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Jesús Sanz

"El Delegado retiró sin previo aviso nuestros carnets de acceso a prisión"

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Jesús Sanz suspende "toda actividad" de la Pastoral Penitenciaria de Asturias

"¿Qué situación es la que no ha sido posible reconducir?"

Grupo de Pastoral Penitenciaria, 27 de enero de 2016 a las 09:07
'Estuve en la cárcel y fuiste a verme': No precisamos de ese tiempo
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Las manos de un preso condenado a muerte.

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Hacer pastoral en circunstancias que nos pueden descolocar

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Pastoral penitenciaria: inquietud tras el comunicado

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"Lo verdaderamente correcto hubiese sido comunicárnoslo a nosotros en primer lugar"

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Cárceles

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El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes

  • Las manos de un preso condenado a muerte.
  • Hacer pastoral en circunstancias que nos pueden descolocar
  • Pastoral penitenciaria: inquietud tras el comunicado
  • 'Lo verdaderamente correcto hubiese sido comunicárnoslo a nosotros en primer lugar'
  • Cárceles
  • El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes

(Grupo de Pastoral Penitenciaria Asturias).- Sr Delegado: el pasado día 11 de Enero, y tras un periodo de reflexión individual sobre el correo electrónico que Vd. nos hizo llegar con fecha 29 de Diciembre, el grupo de voluntarios y voluntarias de la Pastoral Penitenciaria de Asturias decidimos mantener una reunión para compartir la inquietud y malestar que dicho correo nos produjo y, desde una óptica constructiva, analizar las cuestiones que en el mismo se apuntan a fin de obtener claridad y respuestas.

Se trataba de proyectar luz sobre las aseveraciones que vierte en su escrito y que han provocado un gran desconcierto en el grupo ya que ninguno de los 25 voluntarios presentes en la citada reunión sabía a qué obedecía, puesto que en él abunda en acusaciones sin aportar explicación concreta alguna sobre cada una de ellas. Expone generalidades ambiguas que nos dejan en un estado de indefensión ya que ninguno de los afectados tenemos conocimiento de a qué se refiere.

Todo hubiese sido más sencillo, más natural y, sin duda, más éticamente cristiano, si la reunión se hubiese celebrado con anterioridad a su comunicado, convocada por Vd. mismo, en la que se nos trasladase abiertamente lo que le inquietaba en base a la opinión que Vd. se había formado sobre el grupo.

Sin embargo no obró así, y, por propia iniciativa decidió retirar, sin previo aviso, nuestros carnets de acceso a prisión, sin plantearse siquiera la posibilidad de contrastar con nosotros las informaciones que, -según Vd. mismo admite-, ha ido recogiendo "tras hablar con muchas personas", y sin sopesar la repercusión que, una medida inmediata tan grave, iba a causar a los internos.

Por esta razón, y ya que personalmente no ha propiciado encuentro alguno, nos dirigimos a Vd. por medio de esta carta en la que, a la luz textual de su escrito, sobre las partes señaladas en negrita, necesitamos formularle algunas preguntas en la confianza de que podrá darles respuesta.

"Hola a todos: después de consultar con muchas personas y visto el cariz y desajustes continuos en el funcionamiento de la Pastoral Penitencia de Asturias y como veo que después de muchos intentos en los últimos años, ha sido imposible reconducir la situación, me veo obligado a suspender temporalmente todas las actividades del Voluntariado de Pastoral Penitenciaria en Asturias por un tiempo prudencial de tres meses.


Es una situación que, como muchos de vosotros sabéis, viene de muy atrás y siento que hasta ahora han sido inútiles las conversaciones, llamadas de atención y sugerencias a darnos cuenta de dónde estamos, a qué grupo pertenecemos (Delegación de Pastoral Penitenciaria de Asturias) y ser conscientes de que somos y representamos a la Iglesia de Asturias en el Centro Penitenciario de Villabona: en nuestra relación con los funcionarios, dirección, miembros de otras ONGs y finalmente ante las personas internas privadas de libertad que son nuestro objetivo primero y más importante.

