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Diócesis
Cardenal Blázquez Agencias
Las necesidades que sufren en el servicio del culto y la oración, el cuidado de los pobres y enfermos, en la continuidad de las familias allí, en la educación de los hijos, son acuciantes

Una llamada a despertar las vocaciones en la iglesia ha lanzado hoy el cardenal arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, en su homilía de la Misa Crismal del Jueves Santo, en la que ha advertido de una "indigencia fundamental" eclesial: la falta de sacerdotes.

"Necesitamos sacerdotes en la Iglesia para el servicio pastoral en nuestra diócesis" o para "colaborar con otras", ha proclamado el cardenal en su homilía en la catedral de Valladolid.

Blázquez ha sostenido que la educación cristiana debe ayudar "a que desde pequeños estén disponibles a escuchar el rumor de la voz del amigo Jesús" y se ha preguntado si no escuchan "muchos la invitación del señor siendo monaguillos".

En esa llamada a las vocaciones en la tradicional Misa Crismal del Jueves Santo, que sirve para renovar las promesas de los que recibieron el sacramento del orden sacerdotal en la diócesis, el arzobispo de Valladolid ha recordado la petición del papa Francisco para resistir "a la posible tentación de una "abdicación vocacional, del debilitamiento en la promoción y educación de las vocaciones".

 

 

El cardenal se ha referido a la labor sacerdotal que unas veces cuenta con la gratitud de los feligreses, lo que sirve de estímulo, y en otras se desarrolla "en un ambiente de incomprensión y de irrelevancia social, en comunidades muy pequeñas y en medio de pruebas exteriores e interiores".

En una homilía llena de mensajes para los integrantes del clero diocesano, presbíteros y diáconos, que han participado hoy la Misa Crismal, Blázquez les ha recordado que se es "sacerdote para siempre" a pesar "de nuestras faltas".

Como es tradicional, el cardenal ha dejado también un mensaje de solidaridad, también en forma de colaboración económica a través de la colecta de mañana, Viernes Santo, con los Santos Lugares, con la Iglesia de Jerusalén.

"Las necesidades que sufren en el servicio del culto y la oración, el cuidado de los pobres y enfermos, en la continuidad de las familias allí, en la educación de los hijos, son acuciantes", ha concluido.

(RD/Efe)