Pizarro, en el Católicos y Vida Pública
El diputado popular ha aconsejado no "sacralizar" la crisis como si fuera a suponer el fin del mundo
El diputado del Partido Popular, Manuel Pizarro ha manifestado -en el transcurso de su ponencia ‘La solución cristiana para salir de esta crisis', pronunciada en el XI Congreso Católicos y Vida Pública, organizado por la ACdP y el CEU- que "toda decisión económica tiene consecuencias morales". Pizarro ha sostenido que la actual crisis es más una crisis de valores que económica y que el relativismo moral que está instalado en la sociedad afecta tanto a la política como a la economía.
También ha advertido que no hacen falta códigos de buen gobierno cuando la realidad no se transforma con el código de buen gobierno que representa el Decálogo. Se necesita, por tanto, una vuelta a los referentes morales más elementales, es decir, premiar al que lo hace bien y castigar al que lo hace mal. En este sentido ha subrayo que "no se puede subvencionar al que lo hace mal para que siga haciéndolo mal con dinero público e impida que entre al que lo hace bien".
Como tampoco son admisibles operaciones fuera de balance que, a su juicio, son un engaño a "propios y ajenos" y ha sido una práctica realizada con la aquiescencia de los bancos centrales. En este punto, Pizarro ha establecido la salvedad del Banco Central Español, que no ha permitido este tipo de casos. En gran parte, ha añadido, por la labor del presidente Caruana, figura "propuesta por el PP", ha puntalizado el ponente "para que todo el mundo sepa la responsabilidad de cada uno".
En lo que respecta al sistema financiero, Pizarro se ha mostrado partidario de intervenir con dinero público "al banco que vaya mal. Si el problema es financiero -ha insistido- cuanto antes se solucione, mejor".
No obstante, el diputado popular ha aconsejado no "sacralizar" la crisis como si fuera a suponer el fin del mundo y ha mostrado su confianza en que ésta sea la oportunidad para que se asienten nuevos modos de comportamiento. Así, ha apostado por la consolidación de empresas respetuosas con el medio ambiente y con sus propios competidores y que "no creen ni se aprovechen de situaciones de monopolio".