Por lo tanto nos daremos un plazo de tres meses, creo que un tiempo prudencial, para que cada uno piense personalmente su vinculación o no a este grupo. Durante este tiempo estoy a vuestra disposición por si alguna persona quiere hablar personalmente conmigo.

Después de este periodo convocaré a una reunión a aquellos que quieran ser voluntarios, tanto de los que estabais hasta ahora y aceptéis las condiciones de pertenencia al grupo, como a los nuevos voluntarios. Explicaremos bien qué es una delegación de Pastoral Penitenciaria, sus objetivos y el por qué de su presencia. Haremos un curso de formación y echaremos a andar con el ánimo de que en el futuro mejore nuestro funcionamiento y nuestra presencia sea más eficaz.

Por lo tanto queda suspendida toda actividad de Pastoral Penitenciaria de Asturias. Os rogaría por lo tanto que ningún miembro del grupo vuelva a utilizar este nombre, que siempre y en todo caso, debía siempre de haberse consultado por cualquier voluntario su utilización en cualquier foro o reunión.

Os trasmito también que de esta medida están al tanto y así se lo he comunicado a los máximos responsables de la Iglesia de Asturias, los responsables de la Conferencia Episcopal de la Pastoral Penitenciaria y también los máximos responsables de Instituciones Penitenciarias y de la dirección del centro. Durante estas semanas iré trasmitiéndoles a los responsables de los módulos, UTES y propios internos afectados por esta decisión y pidiéndoles disculpas por la interrupción de las actividades. Los carnets han sido retirados y no serán renovados hasta que de nuevo comience el grupo su nueva andadura.


Finalmente, quiero agradeceros a todos vuestra dedicación y entrega en vuestro trabajo de acompañamiento a las personas privadas de libertad.

Un saludo,

José Antonio García Quintana, sj"

Sr Delegado,

- Cuando menciona que ha consultado con muchas personas, ¿a qué personas se refiere?

- ¿Ha hablado con alguien de la Pastoral Penitenciaria de Asturias o con algún/a interno/a? Si es así, díganos qué le aconsejaron y sobre todo por qué. - ¿Qué ha consultado?

- Aclárenos, por favor, mencionando hechos concretos, a qué desajustes se refiere.

- ¿Quiénes y qué intentaron en los últimos años? ¿A qué intentos hace Vd.

referencia?

- ¿Qué situación es la que no ha sido posible reconducir? Si no nos especifica a que se refiere, no sabemos de qué nos está hablando.

- Afirma que se ve Vd. obligado... ¿Por qué es Vd. quién toma esta decisión tan grave cuándo solo lleva unos pocos meses en el cargo, apenas nos conoce, y cuanto sabe de nosotros se limita, según Vd. mismo indica, a lo que le han contado otras personas?

- Es fundamental que nos concrete hechos y personas que parece ser conocen esta situación a la que Vd. hace referencia. Y, muy importante, que nos indique cuándo y con quién se mantuvieron conversaciones y dónde se manifestaron las llamadas de atención y sugerencias.

- Explíquenos, por favor, en que se basa para deducir que no sabemos dónde estamos; cítenos datos concretos que fundamenten esa afirmación. Por nuestra parte consideramos que nuestra trayectoria avala un conocimiento y una clara conciencia de a quién nos debemos. Sabemos también, que éste conocimiento no se adquiere ni se interioriza en unos pocos meses.

¿Acaso hemos incurrido en alguna falta de respeto hacia los internos? ¿A alguien en concreto dentro de la prisión?

- Considera que necesitamos tres meses para repensarnos la pertenencia al grupo...

No precisamos de ese tiempo. Voluntariamente y desde hace muchos años, todos estamos vinculados al grupo, así como a los internos que son el objeto de nuestra misión. El vínculo no se disuelve por medio de un correo. Podrá Vd. retirarnos el carnet pero no la conciencia de pertenecer al grupo ni nuestro compromiso con la fe en las palabras de Jesús: "estuve en la cárcel y fuisteis a verme".

Ese compromiso y sentido de pertenencia ya lo establecimos nosotros mismos en nuestros orígenes, en 1998, cuando la Pastoral Penitenciaria en Asturias se limitaba a una simple capellanía, y optamos por constituirnos unidos por el sentido de la responsabilidad hacia las personas privadas de libertad.

