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Uriarte, de despedida
Cercano y afable como siempre, Juan María Uriarte quiere despedirse de sus curas y sus fieles antes de pasar el testigo a su sucesor, José Ignacio Munilla. Y lo hace convocando al clero y a los fieles a sendas celebraciones de despedida. A los ciuras como "hermanos y amigos" a los que dedicó "la parte más amplia de mis programas". Y a los fieles, porque el obispo "no está en su diócesis en comisión de servicios". Y vuelve a pedir a los fieles que acepten a su sucesor: "Reconocedle como pastor e iniciad un camino de recíproca comunión progresiva".
Queridos amigos sacerdotes: Tras casi diez años de convivencia y colaboración, me ha llegado la hora de despedirme de vosotros. Según el Vaticano II, sois «los más estrechos colaboradores de los obispos».
Nosotros hemos de trataros «como hermanos y amigos». Es, pues, justo este encuentro familiar y final.
En una mirada retrospectiva a mi ministerio pastoral en la diócesis, compruebo con alegría que las entrevistas individuales y los encuentros oracionales y pastorales con vosotros han ocupado la parte más amplia de mis programas. He anudado relaciones familiares con muchos. Quiero despedirme de todos, diocesanos y religiosos.
La fecha elegida para este encuentro es el 30 de diciembre. En el Seminario Diocesano nos encontraremos a las 10:00 para inaugurar y visitar la Residencia Sacerdotal. A las 12:00 concelebraremos la Eucaristía de ofrenda y acción de gracias.
Compartiremos a continuación mesa y sobremesa.
Me hago cargo de que algunos no podrán participar físicamente por razones de edad, de salud, de compromisos ineludibles. Los tendremos muy cercanamente presentes en la celebración. Estoy seguro de que ellos se unirán a nosotros en ese momento con su oración y su afecto.
Un abrazo cordial,
† Juan María Uriarte
Obispo Administrador Apostólico de San Sebastián
La carta de monseñor Uriarte a los fieles de San Sebastián:
Queridos hermanos y hermanas diocesanos:
Parece que fue ayer cuando, en la catedral del Buen Pastor, recibía, en presencia del Representante del Papa Juan Pablo II, el báculo de manos de mi querido amigo y antecesor, D. José María Setién. Hoy me toca convocaros a una Eucaristía de despedida, como la Cena del Jueves Santo, en la Catedral del Buen Pastor, el día 2 de enero, a las 11.00 horas.
Según el evangelista Juan, Jesús en la Cena dio gracias al Padre por aquel grupo de amigos, discípulos y colaboradores. Yo haré algo semejante por vosotros y con vosotros. En un clima emotivo, propio de la despedida, ofreció a los suyos sus últimas reflexiones. Yo también os hablaré con el afecto y la confianza que me merecéis. Jesús en la Cena ofreció plenamente su Cuerpo y su Sangre, su persona y su vida. Yo también quisiera ofrecerme al Padre y a vosotros como Él. Un obispo no está en una diócesis "en comisión de servicios". No entrega enseñanzas, experiencias, encargos. Se entrega él. Y esta entrega se perpetúa de otra manera cuando finaliza su ministerio.
Justamente una semana después, el 9 de enero, dejaré en manos de mi sucesor como Obispo de San Sebastián, D. José Ignacio Munilla, el servicio pastoral a la diócesis, en una solemne Eucaristía que se iniciará a las 12.00 del mediodía, en la Catedral del Buen Pastor. Invito cordialmente a todos los diocesanos y diocesanas a que se unan en cuerpo o en espíritu a este acontecimiento de suma importancia en la vida de una diócesis.
Participar de una u otra forma en este acto es por vuestra parte reconocerle como vuestro pastor e iniciar un camino de recíproca comunión progresiva.
Con gran afecto os saluda y abraza.
† Juan María Uriarte
Obispo Administrador Apostólico de San Sebastián