Munilla en su despedida
Ya hemos empezado a percibir cómo su providencia es capaz de sacar bienes de los males
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Ayer se despidió su predecesor en San Sebastián, Juan María Uriarte. Hoy, le tocó el turno a su sucesor, el titular de Palencia, José Ignacio Munilla. En una catedral llena de fieles y acompañado de su presbiterio, el obispo electo de Donostia se mostró "triste" por las reacciones a su nombramiento, pero también convencido de que "si Dios ha permitido esas turbulencias, todo será para bien".
Munilla sustituye a Juan María Uriarte, tras su jubilación, y tomará posesión de la sede episcopal dosnotiarra el próximo sábado, día 9, en la catedral del Buen Pastor.
Durante la homilia, el nuevo obispo de la diócesis donostiarra ha mostrado su gratitud a sacerdotes, religiosos y laicos por la muestras de apoyo que, según ha señalado, ha recibido tras conocerse su nombramiento.
El prelado también ha lamentado la división que su elección ha provocado entre el clero donostiarra, que le ha manifestado abiertamente su oposición.
"El hecho de que haya saltado a los medios de comunicación la noticia de algunas reacciones negativas ha podido sembrar tristeza en vuestros corazones. Es verdad que Jesús nos pidió que diésemos testimonio de nuestra unidad ante el mundo.Sin embargo, los planes de Dios están por encima de nuestras propias miserias y pecados, y ya hemos empezado a percibir cómo su providencia es capaz de sacar bienes de los males. Estoy totalmente convencido de que si Dios ha permitido esas turbulencias, todo resultará para bien, en sus designios de amor", manifestó el prelado dirigiéndose a los asistentes a la celebración religiosa.
En otro momento de su homilía, al referirse a la situación de sede vacante en la que entra Palencia, reconoció que "se tiene la percepción de que se trata de algo perjudicial, pero también es un momento de gracia para la Diócesis" ya que "confiamos plenamente en que el Espíritu Santo asistirá a su Iglesia en esa elección".
En este sentido, no dudó en afirmar que "la adhesión de los católicos hacia su obispo es previa a haberle conocido", lo que pudo también ser un mensaje para sus detractores en la Diócesis de San Sebastián.
"Por lo pronto, yo ya me siento un privilegiado por ser objeto de tanto apoyo, cariño y oración", añadió el obispo.
Munillla ha permanecido algo más de tres años como prelado de la diócesis palentina, ya que tomó posesión en la catedral desde donde hoy se ha despedido de los palentinos un 10 de septiembre del 2006.