Ricardo Blázquez, arzobispo
Muchas personas y familias tienen el pan escaso e inseguro, bastantes de ellas se han visto inmersas en esta situación que nunca había entrado en sus cálculos y temores
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El arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha considerado hoy que es "desolador" observar cómo "muchos jóvenes" ven lejos su inserción laboral y ha remarcado en su homilía de la fiesta de San Pedro Regalado que "el trabajo no es una suerte, sino un derecho y un deber".
En el día del patrón de la ciudad, Blázquez ha impregnado su catequesis de alusiones a la crisis económica actual y en especial a las consecuencias que esta situación tiene para las personas más desamparadas, aunque se ha mostrado partidario de "reconocer lealmente lo que nos pasa para actuar consecuentemente y aceptar los sacrificios que razonablemente se nos pidan".
Para el arzobispo, "es necesaria la información adecuada para actuar con generosidad y decisión" porque, "por más cruda que parezca", la realidad "debe ser reconocida sin excluir unos aspectos y quedarnos sólo con otros".
"Una explicación pedagógica y comprensible facilitará el que todos los ciudadanos carguemos solidariamente con el peso de la hora presente", ha resumido sobre esta cuestión.
Blázquez ha subrayado que toda la sociedad advierte "la trascendencia del momento actual", por lo que se ha mostrado partidario de "unir esfuerzos", ya que sería "egoísta" y "perjudicial para todos mirar exclusivamente por los intereses particulares y de grupo. Levantemos la mirada amplia y generosa al bien común", ha afirmado.
Sobre la labor de la Iglesia Católica ante esta realidad, el arzobispo ha agradecido a Cáritas, otras organizaciones y personas particulares su labor por los demás, porque en su opinión hay que "estar cerca y ayudar con generosidad a los que padecen con mayor dureza los golpes de la crisis".
"Muchas personas y familias tienen el pan escaso e inseguro, bastantes de ellas se han visto inmersas en esta situación que nunca había entrado en sus cálculos y temores, pero la crisis las ha despojado dolorosamente de su seguridad y modo de vida", ha resumido Blázquez, convencido de que "las penurias de los demás son también penurias nuestras".
(Rd/Efe)