• Director: José Manuel Vidal
Educación
Jornada en Deusto
El trabajo con las personas en situación de exclusión social continúa siendo, en la actualidad, objeto de investigación y mejora constante

(Deusto).- La Universidad de Deusto ha acogido hoy, 1 de junio, la presentación de un Informe sobre Mujeres y Exclusión Residencial, realizado por Bizitegi, para conocer mejor la realidad de las personas en situación de exclusión residencial desde la perspectiva de género, tras constatar que un grupo importante de mujeres en situación de alta exclusión resulta invisible al sistema.

Las conclusiones del estudio, realizado gracias al apoyo financiero del Departamento de Empleo y Política Sociales, dibujan un escenario en el que las mujeres tiene menos empleo y de peor calidad; y se adaptan mejor que los hombres a puestos de trabajo más precarios. El informe percibe además que los recursos y servicios que atienden las necesidades de las personas sin hogar están diseñados para los hombres y que son ellas las que se tienen que adaptar al dispositivo, no al revés.

Los datos demuestran que las mujeres utilizan en menor medida los servicios para personas sin hogar y presentan mayor deterioro físico y mental que los hombres, especialmente en las situaciones de calle. Asimismo, sufren mucha mayor victimización que los hombres que se encuentran en su misma situación, con frecuentes casos de abuso, violencia intrafamiliar y violencia machista. Es habitual que hayan sufrido un gran número de sucesos vitales estresantes a lo largo de su vida. El estudio también refleja que el género no es el único eje de discriminación, y no todas las mujeres son discriminadas de la misma manera.

Como conclusión del estudio, Bizitegi ha presentado algunas recomendaciones generales, sobre las que se deberá ir profundizando para mejorar la atención de este colectivo:

- El diseño de los servicios debe hacerse con enfoque de género, de modo que atiendan las necesidades de las mujeres.

- Las personas profesionales deben estar formadas en un modelo de atención que incida en dichas necesidades.

- Hay que planificar las intervenciones teniendo en cuenta un abanico amplio de necesidades (drogodependencia, salud mental, violencia, etc), no centrándose sólo en situaciones específicas.

- La atención debe ser individualizada y centrada en la persona.

- Es necesario crear más recursos específicos para familias monoparentales con hijos e hijas.

- Hay que crear sistemas que nos permitan localizar mejor a mujeres sin hogar que. aún hoy, permanecen invisibles al sistema.


Para la elaboración de este Informe, Bizitegi ha contado con la colaboración de profesionales de reconocido prestigio en este campo como:

- Sonia Carrasco, investigadora social, coordinadora y realizadora del estudio. Ha estudiado en profundidad la realidad de las mujeres en situación de exclusión social, tanto para EAPN Euskadi, como para la elaboración de su tesis doctoral, que defenderá en próximas fechas.

- Miguel Ángel Navarro, profesor de la Universidad de Deusto y colaborador habitual de la Plataforma Beste Bi, de apoyo a personas sin hogar. Doctor en Migraciones Internacionales y Cooperación al Desarrollo.

- Itziar Gandarias, profesora de la Universidad de Deusto. Doctora en psicología social y experta en género y migraciones.

- Asimismo, se ha incorporado la experiencia del personal educativo de Bizitegi que atiende a diario a personas sin hogar; de trabajadoras sociales del Ayuntamiento de Bilbao; y de personal técnico del Servicio Municipal de Urgencias Sociales.

El estudio consta de tres partes. En la primera, se analiza el marco teórico de la exclusión residencial desde una perspectiva de género. En la siguiente, se realiza un estudio cualitativo sobre la realidad de las mujeres en situación de exclusión residencial grave. Y en la última, se presentan algunas experiencias significativas desarrolladas para dar apoyo a mujeres en situación de exclusión residencial.

Jornada en Deusto

Este informe se ha presentado en el marco de la Jornada "Buenas prácticas de acompañamiento a mujeres en situación de exclusión social" que ha organizada por la Facultad de Psicología y Educación junto con Bizitegi. En la inauguración ha participado, además de José María Guibert, rector de la Universidad de Deusto, Beatriz Artolazabal, Consejera de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Teresa Laespada, Diputada de Empleo, Inclusión social e Igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia, Aitor Ipiña, Gerente de Bizitegi e Iñigo Pombo, Concejal Delegado de Acción Social del Ayuntamiento de Bilbao.

Durante su intervención, Beatriz Artolazabal ha reiterado la especial vulnerabilidad de las mujeres en situación de exclusión residencial grave y ha recordado que "la Estrategia Vasca para Personas Sin Hogar 2018-2021 adopta la perspectiva de género para tener en cuenta las necesidades específicas de las mujeres sin hogar".

En esta Jornada también se han presentado diferentes experiencias de buenas prácticas en el acompañamiento a mujeres en situación de exclusión social que son objeto de análisis en el estudio realizado por Bizitegi. Aura Roig Forteza, Coordinadora de la Fundación Salud y Comunidad de Barcelona, expuso la experiencia del proyecto "Metzineres" que ofrece entornos de cobijo para mujeres que usan drogas sobreviviendo a violencias.

Laura Carrasco Florido, presidenta de la asociación Moradas de Madrid, explicó su proyecto de intervención social con mujeres sin hogar. Por último, Sonia Panadero Herrero, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, describió el Proyecto de intervención psicológica grupal en sintomatología emocional con mujeres en situación sin hogar.

El trabajo con las personas en situación de exclusión social continúa siendo, en la actualidad, objeto de investigación y mejora constante. Es necesario agudizar la mirada y poner el foco concretamente sobre las mujeres en situación de exclusión ya que, sufren una doble discriminación: por una parte, por su situación de exclusión y por otra por el hecho de ser mujeres. Que sean las grandes invisibilizadas y olvidadas en este campo tan masculinizado hace que resulte imprescindible explorar y reflexionar sobre su acompañamiento desde la intervención psicosocial.