José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián
Munilla: "Los canales de madrugada son un negocio redondo de consumismo y mercado esotérico"
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El obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla, ha criticado que las televisiones dediquen su parrilla de madrugada a programas de pornografía, televenta y videncia, al tiempo que ha propuesto sustituirlos por programas para la comunicación de la experiencia cristiana.
En un artículo de opinión remitido a los medios titulado 'Noctámbulos y centinelas', Munilla reflexiona sobre cómo "la mayoría" de los canales de televisión de madrugada "han conectado una especie de piloto automático", ofreciendo "un cebo para noctámbulos".
De este modo, se refiere a los espacios de tarot y consultas con adivinos o videntes, los teléfonos eróticos y canales pornográficos, y los programas de televenta y de sorteos de premios.
"Es de suponer que quienes han planificado ese tipo de anzuelos, antes de elegir el cebo adecuado, habrán estudiado detenidamente las inclinaciones de las pasiones humanas", ha apuntado.
A su juicio, es obvio que "las inquietudes, los agobios y ansiedades, la inmadurez, las frustraciones, las angustias, los miedos y el vacío interior" pueden llegar a convertirse en "un negocio redondo para esta nueva clase de empresarios, cazadores de noctámbulos".
«Mitigar el dolor»
Munilla ha denunciado que, "de forma inversamente proporcional a la fe y esperanza en Dios, los adivinos ofrecen su mercado esotérico con la promesa de aliviar la angustia por el futuro y mitigar el dolor por las heridas del pasado".
A ello ha añadido que la pornografía "ofrece un tubo de escape para compensar la frustración en el amor, al mismo tiempo que hace incapaces para el amor respetuoso y fiel". En cuanto a la televenta ha apuntado que "el consumismo no es otra cosa que un intento de compensar con el tener, las carencias del ser".
Según Munilla, la oferta televisiva nocturna "bien parece responder a las tres heridas morales principales de esta generación, la desconfianza, la desfiguración del amor y el narcisismo".
Evangelización
En este contexto, ha destacado que en la noche se da "el riesgo, pero también la ocasión, de desinhibirse y desprenderse de una buena parte de las caretas y corazas, hasta el punto de generarse una mayor facilidad para manifestar y compartir los valores y contravalores que anidan en el corazón".
Es por ello que ha abogado por utilizar los espacios nocturnos en los medios para "la comunicación de la experiencia cristiana en un contexto de Nueva Evangelización". (RD/EP)