- Vd. decide de forma drástica retirarnos los carnets al tiempo que, de forma unilateral y, -si nos lo permite-, muy poco elegante, expresa su propósito de convocar una reunión, fijar condiciones que deben de ser aceptadas, hacer curso de formación... todo ello desde un talante impositivo e incluso irrespetuoso hacia nosotros.

Quizás le conviene saber, Sr. Delegado, que a lo largo de estos años, hemos tenido dentro del grupo distintas opiniones e incluso disparidad de criterios que hemos ido resolviendo con esfuerzo de entendimiento y, sobre todo, de escucha y diálogo en común: sin recurrir a grupitos afines, sembrando el "divide y vencerás".

Nos parece que las medias verdades, y las afirmaciones ambiguas y genéricas, el bloqueo de información... son ingredientes que, por si mismos, pueden minar y destruir cualquier grupo humano. Por eso es necesaria la claridad y la transparencia en todo cuanto afecte al funcionamiento interno del mismo.

Por nuestra parte, lo importante lo hemos tenido siempre delante: nos debemos a los internos que necesitan de quien "vaya a verles" "a visitarles" a "estar con ellos"...en cualquiera de las múltiples formas a las que para ello se puede recurrir.

De hecho, las clases, las actividades educativas, deportivas, religiosas o culturales...no solo son pensadas para su formación, sino para que a través de ellas nos sientan cerca y, sobre todo, sientan que ellos nos importan. Y en eso, que sí es Pastoral, estamos todos de acuerdo. Ahí radica la razón por la que el grupo ha sobrevivido, pese a sus diferencias, por un periodo de tiempo nada despreciable, de casi 20 años.

- Continuamente pone en entredicho el trabajo que se ha venido realizando hasta ahora. Consideramos que eso supone faltar al respeto a las personas que hemos estado colaborando voluntariamente en Pastoral Penitenciaria.

Tal vez ignora que este grupo de voluntarios, a lo largo de su amplia andadura, ha tenido la oportunidad de conocer distintos delegados. Entre ellos tuvimos la suerte de contar, con capellanes como José Julio, Tito, Fernando Malanda y Pedro Jiménez. Los cuatro entendieron muy bien el complejo mundo penitenciario y realizaron una espléndida labor formativa, de animación y acompañamiento del grupo. Por otra parte, aún en los periodos en los que no hemos tenido asignado ningún delegado, nos hemos preocupado por seguir formándonos en la medida de nuestras posibilidades.

- Dice Vd. que hay "que echar a andar". La expresión adecuada sería "continuar caminando", ya que llevamos dieciocho años ininterrumpidos acudiendo a Villabona, siempre con nuestros propios medios, pese a haber atravesado periodos en los que no se nos prestaba ninguna atención por parte de las autoridades diocesanas. Con todo, fuimos capaces de continuar nuestra labor sin ceder al desaliento con la vista puesta en el cometido que nos une.

- Decide dejar en suspenso toda actividad de la Pastoral Penitenciaria de Asturias y pide explícitamente que no se utilice este nombre en ningún foro...

Nos parece una medida irreflexiva al no haber calculado sus consecuencias, pues da pie a pensar que a los internos no se les diera la máxima importancia, así como al trabajo que realizamos con ellos. Tampoco parece que se concede la importancia que merece a cómo se puedan sentir, cuando sin explicación alguna, se les da de lado en procesos ya iniciados en los que intervienen voluntarios de Pastoral. Esto sin mencionar las múltiples actividades invisibles que realizamos fuera de prisión y que, si lo desea, estamos dispuestos desglosarle.

Una decisión de ese calado, es verdaderamente grave además de suponer una falta de respeto hacia los internos y hacia nosotros como voluntarios. A ninguna de las dos partes afectadas se nos ha permitido, siquiera, expresar nuestra opinión y sopesar las consecuencias.

