José Ramón Busto y Gabino Uribarri, durante la presentación de las jornadas
César Franco: "Algunas cosas del 15-M pueden ser acogidas perfectamente, como la crítica social y su dimensión de solidaridad"
(Jesús Bastante).- "En la Iglesia hay mucha gente que sigue el Evangelio, y que lo hace muy bien, muchas veces sin que se vea". El rector de Universidad Pontificia Comillas, José Ramón Busto, abrió ayer las VIII Jornadas de Teología de la Universidad que, bajo el lema "Transmitir la fe", arrancaron ayer en su sede madrileña y que hoy contarán con la presencia del presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, Rino Fisichella.
"Lo de Jesús no se puede decir en televisión, porque el medio es mensaje, pero la fe se transmite también con palabras", recalcó Busto en su intervención, donde incidió en que "no estoy seguro de que la Iglesia transmita bien el mensaje de la fe". "No me refiero sólo a la jerarquía, sino a todos los que somos Iglesia", aclaró. En este punto, el rector abundó en la necesidad de una "apertura de mente y de corazón para recibir la fe. La transmisión de la fe exige contacto entre el emisor y el receptor".
En este punto, Busto apuntó que "lo que falla en la comunicación es la exposición de la fe, que no está a la altura del testimonio. Tengo la impresión de que los creyentes somos mejores seguidores de Jesús que teólogos, que hacemos mejor el bien de lo que lo pensamos. Y esto se arregla con formación".
Por su parte, Gabino Uribarri, decano de la Facultad de Teología, presentó las jornadas, que se basan en la experiencia de la JMJ y su futuro para la transmisión de la fe, como "uno de los mayores retos para la fe cristiana en Europa y España"
La conferencia inaugural corrió a cargo del obispo auxiliar de Madrid, César Franco, quien abundó en la relevancia de la JMJ como "fundamento para la transmisión de la fe". "La finalidad de la JMJ es transmitir la fe a las nuevas generaciones, o comprometer a los jóvenes en la transmisión de la fe". Según Franco, "los jóvenes vuelven a sus casas con el propósito de ser levadura para la fe", por lo que la Iglesia "debe dejarse provocar por los jóvenes", que "están llamados a ser contemporáneos de su tiempo, y testigos autorizados".
En el turno de preguntas, el obispo auxiliar de Madrid reveló cómo la organización había pedido a los jóvenes "no responder de forma agresiva a las provocaciones" de algunos grupos contrarios a la visita, "pero sí aprovechar los encuentros para exponer sus motivaciones, por qué habían venido". "Algunas cosas del 15-M pueden ser acogidas perfectamente, como la crítica social y su dimensión de solidaridad", cerró el prelado.