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Diócesis
El cardenal Omella, con Carlos Escribano Iglesia en La Rioja
Las dificultades no deber ser nunca motivo de desánimo, sino una ocasión para encontrar caminos de trabajo y de ilusión

(Jesús Bastante/Agencias).- Fiesta mayor en Logroño por su patrona, la Virgen de la Esperanza. Y en la catedral, un invitado de excepción, el cardenal de Barcelona, Juan José Omella, quien reivindicó ante los que durante años fueron sus fieles que "todos podemos ser constructores de la paz", al tiempo que les pidió que "no dejéis de rezar por mí y por Cataluña".

Cuando apenas restan tres días para las elecciones a la Generalitat, Omella reivindicó el compromiso de todos los cristianos por la paz, "que es mucho más que la ausencia de guerra y de conflictos", y quiso quitar hierro a la situación que se vive en Cataluña.

"A todos los que os habéis interesado por cómo me va en Cataluña, os digo que los catalanes son muy buena gente. No miréis tanto la televisión que solamente saca lo malo", bromeó Omella, quien estuvo acompañado por los obispos de Calahorra y La Calzada-Logroño, Carlos Escribano; y el de Osma-Soria, Abilio Martínez Varea.

"Tengo la sensación de que no ha pasado el tiempo", señaló el cardenal, quien aseguró que "estaba contento aquí en La Rioja, con vosotros, y estoy contento también en Cataluña". "Me siento muy bien acogido, son muy buena gente los catalanes", recalcó el arzobispo de Barcelona, quien destacó cómo "hay muchos grupos cristianos muy comprometidos con la fe", aunque, reconoció, "en una Diócesis con casi tres millones de personas, los problemas se complican y se multiplican".

 

 

"Las dificultades no deber ser nunca motivo de desánimo, sino una ocasión para encontrar caminos de trabajo y de ilusión", destacó Omella, quien llamó a todos a "no tener miedo ante las dificultades y los problemas de la vida, lo pasamos mal en momentos, pero Dios siempre nos espera al final del túnel, todo siempre acaba en la luz". Como ejemplo, puso la reacción cívica tras los atentados de Barcelona y Cambrils, "que fueron momentos duros, ante los que, como siempre, rechazamos la violencia y el terrorismo".

"Nos tenemos que comprometer a trabajar por la paz, creemos en el ser humano y debemos creer que es posible vivir en paz y libertad, debemos persistir en este empeño", subrayó Omella, quien invitó a todos a "ser constructores de la paz, allí donde estemos, porque la paz es más que la ausencia de guerra y conflictos".

¿Y qué supone ser constructor de la paz? "Es poner amor ante la ofensa, unión ante la discordia, verdad ante la mentira, esperanza ante la desesperación, luz ante las tinieblas, alegría ante la tristeza", concluyó.