- También, en nuestra opinión, ha supuesto una falta seria, el hecho de haber pedido explicaciones a un párroco de Gijón por haber realizado en su parroquia una actividad concreta sin haberse informado previamente del contenido de la misma ni en calidad de qué participaban los asistentes. Esa forma de actuar, resulta poco ejemplar cristianamente hablando. Máxime cuando en el marco de la reunión previa de voluntarios se le informó expresamente de que uno de nosotros asistiría a título personal.

Del mismo modo, fue informado por escrito (los correos que se le enviaron lo avalan) de las participaciones en todos los actos y foros en los que la Pastoral Penitenciaria iba a tener presencia (Mesa de Encuentros con la Sociedad, Recogida de premio a la labor Voluntaria, así como de la firma de apoyo al Papa Francisco).

Sería conveniente que nos aclarase a que obedece, por tanto, ese reproche.

- Apostamos por la comunicación. Por eso nos parece bien que su decisión la comunique a todos los estamentos que desee. Sin embargo, ¿No le parece que lo verdaderamente correcto hubiese sido comunicárnoslo a nosotros en primer lugar puesto que somos los afectados? Podemos asegurarle que tal decisión no habría tenido lugar si hubiese contrastado con nosotros sus informaciones, las cuales consideramos, cuanto menos, de dudosa veracidad.

- Su saludo final, expresándonos su agradecimiento a nuestra labor, -tras lo escrito con anterioridad- , francamente, resulta poco creíble. No es momento de agradecimientos. No. Pero sí la hora de volver a Jesús y a su Evangelio: "Porque estuve en la cárcel y me visitaste" (Monseñor Barrio)

Y puestos a ser creíbles, Sr. Delegado, ¿Se ha preguntado Vd. y por ende las autoridades eclesiásticas que refrendan su decisión, qué índice de credibilidad pueden ofrecer a la propia Iglesia y a la opinión pública, cuando ante los medios han ofrecido en el intervalo de una semana sendos artículos sobre "La Pastoral Penitenciaria : acoger, acompañar, ayudar" y "Navidad entre rejas" a sabiendas de que ya habían decidido cesar de actividad a todo el grupo de Pastoral (incluidos sacerdotes voluntarios e Hijas de la Caridad) y cuya comunicación se nos hace llegar en un correo que se fecha el 29 de Diciembre?

Y, cara a nosotros mismos, el 23 de Diciembre recibimos su Felicitación de Navidad pródiga en "deseos de Paz y reconciliación... y que sepamos encontrar la presencia de Dios en los aconteceres de la vida, en las circunstancias que en muchos momentos nos pueden descolocar o inquietar..." Esta expresión da lugar a pensar que Vd. ya intuía que íbamos a quedar "descolocados" ante el mensaje que tenía previsto remitirnos el día 29 por la noche, tras haber consumado, a mediodía, la retirada de carnets en la prisión. ¿Cómo puede hacernos sentir una felicitación de ese tipo leída a la luz de los hechos?

Más bien nos quedaríamos con las palabras de Monseñor Barrio en la carta de Navidad dirigida a los reclusos de Teixeiro: "Mi sincero cariño, ánimo, reconocimiento entrañable y profundo respeto hacia quienes, desde el anonimato callado de cada día, hacen presente el reino de Dios en los establecimientos penitenciarios, dignifican las condiciones de las personas presas y humanizan las fábricas del llanto".

En verdad, Sr. Delegado, a juzgar por el comunicado y por las expresiones tan duras que dirige hacia nosotros, alguien ajeno a esta situación , podría pensar que se trata de una medida disciplinaria que se adopta contra un grupo de chiquillos irrespetuosos a quienes se les castiga enviándoles "para casa".

Y sin embargo, consideramos que no debemos de haberlo hecho tan mal, cuando, pese a los largos periodos en que por parte de la Diócesis se nos mantuvo sin delegado, o bien con un delegado invisible puesto que su antecesor no se reunía casi nunca con nosotros, el grupo de Pastoral penitenciaria mantuvo sus compromisos con los internos fuera y dentro del Centro Penitenciario, tanto en el ámbito cultural como asistencial y religioso y, especialmente, en el de acompañamiento.

