Jesús Sanz en su toma de posesión
“No busco la lisonja de los aplausos ni tengo miedo al chantaje de la impopularidad, me siento libre de veras”
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Trasparente como la "hermana" agua. El franciscano y nuevo arzobispo de Oviedo, monseñor Jesus Sanz expresó en su toma de posesión que "ni es tan santo ni tan temible como algunos han querido presentarme" y anuncia: "Vengo sin consignas, sin planes conspirados y sin estrategias torcidas". "No busco la lisonja de los aplausos ni tengo miedo al chantaje de la impopularidad, me siento libre de veras", añadió.
El nuevo arzobispo de Oviedo, Monseñor Jesús Sanz Montes, tomó posesión hoy de la diócesis asturiana arropado por 39 obispos, entre los que se encontraba el presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco Varela, y más de trescientos sacerdotes de Asturias y de las diócesis de Huesca y Jaca, de donde procede.
Sanz, que a sus 55 años es desde hoy el arzobispo más joven del episcopado español, fue designado por la Santa Sede como nuevo titular de la sede metropolitana de Oviedo el pasado 21 de noviembre en sustitución de Carlos Osoro, actual arzobispo de Valencia.
Pasadas las once y media de la mañana, el nuevo arzobispo electo llegó a la plaza de la catedral de San Salvador de Oviedo acompañado por el Nuncio de Su Santidad, Renzo Fratini. Arropado por el sonido de la banda de gaitas Ciudad de Oviedo, fue recibido por el Administrador Diocesano de la capital, Raúl Berzosa, el arzobispo emérito Gabino Díaz Merchán y los dos cardenales asistentes a la celebración, el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, y el emérito de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo.
Al acto, que dio comienzo al mediodía en el templo, asistieron también numerosas autoridades civiles, judiciales, académicas y eclesiales del Principado, entre las que se encontraba la presidenta de la Junta General, María Jesús Alvarez, el delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, las consejeras de Presidencia y de Cultura del Gobierno regional y el alcalde de la ciudad, Gabino de Lorenzo.
Finalizado el saludo a las autoridades, y ante la puerta de la catedral, el Nuncio Apostólico presentó al nuevo arzobispo al Colegio de Consultores de la diócesis y al Cabildo Catedral, cuyo presidente le ofreció para su veneración la Cruz de los Angeles -que presidió el acto- y el agua bendita.
Ya en el interior del templo, y tras visitar las capillas de Santa Bárbara y de Santa Eulalia, el diácono Manuel Antonio Jázquez leyó la bula por la que el Papa Benedicto XVI nombra a Sanz arzobispo metropolitano de Oviedo.
Durante la homilía, con la que dio comienzo su pontificado en Oviedo, Sanz se ofreció a colaborar con las autoridades del Principado de Asturias y se refirió a asuntos como la crisis y el paro, el valor de la vida humana y la educación, "que cuando no está al servicio del crecimiento de la persona es una herramienta que troquela el futuro, lo astilla y lo domestica".
El nuevo arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz comenzó su homilía saludando tanto a sus predecesores, a su obispo auxiliar, como a los representantes de CONFER y tuvo un cariñoso saludo a sus familiares: "Dios me ha sostenido de tantos modos regalándome vuestra compañía como una preciosa ayuda que me permite caminar con paz y confianza hacia el destino para el que fui creado".
De igual manera tuvo un saludo a las Autoridades del Principado, recordándoles que "somos herederos de una rica y secular tradición que tiene inequívocamente raíces cristianas, y que en el paso de los siglos ha creado cultura, ha emanado leyes y derecho para asegurar la justicia y la dignidad".
"He vuelto a quedar prendado de una tierra que apenas ayer pisaba casi por vez primera al entrar en nuestra Diocesis por Colombres", afirmo el nuevo arzobispo de Oviedo, que manifestó que "todas las exigencias de mi corazón han encontrado en la paciente y paterna compañía del Bueno Dios, no un rival sino el más dulce, el más respetuoso y el más fiel cómplice de aquello par lo que fui nacido".
Monseñor Jesus Sanz quiso dejar claro: "vengo sin consignas, sin planes conspirados y sin estrategias retorcidas" y destacó: "Vengo en el nombre del Señor, y no soy ni tan santo ni tan temible como algunos han querido presentarme". "No busco la lisonja de los aplausos ni tengo miedo al chantaje de la impopularidad, me siento libre de veras, para servir a Dios, a la Iglesia y a mis hermanos".
El nuevo arzobispo de Oviedo tuvo mensajes en defensa de la vida: "la del niño no nacido, la del enfermo o anciano terminal", de los parados: "la de quienes estando en el medio se quedan sin trabajo, sin libertado o sin dignidad" y para la familia y la educación: •cuando no está al servicio del crecimiento de la persona que la abre a la belleza, a la bondad, a la verdad, entonces es una herramienta que troquela el futuro, lo astilla y lo domestica".
Referencias a Leopoldo Alas Clarín, a las campanas de la catedral de El Salvador de Oviedo y a la montaña de Asturias completaron su homilia, que finalizó con un saludo la Santina: "Santina de Cuadonga, ayudanos n'el camín pa'llegar al to Fíu".
Antes de convertirse hoy en el obispo número 119 en el episcopologio ovetense, Sanz visitó ayer en la localidad asturiana de Colombres (Ribadedeva) la iglesia parroquial de Santa María y los jardines del Archivo de Indianos. Mañana, el nuevo prelado viajará acompañado de sus familiares al Real Sitio de Covadonga, donde presidirá la Santa Misa.
BIOGRAFIA
El nuevo arzobispo electo de Oviedo nació el 18 de enero de 1955 en Madrid. Tras realizar los estudios institucionales de teología en el Seminario de Toledo (1975-1981) ingresó en la Orden Franciscana de la Provincia de Castilla en la que realizó su profesión solemne el 14 de septiembre de 1985. Ordenado presbítero el 20 de septiembre de 1986, y tras desempeñar diversas responsabilidades en la Congregación Franciscana, fue nombrado en 2000 director de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada y preconizado obispo de Huesca y Jaca el 23 de octubre de 2003.
Administrador apostólico de huesca y Jaca
La Santa Sede ha seguido la misma línea que ha podido verse tras los últimos nombramientos episcopales en España, nombrando Administrador Apostólico de la sede vacante al obispo saliente, ha informado la Diócesis de Jaca.
De esta forma, durante el período de interinidad que transcurra hasta el nombramiento de un nuevo obispo, se garantiza la continuidad en el tiempo de las líneas emprendidas por el anterior prelado.
Así mismo, la Sagrada Congregación de Obispos, en otro nombramiento diferente, designa a monseñor Jesús Sanz Montes como Administrador Apostólico de la Diócesis de Huesca.