• Director: José Manuel Vidal
Diócesis
Monasterio Guadalupe
¿Resulta insensato afirmar que el futuro de la Virgen de Guadalupe, además de Patrona de Extremadura desde 1907, y coronada canónicamente "Hispaniarun Regina- Patrona de España y de la Hispanidad, está exclusivamente en manos de don Braulio?

(Antonio Aradillas).- Tal vez espoleados virtuosamente por el audaz comportamiento de los aragoneses en relación con el tema de los tesoros artísticos pertenecientes al monasterio femenino sanjuanista de Villanueva de Sijena, han vuelto a soplar con nuevas fuerzas en Extremadura, vientos reivindicativos de uno e los conjuntos histórico- artísticos de mayor preponderancia entre los existentes en la España de las Autonomías.

Se trata nada más y nada menos que de La Puebla-Monasterio- Santuario de Santa María de Guadalupe, "Patrimonio de la Humanidad", declarada por la UNESCO, referencia obligada en los manuales y catálogos de la historia y del arte universal en diversidad de versiones y además, y sobre todo, de espiritualidad y de identidad extremeña.

El tema no les resulta inédito a los lectores de RD., en parte ya ahítos de datos, ponderaciones, revelaciones, secretos y "misterios" religiosos, que son los más incomprensibles, a la vez que los más contradictorio, si se piensa que a la Iglesia, por Iglesia, le sobran silencios, en proporciones idénticas a las que le faltan transparencias, claridades y puertas abiertas. Los silencios, y más los eclesiásticos, son inexcusablemente exponentes de irregularidades, transgresiones y pecados, por muchos cánones con los que se les pretenda acorazar y proteger..

Como en tantas ocasiones registradas últimamente en Extremadura, en la historia regional autonómica y aún nacional, parte importante de la responsabilidad de integración de Guadalupe en la administración eclesiástica de alguna de las diócesis de Extremadura, de la que es su Patrona, y no en la "Primada" de Toledo, por más señas, capital de Castilla La Mancha, ha sido, y está siendo asumida, por "Guadalupex".

 


Se trata de la ejemplar "Asociación Cívica Extremeña "Virgen de Guadalupe", entre cuyos objetivos principales destaca cabalmente la incorporación de su Patrona, signo y referencia del mejor extremeñismo, a cualquiera de las demarcaciones diocesanas de su nueva metrópolis y provincia eclesiástica. En el enunciado de la Asociación queda patente, que "no se intenta solo de una reivindicación de tipo religioso, sino que sus directivos y componentes son seglares, en disposición permanente de empeñar su tiempo, trabajos y medios económicos propios por contribuir a subsanar uno de los más extraños y antievangélicos casos de autoritarismo que define a la institución eclesiástica, con tan grave desdoro para la misma y con escándalo bien patente para fieles e "infieles"

En reciente conversación con el nuevo Presidente de la Asociación "Guadalupex", Francisco Gómez Bueso, extremeño de "pro"- del cacereño pueblo judeo cristiano de Torrejoncillo, con títulos universitarios, también eclesiásticos y responsabilidades profesionales, que rebasan con creces a los que pudieran estar y conservarse a la sombra de mitras, báculos y palacios episcopales, me destaca algunos puntos que pretende que sean referencias inequívocas que definan el tiempo y entrega "vocacionales" a la organización que preside:

Es inexplicable , ofensivo para Extremadura y poco -nada- cívico y religioso, y cristiano, seguir justificando el status que se mantiene en relación con la Virgen de Guadalupe, exiliada del territorio del que es canónicamente su Patrona, por lo que la misma Asamblea política regional expresó a su tiempo, -jueves 18 de febrero del año 2010, con firmeza reverencial, sus deseos de que la Conferencia Episcopal Española afrontara de una "santa" vez el tema.

"Guadalupex" y sus directivos han celebrado diversas entrevistas y reuniones, con cartas y comunicaciones a los tres obispos hoy al frente de las diócesis de Extremadura, con plena anuencia y conformidad por su parte de que cuanto antes se les aporte solución a un problema mantenido hasta el presente, como gloriosa reliquia conquistadora de los tiempos de los arzobispos guerreros toledanos, otrora "terceros reyes de España", con escándalos impertérritos para propios y ajenos. Ya en el año 1222 el arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada, adquirió, mediante compra, los derechos sobre los territorios orientales extremeños, al Conde don Alonso Téllez, quien a su vez los poseía por razón de conquista a los musulmanes

.En la entrevista, larga, comprensiva y amistosa , con el Presiente de la Conferencia Episcopal Española, don Ricardo estimuló el trabajo con el que está comprometida "Guadalupex", no pudiendo aseverar nosotros lo mismo acerca de lo que piensa y hace su secretario y portavoz, extremeño para más "Inri".

¿Entrevista con don Braulio, arzobispo de Toledo y de Guadalupe, en definitiva última y decisiva referencia en el planteamiento y solución del problema? Solicitada tal entrevista, no hemos recibido contestación de ninguna clase, reafirmándonos en la impresión generalizada tanto en ámbitos eclesiásticos como civiles, de que es precisamente el arzobispo toledano, heredero de los "extodopoderosos" Jiménez de Rada y de los Hurtado de Mendoza, el primero empeñado en que todo siga igual -"ut proveatur"-, disfrutando de los privilegios religiosos, canónicos y tal vez, económicos del santuario de Guadalupe, reconocido literalmente por los propios arzobispos como "la joya de la corona".

 

 

¿Resulta insensato afirmar que el futuro de la Virgen de Guadalupe, además de Patrona de Extremadura desde 1907, y coronada canónicamente "Hispaniarun Regina- Patrona de España y de la Hispanidad, está exclusivamente en manos de don Braulio, arzobispo de Toledo, tal vez como "compensación a títulos hoy periclitados como el de "Primado", con las posibilidades de haber sido revestido con la "sagrada púrpura cardenalicia" y otros atuendos principescos? Es esta una pregunta -la del millón- cuyas respuestas encarnan el "alato" y el "bajo "clero con inefables referencias todavía a la "Sagrada Curia Romana " de tan ingratas insatisfacciones para el propio papa Francisco.

Una carta enviada a la Secretaría de Estado por "Guadalupèx", queda todavía incontestada.. De este, y de tanto otros silencios arzobispales primados toledanos, es preferible no hablar, aunque solo sea por razones de ciudadanía y convivencia, de buena educación y mejores costumbres y, por supuesto, en devota y fien concomitancia con el evangelio, que es, y será, siempre "palabra de Dios" y no silencio-pecado cómplice e interesado.

De todas formas, y esta es la primicia que adelantamos, se elaboran ya programas para la convocatoria de una peregrinación- reunión masiva en Guadalupe , que en intensidad, número y fervor, con obispos o sin ellos, superará a la celebrada el año 2011 con similares propósitos e intenciones reivindicativas. Resulta inadmisible que por simples motivos personales, por muy arquiepiscopales que sean, se esté cometiendo en Extremadura otro atropello que proclame con indignidad la condición de marginalidad que en tantos otros territorios detenta tal Comunidad Autónoma, aún contando con que, por lo de pobre, olvidada y abandonada , pueda premiarse en su día con fructíferas parcelas de regadío en el "cielo".

En tan desconsolador panorama resulta optimista y reconfortante que el papa Francisco se desgañite hasta enronquecer en programarles a sacerdotes y obispos que su misión dentro y fuera de la Iglesia tendrá que ser, y será, perdurablemente la de "servidores" y jamás la de "dominadores", y menos "en el nombre de Dios"