• Director: José Manuel Vidal
Educación
El Rey inaugura la asamblea de Universidades jesuitas
El lendakari ha recordado a los asistentes al congreso que visitan la tierra de Ignacio de Loyola, Francisco Javier, Ignacio Ellacuria, Pedro Arrupe y José María Arizmendiarreta

La universidad bilbaína de Deusto ha celebrado este lunes la inauguración de la Asamblea Mundial de Instituciones Jesuitas de Educación Superior. Una ceremonia que ha congregado a representantes de más de 200 instituciones de la Compañía de Jesús y que ha sido presidida por el Rey Felipe, quien ha definido la Universidad como un referente «ético e intelectual» que actúa como «faro y guía para la sociedad».

Al respecto, ha instado a los centros de estudios superiores a «seguir aportando líderes de mirada abierta y visión amplia» que hagan realidad el lema del congreso: «Transformar nuestro mundo juntos».

En presencia de personalidades del sector académico y político del País Vasco, entre ellas el lendakari, Iñigo Urkullu, Felipe VI ha advertido de que el mundo ha de hacer frente a problemas como la desigualdad, la violencia, las vulneraciones de derechos humanos o el deterioro medioambiental. En este «complejo» contexto, ha puesto de relieve la necesidad de conjugar pensamiento «crítico y creativo» y «acciones efectivas para la transformación personal y social».

«La formación es la palanca más valiosa para la transformación positiva de nuestro mundo», ha añadido el Rey, que ha puntualizado que la Universidad «puede y debe contribuir a ello». En esta línea, ha afirmado que en la Asamblea que se celebrará esta semana en la capital vizcaína se abordarán líneas de trabajo enfocadas en esa dirección: «Tenéis el reto, la responsabilidad y la oportunidad de hacer una aportación muy valiosa en materias como el liderazgo, la justicia ambiental y económica, la educación para los sectores más desfavorecidos o el diálogo interreligoso», ha destacado.

 


 

Por otro lado, el monarca español se ha mostrado agradecido con los responsables de la Universidad de Deusto, centro en el que se ha sentido «en todo momento cálidamente acogido» y que sabe «pulir su excelencia con el paso inexorable del tiempo». También ha hecho «mención especial» a su formación en la Universidad de Georgetown, donde comprobó que la «máxima cualificación académica ha de estar siempre unida a valores como el esfuerzo, la responsabilidad y el bien común».
Compromiso del Gobierno vasco

El Rey ha recogido el testigo de Urkullu, quien ha enfatizado el compromiso «inequívoco e integral» de las instituciones vascas para dar «respuesta a situaciones imprevistas a corto plazo» como la creciente llegada de inmigrantes al territorio. El lendakari ha manifestado que su gabinete realizará una «reflexión estratégica» con el fin de mediar en el reto migratorio y democrático: «Nuestra misión es seguir trabajando juntos para reforzar una cultura de paz en Euskadi, asentar la convivencia basada en el respeto a los derechos humanos y el pluralismo, y elevar a la categoría de valor compartido la determinación de vivir juntos y en paz».

Asimismo, el jefe del Gobierno vasco ha recordado la aportación intelectual de la Compañía de Jesús y ha recordado a los asistentes al congreso que visitan la tierra de Ignacio de Loyola, Francisco Javier, Ignacio Ellacuria, Pedro Arrupe y José María Arizmendiarreta, a quienes ha calificado como «personas ejemplares» con las que comparte «una idea central del pensamiento ignaciano: el amor se ha poner más en las obras que en las palabras».

 


 

«Tenemos una oportunidad de empezar a hacer el futuro», había planteado el Padre General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa, en el arranque del acto, celebrado en el Paraninfo de la Universidad. El líder de la orden jesuita ha abogado por dar «un paso de gigante» en «el servicio que la Compañía de Jesús puede dar a la Iglesia y el mundo a través de las instituciones universitarias».

Para ello, ha apuntado, hay que «unir en un mismo horizonte e ideal el inmenso trabajo que ya se hace», en referencia a la constitución de la nueva Asociación Internacional de Universidades Jesuitas, que se llevará a cabo el miércoles.

La inauguración de la asamblea, en la que participan tres centenares de rectores y dirigentes de centros superiores de todo el mundo, ha comenzado con un breve discurso del rector de Deusto, José María Guibert, que ha recordado una carta que los primeros jesuitas dirigieron al monarca Felipe II en 1556, en la que afirmaban que «todo el bienestar de la Cristiandad y de todo el mundo depende de la educación de los jóvenes».

Hoy, ha concluido, el objetivo de las instituciones educativas de la Compañía consiste en «promover la sanación y la reconciliación en nuestras comunidades locales y regionales» a través de las universidades, con «valores específicos» como la fe, la justicia, la inculturación o el diálogo.

 

 

Este encuentro, que ha comenzado con la bienvenida del Prefecto de la Congregación para la Educación Superior, Cardenal Giuseppe Versaldi, tiene como objetivo reflexionar y profundizar sobre algunos de los principales retos y desafíos de las instituciones jesuitas y del mundo tales como el liderazgo cívico y político, la justicia ambiental y económica, la educación para los sectores más desfavorecidos, la paz y la reconciliación o el diálogo interreligioso.

Seguidamente, ha tomado la palabra el Cardenal Ravassi quien ha ofrecido la ponencia titulada "Catholic social teaching and the role of the Jesuit University today". En su conferencia, ha analizado algunos de los principales retos a los que se enfrenta la humanidad en el mundo de hoy tales como el multiculturalismo (y un concepto preferentemente dinámico de interculturalidad), el yo fragmentado, la tecnocracia, la posverdad, el secularismo y sus variantes. También se ha centrado en dos piedras angulares del mundo contemporáneo: la ciencia y la comunicación.

Al respecto, ha señalado que la ciencia contemporánea plantea nuevos desafíos para la antropología, así como la manipulación del ADN, las ciencias neurocognitivas y la inteligencia artificial que plantean preguntas cruciales sobre el significado de ser humano, con consecuencias importantes y "turbulentas" también desde las perspectivas filosófico-teológica-ética. También ha hablado de la comunicación y las redes sociales, que a su juicio también tienen importantes repercusiones para la persona.