De nosotros partió, -sin ir pregonando por los pasillos nuestra fe-, el acercamiento de tantos internos a las Eucaristías dominicales y especiales de Navidad y Semana Santa que, hasta el día de hoy, eran masivas. Ha sido nuestro modo de hacer y de estar la que, a lo largo de los años, ha ido interpelando a las personas, tanto internos como, en muchos casos, funcionarios, que se preguntaban cómo es que, con días soleados y calurosos de verano o intensamente fríos de invierno, además de acudir los días laborables, optábamos por pasar nuestras tardes de sábado o domingo acompañándoles a ellos en lugar de estar disfrutando de la playa o de la nieve.

Somos muy conscientes de que es el hacer lo que mueve: por eso nuestro modo de hacer pastoral ha ido en la línea del "ven y verás" que Jesús propuso.

Con nuestra actitud hemos venido propiciando la acogida, la comprensión y la escucha incondicional. No sabemos si lo que los internos hacen es "confesarse". No nos lo planteamos. Sencillamente tratamos de infundirles ánimo, ansias de superación y confianza. Les escuchamos cuanto ellos desean confiarnos, a sabiendas de que no les juzgamos, no hacemos preguntas, les ofrecemos el tiempo que necesiten para desahogarse... y, sobre todo, intentamos transmitirles alegría y esperanza.

Tampoco debemos de haberlo hecho tal mal, cuando fue precisamente el grupo de Pastoral Penitenciaria el que en su momento se planteó paliar una situación que se daba especialmente en los módulos convencionales, y que tenía que ver con la dificultad de algunos internos que precisaban tutela, para disfrutar de los permisos penitenciarios.

Tomamos la iniciativa de idear una solución que abordase esa problemática y, como bien es conocido en la Diócesis, desde el año 2009 pusimos en marcha la asociación civil "Entainar", participada y sostenida por cientos de socios de toda Asturias y otras entidades públicas y privadas, habilitando un recurso de alojamiento y tutela llamado "La Casina" -en una vivienda cedida al efecto por la Diócesis-, que fue muy bien aceptado por la dirección del C.P. y que, desde entonces, goza de gran prestigio y estima, tanto por los internos como por el Juzgado de Vigilancia.

Y no escatimamos en esfuerzos para facilitar la recepción de paquetes familiares a aquellos internos que no tenían otra posibilidad de recibirlos, para lo cual suscribimos un Apartado de correos específico que hemos mantenido a lo largo de los últimos diez años.

Es difícil que la sociedad civil detecte la labor de la Pastoral Penitenciaria ya que, la mayor parte de su actividad, se realiza en el marco de la prisión. Sin embargo, algo habremos hecho bien, cuando en el año 2006, el Ayuntamiento de Avilés nos otorgó el premio a Voluntarios del año y, en Noviembre de 2015, la Asociación Vecinal Pedro Menéndez, reconoció a la Pastoral Penitencia de Avilés con el premio a la Labor social.

Por tanto, no debe extrañar que las noticias aparecidas estén teniendo un eco importante tanto dentro del Centro penitenciario como en el ámbito social y eclesial y estemos recibiendo, como voluntarios afectados por la retirada de los pases, un apoyo incondicional por parte de éstas y otras entidades y ONG. Alguna ya ha tomado la iniciativa y otras no dejan de expresarnos su interés por iniciar manifestaciones de repulsa por la medida tomada por el Delegado y refrendada por el propio Arzobispo.

Por todo lo anteriormente expuesto, y dado que, en última instancia los principales perjudicados de esta dolorosa situación son los internos de Villabona, consideramos que sería preciso mantener una reunión con Vd. a fin de aclarar, en una conversación distendida, franca y sincera, todas las cuestiones mencionadas y poder hacer de esta situación una oportunidad para el diálogo y la colaboración desde una actitud positiva y de entendimiento, unidos todos por la finalidad de prestar el mejor servicio a quienes viven la dolorosa situación de estar en prisión.

Por nuestra parte quedamos a la espera de que nos señale día, lugar y hora. Como nos ha escrito un Cardenal cercano a nosotros "Lamento que tengan que pasar por esto en el Año de la Misericordia".



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