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España
Gustavo Entrala, monseñor García Beltrán y Fernando Fuentes
"Hay muchos creativos que matarían por haber escrito las Bienaventuranzas", concluyó Gustavo Entrala a modo de provocación

(José M. Vidal).- "La Iglesia debería dejar de ser reactiva, dejar de reaccionar en contestación a la agenda de los demás, y ser más propositiva, transmitiendo buenas noticias e, incluso, las malas, pero siempre con esperanza". Es el diagnóstico global de Ginés García Beltrán, obispo de Guadix y presidente de la comisión episcopal de medios de comunicación.

El también presidente de la Fundación Pablo VI aseguró, asimismo, en la clausura del XXIV curso de Doctrina Social de la Iglesia sobre 'La técnica al servicio del desarrollo humano integral', que "es obvio que la técnica está cambiando el mundo". De ahí que, a su juicio, "no es posible prescindir de la técnica, pero tampoco sería bueno su sacralización, sino su humanización".

Antes de la intervención del obispo de Guadix, Gustavo Entrala, pronunció la última conferencia del curso, titulada "El poder transformador de la innovación", en la que explico una serie de claves "para cambiar el mundo".

Por ejemplo, para el creador de la cuenta @Pontifex, "lo negativo tiene mecha corta y lo que vende es lo positivo". Y puso como ejemplo de este tipo de comunicación positiva al Papa Francisco, que "es un maestro, a la hora de enmarcar lo que dice en un contexto positivo y resaltar la belleza de lo que dice".

Otra de las claves de Entrala es la de "aprender a contar historias", asi como a hacer partícipes a los demás de nuestras ideas y, especialmente, "decir lo que se piensa, aunque eso ocasione problemas". Hay que generar red y buscar la "complicidad de las instituciones de Iglesia". Superando, sobre todo, "el miedo a equivocarse o el miedo al que dirán los obispos o los curas".

A su juicio, en la Iglesia "hay que lanzarse y hacer pruebas piloto y nutrir las buenas ideas, una vez lanzadas, con trabajo diario. Sólo así la Iglesia católica se convertirá, como ya auguraba el Papa Benedicto, "en una minoría creativa".


Para Entrala, "hoy evangelizar no es sencillo y conlleva sufrimientos y frustraciones, porque somos gente peculiar y minoritaria, pero creativa". Y puso el ejemplo de la evangelización de los millennials. "Estos jóvenes tienen un lenguaje y una cabeza diseñada de una forma distinta a la nuestra. De ahí lo difícil que resulta pasar el mensaje, porque, además, pronto te pueden acusar de adoctrinamiento".

Para conseguir esta evangelización creativa, Entrala asegura que la Iglesia "necesita caminos de innovación, hablar con un lenguaje diferente y hacer pequeños experimentos, dejando espacio a los jóvenes, para que interioricen la figura de Cristo". ¿Cómo? Por ejemplo, regalándoles el Evangelio y hablando después con ellos sobre esa lectura.

Eso exige, a su juicio, "conocer la realidad y quererla mucho, porque tenemos que tocar corazones", asi como atraer a la gente "con el lenguaje y con los gestos". Y puso el ejemplo del sermón del Monte. "Hay muchos creativos que matarían por haber escrito las Bienaventuranzas", concluyó a modo de provocación.

La reunión concluyó con la entrega de diplomas y el anuncio de las jornadas del año próximo, en que el curso de Doctrina Social de la Iglesia festejará sus bodas de plata.