Religión Digital

Juan Kruz Mendizábal

La diócesis recomendó a las víctimas denunciar civilmente los hechos, pero ellas prefierieron la vía canónica

clipping

Munilla expulsa a su ex vicario general, que admite haber abusado sexualmente de al menos dos menores

Juan Kruz Mendizábal sigue "un proceso terapéutico psicológico y espiritual, colaborando en la reparación de lo ocurrido"

Jesús Bastante, 10 de enero de 2017 a las 19:45
Nos parece que ha llegado el momento de manifestar la verdad de los hechos, para que no se digan medias verdades; y sobre todo, para animar a las posibles víctimas que pudieran permanecer ocultas a que salgan a la luz
Juan Kruz Mendizábal/>

Juan Kruz Mendizábal

Kruz Mendizábal, con Munilla/>

Kruz Mendizábal, con Munilla

Juan Kruz Mendizabal/>

Juan Kruz Mendizabal

  • Juan Kruz Mendizábal
  • Kruz Mendizábal, con Munilla
  • Juan Kruz Mendizabal

(Jesús Bastante).- Los abusos sexuales a menores en la Iglesia española no son cosa del pasado. Así se demuestra en los recientes "caso Romanones" en Granada, o "Gaztelueta", colegio del Opus Dei, en la diócesis de Bilbao. El último acaba de salir a la luz en San Sebastián, donde el obispo, José Ignacio Munilla, ha condenado a quien fuera su vicario general (número dos de la diócesis), Juan Kruz Mendizábal, por dos casos de abusos acaecidos entre 2001 y 2005, cuando el religioso ejercía como sacerdote en la parroquia de San Vicente, en la parte vieja de la capital donostiarra.

Unas denuncias que, como afirma en un comunicado el Obispado, llegaron hasta Munilla en marzo de este año. Pocas semanas después, y como medida cautelar, el prelado destituyó a Mendizábal de su cargo, aunque oficialmente se dijo que se había tomado "un año sabático".

Las denuncias, aclara la nota, se refieren a "tocamientos deshonestos", cuya veracidad "ha sido probada". El proceso eclesiástico se ha cerrado con "una declaración de culpabilidad del reo y la imposición de diversas penas expiatorias" previstas en el Derecho Canónico.

En una nota enviada por las víctimas, éstas recuerdan que tanto el obispo como otros cargos eclesiásticos les recomendaron denunciar civilmente los hechos, pero que ellos decidieron no hacerlo y esperar a la resolución del procedimiento eclesial, que ha llegado a Roma y que es firme tras la confirmación de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

"Pensando que el nuestro era un caso aislado y por llevar las cosas con el mayor sigilo posible, por voluntad propia decidimos ir por la vía eclesial", explican. Sin embargo, ante la posibilidad de que haya una tercera víctima, los afectados decidieron, de común acuerdo con el Obispado, hacer público su caso.

"Nos parece que ha llegado el momento de manifestar la verdad de los hechos, para que no se digan medias verdades; y sobre todo, para animar a las posibles víctimas que pudieran permanecer ocultas a que salgan a la luz", subrayan en la nota, enviada a EiTB.

Los dos afectados destacan que desde el momento en que denunciaron los abusos sufridos el trato ofrecido por el obispo y la Iglesia fue "correcto" y piden "compresión" para que se respete su intimidad.

La nota del Obispado concluye pidiendo "a todos perdón" y expresando "su compromiso para que en la medida de lo posible estos actos no se repitan y, sobretodo, expresa su solidaridad con todos aquellos que están sufriendo por los hechos que han motivado el mencionado proceso penal: principalmente con las víctimas, pero también con el Rev. Juan Cruz Mendizábal, quien después de haber manifestado su profundo arrepentimiento por los hechos cometidos y habiendo acogido con espíritu sacerdotal la mencionada decisión, sigue en estos momentos un proceso terapéutico psicológico y espiritual, colaborando en la reparación de lo ocurrido".

 


Éste es el comunicado de la diócesis de San Sebastián

En referencia al Rev. Juan Cruz Mendizábal Irízar, sacerdote incardinado en esta diócesis de San Sebastián, el Servicio diocesano de Medios de comunicación social realiza el siguiente comunicado de prensa:
 
Desde el mes de marzo de 2016, primer momento en que las autoridades diocesanas tuvieron conocimiento de las acusaciones que pesaban contra el Rev. Mendizábal Irízar, en concreto, de los tocamientos deshonestos realizados a dos menores en el año 2001 y en el año 2005, la Diócesis de San Sebastián, en estrecha colaboración con la Congregación Romana para la Doctrina de la Fe y siguiendo ritualmente el protocolo canónico establecido para tratar estos casos, creó todas las condiciones jurídicas materiales y procesales para que, con imparcialidad y equidad, se pudiera comprobar la veracidad de los hechos denunciados, se tutelaran debidamente los derechos de las víctimas y del sacerdote acusado y se salvaguardara la integridad y la buena fama de todas las partes implicadas. Por otra parte, se informó a los dos denunciantes de su legítimo derecho de entablar en todo momento las oportunas acciones civiles, no obstante la prescripción en este foro de tales hechos, y se acogió su voluntad expresa de preservar su anonimato.
 
Tras haber sido probada la veracidad de las acusaciones y haber sido valoradas en justicia y equidad todas las circunstancias de la comisión de tales delitos, el proceso administrativo penal a cargo del Rev. Mendizábal Irízar concluyó con la declaración de culpabilidad del reo y la imposición a este de diversas penas expiatorias ex cann. 1336-1338 CIC y de otras medidas administrativas y disciplinares.
 
Siendo tal decisión firme y definitiva, la diócesis de San Sebastián, en la persona de su Pastor, manifiesta una vez más su compromiso con la tutela del bien público general y de la Iglesia en particular. Dicha responsabilidad se concreta en la vigilancia y protección de los derechos de todos los fieles, pero de un modo especial, en la salvaguarda jurídica y pastoral de los menores de edad y de los adultos vulnerables (art. 6 §1,1 mpSST).
 
Por otra parte, esta comunidad diocesana, desde el dolor y la vergüenza por unos hechos que han lesionado la santidad del sacerdocio y han herido profundamente la comunión, pide a todos perdón, expresa su compromiso para que en la medida de lo posible estos actos no se repitan y, sobretodo, expresa su solidaridad con todos aquellos que están sufriendo por los hechos que han motivado el mencionado proceso penal: principalmente con las víctimas, pero también con el Rev. Juan Cruz Mendizábal, quien después de haber manifestado su profundo arrepentimiento por los hechos cometidos y habiendo acogido con espíritu sacerdotal la mencionada decisión, sigue en estos momentos un proceso terapéutico psicológico y espiritual, colaborando en la reparación de lo ocurrido.
 
Por todos estos motivos, esta Iglesia particular, en comunión con el Sucesor de Pedro, el Papa Francisco y unida fraternalmente con su Obispo José Ignacio, eleva desde la fragilidad una oración confiada al Señor, implorando con confianza los dones de la justicia, el perdón misericordioso y la paz.
 
 
Dado en San Sebastián, el 10 de enero de 2017

 




facebook

Religión Digital Edicom, SL CIF B86611894 - C/ Castuera nº 18 1º A - 28047 Madrid (España) - Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad | sugerencias@religiondigital.com | Copyleft 2000