). God bless the broken road se centra en las tribulaciones de una madre joven estadounidense que pierde a su marido en la guerra de Afganistán y lucha para criar a su hija en su ausencia, mientras que I can only imagine, la película independiente más taquillera en EEUU en lo que va de año, cuenta de la historia detrás de la canción del mismo nombre del grupo MercyMe, la balada cristiana más vendida de todos los tiempos.

La cantidad de propuestas han llevado al Hollywood Reporter a especular que "los franceses han encontrado a Dios". Pero no solo los franceses, sino que I can only imagine, gracias a su exposición en Cannes y su recaudación en EEUU de 82 millones de dólares, está a punto a estrenarse también en China y Japón, países no receptivos normalmente a películas cristianas. Otra señal de que el mercado cinéfilo se está evolucionando hacia un momento "fe 2.0", en palabras de Chris Charalambous, responsable de adquisiciones en Entertainment Studios: un momento en el que los escritores y directores llevan su interés por lo religioso a flor de celuloide.